Choco-Mitos: ¿Más lenta la ida que la vuelta?
O más rápida la vuelta que la ida, como lo quieran decir. Lo cierto es que hoy les revelaré y explicaré detalladamente uno de los más grandes misterios de la vida (o de la cultura venezolana): ¿Por qué siempre creemos que cuando vamos a un sitio, y luego regresamos, más lenta fue la ida que la vuelta? ¿Será verdad? ¿O será ficción? A continuación las posibles teorías.
Primero están las causas de nivel sicológico, la mente siempre juega con nosotros y nos hace creer cosas que la física no podría demostrar.
En el carro, de ida: ¿Y Caicara es muy lejos? ¿Cuántas horas son? ¿Es cómo ir a Mérida o más lejos? ¿Ya llegamos? ¿Cuánto falta? (falta poco, cómanse algo).
A eso se le pueden añadir las causas fisiológicas: ¡Tengo sed! ¿En esta autopista no venden agua? ¡Dios 5 de la tarde! No he comido desde el mediodía. De paso cuando es de ida, nunca da sueño, y así duermas y despiertes, todavía no habrás llegado. Es como subir unas escaleras eléctricas pero por el lado que baja (no creo que las autopistas se muevan hacia atrás, ya alguien se hubiese dado cuenta).
Por ahí escuché una vez una teoría de esa gente que siempre tiene una explicación y que por más absurda que a veces parezca, se llega a considerar. Me dijeron algo como “Lo que sucede es que cuando vas de ida, el viento impulsa más al carro, haciendo que corra más aunque no lo veas en el velocimetro, en cambio cuando vienes de regreso, el viento frena al carro, y hace que vayas más lento” (muchos se la comen, confundir a veces funciona).
Yo personalmente, tengo una mejor teoría, no sé, más válida. Cuando uno va de ida, todo el mundo suele ir despierto, hay sol y muchos vehículos, así que no se puede estar corriendo mucho, a la esposa no le agrada y a los niños tampoco. Supongamos que la ida sea a una velocidad promedio de 100 Km/h. Si el camino fueron 300 kilómetros, entonces habrán sido 3 horas para llegar al sitio. De regreso, con la mujer dormida y los niños también, aprovechando que es de noche y hay menos tráfico, podemos llevar la velocidad a 150 Km/h, logrando así un camino de tan sólo 2 horas, una hora menos. Al llegar, surge la duda “¿No sintieron que llegamos más rápido que cuando íbamos? ¿Qué extraño no?”
Este Choco-Mito es: Verdadero y Falso. A lo mejor a veces es más rápido el retorno, pero es falso que sea el viento que nos empuje. ¿Qué dicen ustedes?
¿Qué ocasiona las colas?
Ya vimos un video de las mega colas que se forman en el día a día. Ahora, ¿Qué las ocasiona?, o hace que sean más largas. ¿Alguna idea?, no, no es la cantidad de vehículos, ni el bloqueo en la vía, ¿El poco espacio?, tampoco, ¿Los transfors en el hombrillo?, menos, ¿No saben todavía?. Es… ¡El Chisme!, sí, el mismísmo chisme. Ya se habló de que nos gustaba el chisme, pero hay que ver a los extremos que llegamos.

Ok, se volteó la gandola, y a pesar de que igual hay paso, la cola no avanza, ¿Por qué?, ¡¡¡por el chisme!!!, ¿Para qué la gente quiere ver una gandola volteada o un choque? (mejor vayan al cine y ven Hancock), no es por algo en particular , simplemente para “ver bien lo que pasó” y llegar contándolo al trabajo, cuando hablen del accidente, ya esa persona sabrá todo el cuento (exagerándolo y diciendo que estuvo justo en el momento de la catástrofe) siendo así el centro de atención.

Y es que por más grande que sea el accidente, casi siempre habrá paso, pero ¿para qué?, es inútil, ya que cada persona que va conduciendo se queda mirando fijamente hacia el accidente mientras baja la velocidad y con cara de idiota sorprendido. ¡Dejen el chisme!



