Sudáfrica 2010: un Mundial como nunca antes
Aunque el primer Mundial que recuerdo de manera consciente es Francia ‘98, no recuerdo que ese, o Korea-Japón 2002, o Alemania 2006, hayan tenido tantas particularidades como lo tuvo Sudáfrica 2010. No sé si es porque antes no había Facebook ni Blackberries en masa, o porque sencillamente éste fue un Mundial fuera de serie. Son tantas pero ¡Tantas cosas! Que iremos por partes.
Los nombres de los jugadores
En este mundial, tuvieron más repercusión los chistes de los jugadores que los mismos resultados (¡Pobre Elano!). Algunas frases:
Me dijeron que tienes repetida la barajita de Elano, yo tengo repetida la del camerunés Pierre Webo, avísame pa’ pasarte al Webo por Elano.- Para el partido ante Portugal, Brasil no tendrá ni a Kaká ni a Elano; será un partido estreñido.
- Elano se lesionó por una fuerte entrada, justo después de la expulsión de Kaká; lo van a sacar por Maicon.
- Si el eslovaco Kucka y el camerunés Webo jugaran en el mismo equipo, fácilmente Webo entra por Kucka (y Kaká vuelve a salir por Elano).
- Ni se digan los chinazos de los comentaristas, sobretodo narrando cuando Elano tenía el balón.
Las Vuvuzelas
¡Qué cosa tan fastidiosa! En serio, ¿quién fue el autor de semejante invento? Hay que buscarlo y matarlo a vuvuzelazos. Al principio se veían como unas simples corneticas, algo así como las que llevamos acá a los juegos de béisbol y que solamente sonamos en un momento de verdadero suspenso, emoción, y no continuamente durante 90 minutos (y tiempos extras). En el primer juego tal vez fue tolerable, incluso ¿entretenido? Pero luego de allí, se volvieron insoportables. Espero que a Dudamel no se le ocurra implementarlas en la Orquesta Sinfónica que dirige. No me imagino la sensación de la gente que estuvo presente Sudáfrica, aunque tal vez con la adrenalina de los juegos ni le prestaran atención. ¿Alguien que haya ido y nos cuente la bonita experiencia?
La fiebre fue tal, que incluso hay una página donde puedes navegar con el majestuoso sonido de fondo. Clic acá para leer Chocozuela con un toque de Vuvuzela. Si alguien no saben qué es una Vuvuzuela, a continuación una imagen descriptiva que transitó mucho por cadenas y mensajes:

Los denominados “Pasteleros”
Ciertamente, son los que más abundan en lo que a fanaticada se refiere. Cada vez que entraba al cafetín de mi universidad y estaban transmitiendo un juego, toda la gente le iba a alguno de los dos equipos que se enfrentaban, así fuese Eslovaquia-Nueva Zelanda o Grecia-Nigeria, siempre habían “nigerianos” y “eslovacos”, apoyando a “sus equipos” incondicionalmente.

También están los que simplemente llevan la contraria al que tienen al lado. En el juego España-Suiza, medio cafetín era Suizo de corazón; amantes de la torta suiza y degustadores del queso suizo; incluso hubo uno que llevó una bandera, pero raramente lo vi con una camisa de otro equipo a los pocos días.
Los que realmente suelen incomodar más, son los que denominaré oportunistas. Son la clara imagen del que cuando se tenga un gobierno Adeco, él será Adeco; cuando se tengan Copeyanos, él será Copeyano; y cuando se tengan Chavistas, él será patria o muerte con su presidente. ¿Ya saben a qué gente me refiero? Esos que al principio iban, por tomar un ejemplo, a Italia. Pierde Italia, ahora van por Brasil; pierde Brasil, ahora van por Argentina; pierde Argentina, ahora van por Ghana; pierde Ghana, ahora son Alemanes; pierde Alemania ahora son Holandeses o Españoles; en otras palabras, están en la final apoyando al equipo que decidieron apoyar “al final”. Son pocos los que conozco que siguen apoyando a su equipo así haya quedado eliminado, en vez de ir saltando talanqueras. ¿Conocen algún Pastelero?
Los Directores Técnicos
Éste fue el Mundial de las renuncias. No soy experto en fútbol ni nada por el estilo pero, ¿En verdad todos los directores técnicos pensaban que iban a ser campeones? Algunos malcriados, otros simplemente botados, se podría decir que fue grande el porcentaje de renuncias y expulsiones de técnicos. Dunga, de Brasil, se fue de la selección porque simplemente no fue campeón; Domenech, de Francia, aparte de renunciar, casi se da unas manos (golpes) con sus jugadores; el de México fue peor, ya que sencillamente lo botaron, por la misma razón de Brasil, no hacer campeona a la selección mexicana; el de Chile quiere que le jalen para que se quede; el de Portugal no se quiere ir pero lo quieren sacar (deberían sacar a Cristiano Ronaldo); Marcello Lippi, de Italia, me pareció exagerado, ya que dijo “Asumo toda la responsabilidad de lo que pasó”, ¡por favor! ¿Acaso él le amarró las piernas a sus jugadores? ¿Les prohibió anotar un gol? Y por último, Maradona, un caso atípico: él dice que se va, que su cicló terminó, pero no ha presentado la renuncia; de paso, la fanaticada le anda jalando pa’ que se quede, ¿Qué será de él? Igual se quedó con las ganas de correr desnudo por Buenos Aires. Por cierto, si el técnico de Alemania (Joachim Low) no es el mismo Peter Gallagher (The OC), ¡se parecen igualitos!

El Waka-Waka
Sin dudas la peor canción de un Mundial. ¿Será que Shakira sostuvo una gran amistad con algún comisionado de la FIFA? ¿O fueron tan ingenuos para darle rueda libre en la “creación” del tema? Yo entiendo que los beneficios que genere la canción serán destinados a una campaña benéfica de la FIFA pero, ¿quién se encargará de los dolores de cabeza generados por esta pieza? Shakira más que fama, cayó de nuevo en polémicas respecto al plagio (la primera vez fue con la canción de Jerry Rivera). Tengo entendido que “eso” que ahora conocemos como “waka waka” es una canción de origen sudafricano, específicamente de Camerún; de paso, ya había sido usada, años atrás, por Las Chicas del Can en su canción “El Negro no Puede” (acá el video). ¿Falta de originalidad? Yo creo que hasta la canción de PDVAL es mejor. Hubiese preferido que llamaran de nuevo a Ricky Martin, que a pesar del escándalo que hubiese generado, tal vez hubiese creado algo nuevo. “La copa de la vida” sí fue un gran tema, que sólo le faltó pegar en chino. ¿En verdad hay alguien que no prefiera la canción Waving Flag, del somalí K’Naan y que en español también es interpretada por David Bisbal, por encima del Waka-Waka? Esa debió ser la oficial.
La Jabulani
Excusa para muchos, suerte para otros. En este mundial, ni el balón se quedó atrás. Nunca antes una pelota había sido tan controversial. Primero los que decían que se comparaba mucho con una pelota de playa; que no servía, que volaba mucho, que era muy liviana, que estaba puyada, y que escondía secretos para que pocos supieran cómo usarla. Sumado a lo anterior, y sabiendo que Adidas es una compañía Alemana, comenzaron a surgir las teorías; primero decían que Adidas le había dado el secreto a la selección de su país y por eso le metieron cuatro a Inglaterra y cuatro a Argentina; todo se cayó cuando no pudieron marcarle a España. Yo digo: si tanto un equipo como otro están jugando con la misma pelota, no hay razones para presumir desventaja ya que existen condiciones por igual para ambos, pero bueno, cada quien con su historia.
Las Quinielas
También fue el mundial de las quinielas caídas, con muchos resultados locos e inesperados. Fue como que todo el mundo compró acciones en un grupito de empresas y luego de hacerlo, las expropiaron a todas.
Que Italia, que Francia, que Brasil, que Argentina, que Inglaterra, que Alemania, que estos, que aquellos. Absolutamente nadie veía a España en la final, y menos a Holanda. Muchos amigos que siempre apoyaron a España estaban claros en que no llegarían a la final, y menos con la derrota ante Suiza; sorpresivamente fue lo contrario. Holanda igual; todos decían que siempre se quedan en el camino, en octavos, en semis, pero nada que ver con la final. Muchos cantaron el bi-campeonato de Italia antes de comenzar el mundial; otros dijeron que Argentina estaba sobradísima, especialmente luego de clasificar invictos, y por supuesto, media Venezuela, decretó campeón a su Brasil.
Las Estrellas
Otro de los pronósticos fallidos. Todos los “expertos” tuvieron que callar de nuevo. ¿Qué pasó con los pronósticos de actuaciones sin precedentes para las estrellas del momento? (Fanáticos de los jugadores que mencionaré, no se molesten ni lo tomen mal, esto es un blog de humor).
- Messi, el denominado mejor jugador del mundo, se fue sin goles, ¡ni uno! ¿Es esto posible? Yo creo que Beckham hizo más que él, y eso que ni el uniforme se puso.
- Cristiano Ronaldo hizo apenas un gol, que ni él mismo se creía. El jugador más caro de la historia fue hasta Sudáfrica, como ya se ha vuelto costumbre, puro a tirar físico y a llorar tras la eliminación.
- Wayne Rooney, de Inglaterra, nada de nada en 4 juegos, cuando decían que iba a ser una de las grandes estrellas del mundial.
- Aunque Kaká no hizo nada en la cancha, se le agradece el uso de su nombre para los diversos chistes asociados con Elano.
- Los que verdaderamente hicieron algo, nadie los conocía, como los japoneses con sus increíbles tiros libres, o incluso algunos sudafricanos. También jugadores conocidos pero que no llevaban esa obligación respecto a ser destacados.
Los comentaristas
Acá no voy a decir mucho porque la gran mayoría de los juegos los vi en DIRECTV (el High Definition no juega). Respecto a estos comentaristas, sólo puedo decir que a veces eran excesivamente atorrantes, especialmente los principales que eran argentinos. Cuando jugaba Argentina, se les olvidaba que estaban narrando para toda América Latina. Por suerte habían 2 canales de audio en español y podía escuchar tranquilamente a Rafael Dudamel. Si colocabas los comentarios en inglés, notabas la tranquilidad de los comentaristas, muy relajados y precisos, pero cuando cambiabas el audio a español, la incertidumbre y la ansiedad de los argentinos simplemente acribillaba; los gritos y la desesperación era muy al estilo de Globovisión dando una noticia. ¿Alguien me dice qué tal estuvo la narración en Venevisión? Me imagino que excelente, considerando que eran narradores de béisbol colocados en fútbol. La de meridiano escuché que estuvo bien, aunque mataron a Simón Díaz en medio de un partido y también se lanzaron unas cuantas puntas presuntamente inconscientes cuando elogiaban los pases de Elano. Respecto a los “especialistas” de ESPN, el mexicano José Ramón Fernández específicamente, siempre decía algo y sucedía lo contrario; lo peor es que se hacía el loco y seguía pronosticando. Recuerdo que dijo que Italia iba a clasificar sin problemas, y cuidado si no llegaba a la final, además de otras cosas que jamás sucedieron. A propósito de Venevisión, ¡Qué propaganda tan mala la de DOL! Es una parodia de un cantante de la Unión Soviética, en que sale un tipo que parece un muñeco de ventrílocuo, cantando ¡Dol, dol, dol dol! Si no la llegaron a ver, merecen reír (o sufrir) al igual que los que ya la vimos.
El Arbitraje
Primero quiero decir: ¡Por Dios, estamos en el Siglo XXI! Y los árbitros siguen cometiendo los mismos errores que 50 años atrás. ¿Cómo es que hay tanta burocracia e intereses dentro de la FIFA? ¿Por qué se oponen tanto a la tecnología? Fue creada para aprovecharla, no para ignorarla. Un arbitraje que yo compararía con los niños cuando simplemente por molestar a sus padres, hacen lo contrario de lo que les piden; así fue el arbitraje en muchas ocasiones: llevarle la contraria a lo sucedido y expulsar a los que reviren. Brasil hizo un gol con doble mano, el cual fue validado, mientras que un gol claro y no cantado le costó la eliminación a Estados Unidos. Algunos árbitros trabajaron bajo la premisa “si no hay sangre, no hay falta”; algunos no cantaban penaltis claros, mientras que otros parecían tener fijación con estos. A propósito de ello, ¿cómo es que se fallaron dos penales en el España-Paraguay? Y otro más que le quitó la clasificación segura a Ghana ante Uruguay. Por último, el árbitro de la final fue denominado “El señor de las tarjetas”, con un cerro de faltas cantadas, tarjetas y hasta expulsiones; un partido de locura. ¿Habrá sido culpa de la Jabulani?

El Pulpo
La primera vez que escuché del octópodo en cuestión, me encontraba en la universidad. Ese día era el juego Alemania-España; le pregunto a un señor que trabaja allá ¿Francisco, quién crees que gane hoy? Y me dice “Bueno mira, el Pulpo dijo que ganaba España, así que seguramente así sea”. Yo me quedé extrañado, aunque no le dije nada; pensé que “El Pulpo” era algún especialista/comentarista/narrador de fútbol que analizaba los partidos y daba sus pronósticos. Después y durante el resto de la mañana, toda la gente hablando del famoso pulpo, aunque extrañamente yo no sabía quién era ese “experto”. Después fue que me echaron el cuento, aunque tuve que ver para creer. Es increíble a los extremos que hemos llegado alrededor de todo el planeta, por favor, ¿Un Pulpo? Digo, ¿El Pulpo Paul? ¿Qué es eso? Está bien que haya “predicho” los resultados (valgan las comillas, ya que dudo que le hayan dicho “Paul, pulpito, te vamos a poner acá dos cajitas, elige al ganador, por fa, ¡ah! No le prestes atención a todas esas cámaras y periodistas de todo el mundo que te están viendo”), pero si nos ponemos a ver, ¿alguien sabe lo que son las estadísticas? Y de las más simples, en este caso algo similar a lanzar una moneda. Tomen una e intenten acertar de manera seguida el lado que ustedes digan que saldrá; si lo hacen muchas personas, alguien tendrá que acertar al menos varias seguidas; lo mismo con Paul, ya que no era el único en el mundo al que pusieron a “lanzar la moneda”, sino que en otras partes hicieron lo mismo (con varios animales, como el Loro Mani o el Cuy Jimmi), aunque no precisamente con los mismos resultados. Mucha gente a nivel mundial seguramente dijo “La final es Holanda-España”, y no por eso se hicieron famosos. Sea como sea, el pulpo fue la “mascota” más codiciada, ya que incluso unos empresarios españoles ofrecieron 30.000 euros por su adquisición.

A propósito de mascotas. ¿Alguien más notó que Zakumi, la mascota oficial del mundial fue prácticamente ignorada? Sí, se llama Zakumi, yo tampoco sabía. Solamente se le vio el día de la aburrida inauguración y la atención de los medios se desvió a otras cosas, como el pulpo.

El Campeón
Agradezco particularmente a quienes se hayan calado todo el artículo (los considero fieles lectores). Sólo nos queda felicitar gratamente a España, por haberse coronado ¡Campeones de Sudáfrica 2010, llevándose la Copa del Mundo por primera vez en su historia! Sin dudas una gran demostración de trabajo en equipo, constancia y como dicen por acá, “patria o muerte… vencieron”. Ahora sí comienzo a creer en el Pulpo, al cual deberíamos preguntar acerca de las elecciones presidenciales que se nos vienen en 2012.

Felicidades también a Holanda por el segundo puesto (no es fácil, miren a Venezuela), y un elogio muy especial para los Uruguayos, únicos latinos entre los mejores cuatro del mundo. Nos veremos en Brasil 2014, mundial que promete mucha samba, rumbas, playas y por supuesto: fútbol, y al que espero poder asistir, no para apoyar a los equipos de siempre, sino para aplaudir (pase lo que pase) a nuestra Vinotinto que con mucha seguridad estará presente por primera vez en un mundial.
Talleres y seguros: una bonita experiencia
Si eres nuevo leyendo el blog, ¡no te confundas! El título es sarcasmo en su mayor expresión. ¿Alguien por acá que haya tenido una bonita experiencia con un taller automotriz? Apartando la gente que su papá o el tío es el dueño, todos somos mortales comunes y corrientes que debemos atenernos a ser manipulados bajo un régimen dictatorial basado en el chantaje y la mentira.
Junio de 2009
Una vieja sucia por allá en Guacara, había colisionado “inocentemente” contra mi vehículo. Ella alega no haberme visto y realmente fue inútil discutir con ella. Ok, un ligero golpe por el lado del copiloto, nada para preocuparse, ya que mi seguro, en conjunto al taller, arreglarían la falla, es más, aprovecharía para que pintaran el vehículo completo ya que tenía unos cuantos rayones. Perfecto.
Julio de 2009
Llevo el vehículo al seguro, me dan un papelito, me siento a esperar, a esperar y a esperar. Luego de media hora me atiende una chica, me pregunta qué sucedió, le explico, le doy los papeles, y luego me dice que me siente a esperar a un tal “Pedrito”, quien le tomará las fotos y chequeará que, efectivamente, el vehículo fue chocado. Llega un tipo gritando “¡Cinco cuatro seis!” Y sí, ese era el número de mi papelito. Le pregunto “¿Tú eres Pedrito?”, pero no, no era, se llamaba José, y era el perito (sólo una pequeña confusión). Descubrió que el carro sí estaba chocado, ya que cuando lo vio dijo “¡Ah! Te chocaron, ¿no?”. Vuelto a donde la tipa y me da la órden para llevar el carro al taller, la cual marcaba un monto por unos 3.000 y tantos bolívares, que supongo era lo que costaba la reparación, aunque ni le paré.
Yo tenía la esperanza de dejar el carro en el taller mientras viajaba en agosto, pero la cosa fue un poco diferente. Voy al taller con el vehículo para que me den la famosa cita, a la que le estimé unas tres semanas, como máximo. Sólo acerté el número, pero no la unidad de medición. La cita fue para dentro de tres, no semanas, sino meses, el dos de octubre para ser exactos. ¡Bueh! No quedaba de otra.
Agosto de 2009
Rumba y más rumba en Punta Cana y Santo Domingo, ni me acordaba del carro.
Septiembre de 2009
Se acercaba cada vez más el gran día, en el que mi vehículo sería recibido y finalmente procesado para su renovación en pintura. En menos de treinta días estaría felizmente entregando el carro, para luego buscarlo tal vez en una semana y tenerlo como nuevo (al menos en aspecto).
Octubre de 2009
La espera había sido larga, muy larga pero por fin había llegado el momento. El dos de octubre de 2009, día que consideré como memorable, me dirigí al taller “El Solitario” para hacer entrega oficial del humilde Hyundai Accent, el cual tendría su transformación y pronto se sentiría como el día en que nació.

Me atiende el dueño, me pregunta que si tengo una cita (la cual él mismo me había otorgado hace tres meses), y luego de revisar la lista me encuentran. Me pide la órden del seguro (mucha emoción), y al cabo de un momento me dice “Con este monto no se puede arreglar ese carro” (se cortó la emoción), bueno, no debe ser tanta la diferencia, pensé yo. Le pregunto “¿Y cuál es la diferencia? ¿Cuánto cuesta entonces?”, el tipo, con un tonito medio portu pero a la vez como llanero, me dice con su cara firme y de tabla: “Bueno mira, yo sólo hago buenos trabajos, y sacarle los golpecitos, una buena pintura y un buen acabado, eso te cuesta de nueve a diez millones” ¡¿QUÉ?! Fue mi humilde expresión. El taller sólo estaba financiando el 35% del monto, y yo tendría que poner unos seis palos para que se realizara la labor. No estaba fácil la cosa.
Me fui al seguro a ver qué lograba, pero fue el mismo vueltón, para nada, ya que no pagarían más de allí. Está de más decir que NO recomiendo en lo absoluto, pero para nada, a Seguros Mercantil, ¿cómo era posible que si pagué 5 palos para asegurar el carro, no cubrieran la reparación del mismo? En la página web de ellos, en la parte de “Misión y Visión” dice: “La misión de Mercantil Seguros es ser la mejor aseguradora del país, y ofrecerle una gran variedad de productos y servicios de alta calidad al mejor costo, así como la más eficiente respuesta. ¡Já! Cómo se nota que esas cosas siempre las redacta alguien que las copia y pega de un manual de procedimientos, o de otra página, puro para hacer relleno y porque es como obligación el colocar frases de esa índole. Realmente debería ser: “La misión de Mercantil Seguros es ser la mejor aseguradora que le ostine la vida a sus clientes en todo el país, y ofrecer una gran variedad de molestias, migrañas y siempre lavándonos las manos cuando necesiten de nosotros, todo al mejor costo“. Son unos sucios, unas plagas. Lo peor es que más abajo dice “Es una aseguradora que se distingue por tener un personal comprometido con todos sus valores dentro de la más elevada ética y responsabilidad”, ¡Seguro! ¿Algún buen seguro que me recomienden?
No me quedaba de otra, tenía que pagar la diferencia pa’ arreglar al pobre carrito que no tenía culpa de nada. El tipo del taller no pudo disimular la gran sonrisa en su rostro cuando le dije que le pagaría la diferencia, e inmediatamente aceptó reparar el carro, y lo prometió para dentro de tres semanas. Lo tendría en mis manos para el dos de Noviembre, luego de cuatro meses de espera, finalmente lo repararían.
Noviembre de 2009
Había llegado el gran día. Lunes dos de Noviembre de 2009, me bañé, me vestí, me perfumé, y me dispuse a retirar el vehículo, que seguro lo estarían puliendo y sacándole brillo de última hora para sorprenderme al llegar. Al llegar al taller, efectivamente fui sorprendido, fue una gran pero gran sorpresa, ¿cómo explicar la emoción? Algo que no tiene palabras para describirse. ¡NO LE HABÍAN HECHO NADA AL CARRO! ¿Cómo era esto posible? Allí estaba, sucio, descuidado, entre un montón de otros carros también intactos. Fue tal el impacto, que incluso pregunté si ese era otro Accent y el mío ya estaba listo, pero no, ese era el mío. ¿Qué pasó? Nadie sabe, nadie supo, así funcionan los talleres al parecer. Nunca tienen exlpicación, dicen que han tenido complicaciones, que las cosas no han salido como ellos planeaban, y pare usted de contar. El peo no fue normal, pero eso no resolvería nada. Yo quería una fecha, un día, algo. El tipo dijo que la cosa estaba apretada y que le diera un mes, tal vez menos. Respiré profundo, conté hasta diez (o en realidad fue hasta cinco, no recuerdo) y me tomé un Gatorade (eso no tiene mucho que ver, pero tenía sed).
Diciembre de 2009
Ya la experiencia me había enseñado que esa gente no cumple, hay que presionar y fastidiar, así que decidí llamar para preguntar por el carro. Una señora me dijo que ya lo habían comenzado a trabajar, pero que ese estaba pautado para enero, según lo que ella tenía anotado. ¡¿CÓMO?! Tuve que ir hasta el taller. El carro estaba latoneado, ya le habían sacado los golpes y básicamente le faltaba era la pintura. Eso no evitó otro peo, más intenso que el anterior, e incluso ofrecí llevarme el carro y denunciarlos con el seguro (gran cosa, sé que igual eso no sirve de mucho). El tipo suplicó que no me lo llevara (¡Claro! Con diez palos de por medio ni loco), y que lo tendría listo dentro de dos semanas como máximo, con gran seguridad y que sino me salía gratis la reparación. Bueno, debía ser en serio. Respiré profundo nuevamente, pero esta vez me tomé una frescolita (no tenía sed, pero me provocó).
A la semana fui al taller, y tenían al vehículo en el horno, ya con la primera capa de pintura y finalmente trabajando en él. El tipo dijo “Entre mañana miércoles y el jueves te lo estoy entregando”, aunque resultó ser el viernes (no son serios ni cuando ya la cosa está prácticamente lista).
Una bonita experiencia, que indudablemente nunca olvidaré. Un drama que se desenvolvió durante cinco meses, poco más de ciento cincuenta días (yo creo que ni las novelas de Venevisión duran tanto) y por lo cual procuraré no tener otro incidente vial, para así evitar que se repitan días tan memorables (no es que no quiera, sino que como en las películas, cuando las ves por segunda vez no es la misma emoción que la primera vez). Por lo menos el carro quedó bien.

Comparando culturas
Creo que todos, alguna vez en nuestras vidas, hemos sido víctimas de los patéticos programas que transmite MTV (si eres fan del canal, tienes problemas). Siempre tuve la duda de si lo que ocurre en esos shows es verdad o es pura ficción. Tomemos como ejemplo ese que pasaban hace un tiempo, llamado “Wanna Come In?”, en que un “tonto” y un “Don Juan”, trabajaban en conjunto para que el “inexperimentado” conquistara a una
chica de manera aparentemente sencilla, para así lograr que ella lo invitara a pasar a su casa (ahí terminaba el programa así que nunca se sabía si realmente ocurría algo o no). El programa nos dio a entender que en la cultura americana, las cosas funcionan mediante la siguiente fórmula:
- Invitar a la chica a salir.
- Caerle bien, buscar algo de química.
- ¡Listo papá! Toda tuya (o casi).
- Si lo anterior no sucedió, entonces… NEXT (Qué atorrante cuando le decían “next” a un chamo o chama, apenas bajándose del autobús, pero bueno, tenía que ser MTV).
Me referiré a ella como la fórmula americana. Si lo comparamos con la fórmula venezolana, podremos notar que la nuestra es algo más complicada:
- Buscar manera de conocer a la chama (agregarla en Facebook, conseguir su PIN, o que te la presenten).
- Hablar seguidamente con ella, ya sea por chat, o cuando la veas. Hay que hablar mucho, que agarre confianza, y evitar decir algo que haga perder el progreso logrado.
- Seguir hablando con ella, ya que por más que le puedas gustar, si la invitas a salir apenas la conoces, es probable que tenga un manual de excusas para cada situación.
- Salir en grupo, para que ella complemente esa confianza. Si le regalas la entrada al cine o compras el servicio de Vodka, mucho mejor.
- Volver a hablar con ella, por unos cuantos días más, hasta que acepte salir contigo (lo cual no significa nada). Puede, pueeede que pase algo (eso siempre y cuando ya hayas tirado algunas puntas).
- Tal vez unas semanas después, aunque para la mayoría son meses, puede que suceda algo más.
La fórmula criolla es mucho más larga, pero lo anterior es la manera resumida. De igual manera, hay que tener en cuenta que no es muy precisa que digamos y siempre hay excepciones. No niego que siempre ha sido tema de conversación entre hombres (tal vez también entre mujeres), las cosas que se ven en películas americanas que nunca nos cansamos de ver. Claro es el ejemplo de todas las “American Pie“, en que se ve claramente la fórmula americana. También en otros shows como Laguna Beach, The Hills y en series como lo fue The O.C. Entre tantos programas y series, quise corroborar qué tan real era la fórmula americana, qué tan cierto era que lo que vemos en la televisión, y si realmente las cosas son así. Para ello, contacté con 3 panas gringos (o amigos americanos), con los cuales conversé un rato para que me explicaran bien el asunto. Les conté cómo eran las cosas aquí, y luego ellos me contaron lo siguiente:
En “El Norte”, es mucho más fácil acercarse a una mujer, no hay necesidad de mucho protocolo. Cuestión de presentarte e intercambiar algo de conversación. Normalmente cuando hay química, se intercambian los números telefónicos y puede que ahí mismo se cuadre la primera cita. Esta cita suele ser más que todo emocional. Lo más seguro es que se den el primer beso, abrazos tal vez, y si todo va muy bien, es probable que la chica invite al chico a su casa (sí, el mismo día). Ellos me explicaban que el americano simplemente quiere “Vivir la vida al máximo”, porque efectivamente vivimos una sola vez (por comprobar), y es por eso que no existen los tabúes de nuestra sociedad.
Están los “Boys night out” y los “Girls night out“, que básicamente consiste en que un grupo de amigos o de amigas, salen a la disco en búsqueda de… diversión. La fórmula es casi la misma, obviando el paso de invitar a la chica a salir, ya que se conocen en la misma disco (acá las mujeres que van solas a las discos suelen pasarse de tontas muchas veces, ya que lo que hacen es bailar entre ellas, y no existe mundo exterior que las rodee, creyendo que las van a violar o no sé, ni siquiera cuando el hombre sólo tenga intenciones de bailar y compartir un rato). Me dicen que “de 5, por lo menos 3 cuadran”, en cambio aquí ni se manejan estadísticas. Les pregunto “¿Entonces me están diciendo que allá es como aquí pero al revés?

¿Las mujeres son hombres y los hombres son mujeres? Me dicen que no del todo, sino que sencillamente “Girls Just Wanna Have Fun“, o traducido, “Las chicas sólo quieren divertirse”. Acá en Venezuela, son los boys los que normalmente quieren divertirse, mientras que las mujeres buscan seriedad (ojo, no todas). Allá son las mujeres las que buscan diversión, y los gringos incluso se sienten mal de no conseguir a una chama seria. Me dicen que suelen conseguirla luego de los 27 años de edad, cuando la etapa universitaria culminó y cada quien debe hacer su vida. También me dicen que el latino se aprovecha mucho, ya que todo latino se quiere divertir, al igual que las gringas, una combinación perfecta, ¿no? Algo que me llamó la atención y me agradó mucho, es que me dicen que las mujeres no son plásticas. Todos se tratan por iguales, y más en un país donde gran parte de su población son inmigrantes y estudiantes de todas partes del mundo. A pesar que en las películas americanas siempre observamos los diversos estereotipos (rockeros, deportistas, cheerleaders, punketos, nerds, chinos, y muchas cosas más), el trato es semejante, sin denigración social como lo hay mucho acá. Es normal ver una chica “popular” empatada con “un gallo” (sólo que en las películas lo pintan un pelo distinto para sacarle humor a eso). Incluso me dicen que la gente de la “alta sociedad”, tampoco es plástica o sobrada, mucho menos despectiva (tal vez un poco coco-secos algunos y algunas), pero la manera de comportarse es muy similar entre todos. Les conté del asunto con la moda acá, donde si no tienes una Hollister o Aeropostale no estás a la moda, y mucho menos si no usas marcas caras como Lacoste o Polo. Lo que hicieron fue reírse. Me dicen que la gente que utiliza marcas como Hollister, es porque viven en la playa, como California o West Palm Beach, y la ropa se adapta a las necesidades porque está hecha para tales climas y estilos de vida.
Personalmente pienso que hay cosas muy buenas, como también cosas que no cuadran por acá. No sé, supongo que habría que vivir allá un tiempo para notar la diferencia, aunque lo más seguro es que a los de aquí les suene mejor allá, pero a los de allá les suene mejor aquí. Tengo otro pana gringo que estuvo unos meses por Venezuela, y se fue enamorado porque se empató con una chama con la cual la cosa era “bonita” y no “fácil”, pero creo que la chama lo trabajó, se hizo la muy inocente según las referencias que me dieron. Menos mal que hoy en día, el pana sólo extraña las arepas, las empanadas y las cachapas.
¿Qué dicen ustedes? ¿Cuál de las dos culturas es mejor? ¿O cuál prefieren? Tengo el presentimiento que las mujeres dirán lo contrario de los hombres, y viceversa.
La historia de Armando Bravo
La historia siempre merece su participación, es por eso que hoy les traigo una “particular” sucesión de eventos que se dieron entre Mayo y Octubre del 2008. Es una historia que nunca entendí del todo pero que tuvo una considerable participación. Prepárense para un documental mejor que los de Discovery y The History Channel.
Comienzo preguntando, ¿por qué hay gente que cae mal? ¿Hay suficientes razones como para llegar a odiar a alguien? Supongo que a veces sí. Bien tenemos el ejemplo del presidente Chávez, que a pesar de ser aclamado por un lado, también es odiado por el otro. Caso parecido es el que contaré a continuación, y a pesar que realmente desconozco qué tan en serio o en broma fue lo ocurrido, el personaje en cuestión tiene derecho a ser inmortalizado, a que todos conozcan su historia y no sólamente una minoría selecta.
El 16 de Mayo del 2008 (o más o menos por ahí), fue creado en el Facebook un grupo llamado “1000 personas que ODIAN a Armando Bravo“, lo cual me pareció extraño tratándose de un nombre relativamente desconocido. Me llegó la invitación así que por simple curiosidad, ingresé para ver de qué se trataba. Veo que la descripción del grupo decía:
Personas que Odian a Armando Bravo, supestamente estudiante del IX trimestre de Ing en Redes y Comunicaciones, de la Universidad Tecnológica del Centro, falsificador de notas, ministro de transporte y despedido durante sus pasantía, además de JALAMECATE profesional.
¿En verdad podía haber alguien así? Pensé que se trataba de algún mal chiste y que el grupo no llegaría a las 20 personas. Para sorpresa de muchos (incluyéndome), le tomó 6 días llegar a los 100 miembros, además de una gran cantidad de comentarios, tanto de odiadores como de gente que se unió simplemente por colaborar. Un comentario interesante fue el de Guillermo S. (Creador del grupo), escrito el 18 de Mayo del mismo año:
Alguien le podria mostrar esta pagina? O este comentario? Bueno, si la ves espero que sepas desgraciado imberbe, vastago de meretriz en todo el sentido de la palabra, que yo personalmente me dedicare a joderte la paciencia lo mas que puedas. Mi objetivo final sera que no te acepten en otra universidad que no sea la UBV, y eso es porque soy bondadoso. Te voy a joder a ti y tu familia, eso lo prometo.
Otro, en que podemos apreciar que no todos lo odiaban, fue el comentario de Patricia O., el 21 de mayo del mismo año:
yo no lo odio de verdad! en realidad me es indiferente jejeje pero bueno me uno a su causa por solidaridad.
Para el 27 de mayo, el récord había subido a 170 personas, donde no sólo participaban estudiantes de la Unitec sino también de la UC, UAM y UJAP. ¿Que 170 personas te odien? No está fácil (yo mínimo me voy del país). A continuación otro comentario (con su debida censura), escrito en el muro, durante ese Mayo intenso:
Cesar Doratto: jaja nague… de nulo este ministro de mie… jajaja. Recuerdo cuando hice el curso introductorio en 2006, el bicho llega y se monta en el bus y lo primero que dice es que él es el Ministro de Trasporte del Estado Carabobo, ¡qué mald… moj… tan grande! Lo primero que hice fue meármele de la risa en la cara. Lo odian hasta en la UC, tenían que verlo en el colegioo, todo el colegio lo odiaba, decía que Venezuela era de su abuelo jaja mald.. sea.
Aunque luego de leer varios comentarios, hubo uno muy acertado:
Marcos Rincón: ¡Compañeros! Puede que su comportamiento no sea su culpa, es posible que sus progenitores tengan algún parentesco y él haya nacido con una anomalía en el par 21 de sus cromosomas, señores esto es serio, no se puede tratar a una persona de esta manera, no se metan con él, Dios no quiera y le salga a ustedes un hijo así, sería una verdadera desgracia!!!
Yo no podía opinar nada porque desconocía quién era el pana, hasta que un día (por desgracia), lo conocí. Todas las acotaciones hechas por toda la gente eran totalmente ciertas. Un chico de baja estatura pero con una mente por las nubes. Un porte al caminar excesivamente sobrao, un Walkie-Talkie en la correa no sé pa’ qué, y un aroma de azufre incontrolable. Llegó el mes de Octubre del 2008, y parece haber cesado la fiebre, además que el muchacho se perdió por unos meses y nadie lo vio más. Muchos rumoraban un supuesto suicidio, otros que lo habían secuestrado pero los secuestradores se habían ostinado de él, algunos decían que se había ido de la universidad (por no decir que lo botaron), y otros simplemente ignoraban el tema pero se sentían felices al no verlo más. Para sorpresa de todos, hace unos días, el Lunes 14 de Septiembre de 2009, volvió a aparecer el individuo en cuestión, generando así rumores de pasillo y logrando que la gente ya esté enterada que “ha vuelto”. Hoy tomé la siguiente fotografía a una puerta de un salón, que aparentemente no ha sido limpiada en meses (¿Será que los de mantenimiento y limpieza también lo odian?):

A pesar que el grupo no logró su cometido, ya que hasta la fecha cuenta con “apenas” 384 miembros, dicen que nunca es tarde para cumplir las metas propuestas. Supongo que si los creadores y miembros retoman la campaña publicitaria que existía por aquellos días, se podrán incrementar los integrantes considerablemente. Tal vez tú, lector que seguramente ni conoces a Armando, quieras unirte al grupo, para así ayudar con tan noble causa
Cuando las cosas se complican
Al que no le haya sucedido lo siguiente, está bendito, o tiene mucha suerte, o se lleva muy bien con la naturaleza, o es el mismísimo Todopoderoso.
Dicen que la tecnología es para hacernos la vida mejor, para que una máquina se encargue de lo que antes solíamos hacer manualmente, dándonos confort y tranquilidad. Pues ese no es el caso cuando en verdad necesitamos de ella, pues parece que se pusiera en nuestra contra y tratara de sabotearnos por completo. ¿Por qué la cosa nunca puede fluir con total normalidad? Construyamos una historia, de la que seguro en algún momento formarán parte y se sentirán muy identificados.
Sea liceo o universidad, la profesora manda un proyecto de investigación, un trabajo pues. Tal vez el error resida en que así sea para dentro de una semana, un mes, o un año, siempre lo dejaremos para el último día.
Bueno, no debe ser tan difícil, además es un trabajo en parejas. Yo voy haciendo una parte y el otro pana va dándole con la otra, luego unimos todo y problema resuelto. Abro el Word para comenzar. Busco el correo que mandó la profesora con las indicaciones, mmm, tengo dos de ella, debe ser que lo mandó repetido. Bueno, borro uno para ahorrar espacio y reviso el otro, ok, todo está explicado allí, comienzo. Hago la portada, un poquito de introducción, copio las preguntas y…¡Zaz! “Mocosoft Word ha encontrado una falla de la cual no podrá recuperarse, también lamenta decirle que perderá todo su trabajo, sorry”. Todo esto hace que nuestro subconsciente nos formule la emblemática pregunta “¿Guardaste?” Pues claro que no, nunca guardamos hasta que nos sale el error. Bueno, a comenzar de nuevo, no se perdió mucho. Apenas creo el documento en blanco ya estoy guardando, tres copias por si acaso, en varias carpetas. Ya todo va de lujo, voy guardando y fluye la velocidad del trabajo, por supuesto que estará listo para mañana y sacaremos 20 de sobra. ¡Epa! ¿Y esta pantalla azul? El famoso pantallazo azul, ¿quién no ha tenido la dicha de presenciarlo? Es una de las peores sensaciones pero vale la pena. Bueno, a reiniciar la computadora, menos mal que había guardado el trabajo (no hasta donde lo llevaba pero cerca). Ok, continúo. Bueno, vamos a buscar el trabajo completico en Wikipedia, seguro que allí está, ordenadito y listo para tomarlo prestado. ¡Epa! Se cayó el internet, maravilloso. ¿Y Ahora? Bueno a resetear el módem, o a tomarse un café mientras vuelve, no debe demorar mucho… (rato después)… Ok, ya llegó, sigamos. Ya me fusilé el trabajo de Whiskypedia, así que vamos muy muy bien, unos ligeros retrasos pero todo bajo control. Creo que ya puedo ir imprimiendo esta parte, prendo por acá, luego Menú Archivo, Imprimir, Aceptar. ¿No se detecta ninguna impresora? ¿Cómo es esto? ¡Qué extraño! Ayer estaba imprimiendo tonterías y todo estaba de maravilla. Veamos, el cable USB está conectado, todo parece estar bien. Usualmente las impresoras suelen “repararse solas”, luego de jurungar un rato y pisar botones, ellas arrancan. Ok parece que ya está lista, imprimió una página en blanco pero es signo de que ya funciona. Ahora sí, vamos a imprimir. ¡Momento! ¿Otra página en blanco? ¿Y otra? ¿Otra? ¿Otra más? Otra en puro amarillo. ¿Qué pasó? Sí, cartuchos sin tinta, en el momento más inoportuno, pero clásico también. Bueno, todavía es temprano, iré a recargarlos…

Ya de vuelta con cartuchos nuevos no hay razón para no imprimir el maravilloso trabajo que de seguro la profesora ni leerá, pero que vale nota. Menú Archivo, Imprimir, Acep… ¡Wepa! Se fue la luz señores. Sí, acá no hay nada que hacer, ya que cuando se va la luz se paraliza el mundo. Queda respirar profundo, relajarse, pasar calor, y esperar que vuelva. Ok, volvió. Imprimo lo que llevo, perfecto, pude imprimir. Bueno, debo pasarle el archivo a mi compañero para que se guíe y haga su parte. Se lo enviaré por correo. Nuevo Correo, para, asunto, adjuntar archivo… ¿El archivo que usted adjuntó excede el límite de espacio permitido? ¿Cómo es esto pues? Si sólo tiene texto y dos foticos de mi cámara digital de 12 megapixeles, muy extraño en verdad. Bueno, será grabárselo en un pendrive, y llevarle eso, total, vive cerca. Se los entrego y me regreso, pero me llama al celular diciéndome que el pendrive tenía virus, que él no sabía exactamente lo que hacía pero que le dio en “Formatear Disco“, para así eliminar el virus (y el trabajo también). Bueno, está bien, regreso a buscar el pendrive, vuelvo, grabo de nuevo los archivos, chequeando que no haya virus, y se lo llevo. Ya no debe haber problemas, o esperen, claro que sí. Me llama para decirme que su Word no reconoce los archivos, porque aparentemente están mal grabados y él tampoco tiene el 2007. Bueno, a buscar el pendrive para grabarlos en formato viejo, y por fin lograr el acometido.
La cosa no está fácil, hay que terminar eso para entregarlo mañana. Bueno, el pana ya terminó lo suyo, también lo imprimió, no tuvo problemas al respecto, y ya tenemos el trabajo armado. ¿Que si tengo una engrapadora? ¿Cómo que no lo encuadernaste? ¡Había que encuadernarlo! ¿Dónde vamos a encuadernar a estas horas de la noche? Bueno, vamos a ese sitio 24 horas a ver (excluyamos los problemas que se presentan cuando se accidenta el carro o cuando se queda sin gasolina, asumamos que todo fue de maravilla y lograron llegar al sitio en cuestión). Ok, encuadernación de la más cara e irreversible, para que salga bonito y así nos pongan el 20. Felicidad, todo es felicidad. El trabajo listo y de camino a casa. ¡Epa! ¿Y el índice? ¿Cuál índice? ¿Llevaba índice? Sí, y numeración de páginas también. ¿Y ahora? Pues para atrás, a quitar el encuadernado. Hay que imprimir sobre las hojas los números de página. ¿Cómo se cuadra esto? ¿Por qué sale en números romanos? (¿Quién no ha tenido problemas alguna vez para numerar páginas en Word?). Bueno, parece que está listo. ¡Epa, epa! Metiste las hojas al revés, está imprimiendo por detrás, ¡cancela, cancela! ¿Y ahora? Bueno, liquid “peiper” papá, y a colocar bien las hojas. De nuevo a encuadernar. ¡Ya va! ¿Dónde está la Bibliográfia? Bueno, hay que solucionar en velocidad. Imprímete una hoja que diga “Referencias Bibliográficas” y pones “www.google.com”. Listo, ahora sí, a encuadernar. Se hicieron las 3 am, pero no importa, valió la pena. Con todo el sueño del mundo, se tiene el trabajo terminado, cuestión de entregarlo a las 7 am para asegurar esa valiosa nota. (lágrimas de satisfacción).
7:00 a.m.: Bueno, a esperar que llegue la profesora para entregarlo.
7:50 a.m.: Debe estar por llegar, seguro es que hay tráfico, fíjate que tampoco ha llegado más gente.
8:15 a.m.: Tranquilo, esa viene por ahí, vamos a tomarnos un café y relajarnos.
9:12 a.m.: Se abre la puerta, ¡por fin! El momento llegó. “Muchachos, ¿qué hacen aquí? ¿No leyeron el correo de la profesora? No viene hoy, y el trabajo se lo pueden mandar en digital”.
Una vez perdí un artículo completo de Chocozuela, fue algo fastidioso volver a redactarlo, pero no fue para tanto, tomando en cuenta que hay quienes han perdido Trabajos de Grado y Tesis completas
Y a ustedes, ¿se les han complicado las cosas?
Choco-Videos: ¿Será que lo perdonan?
¡Advertencia!
El siguiente video es totalmente real. Si eres de esas personas que lloraron con “Titanic” o con “La vida es bella”, seguramente llorarás aquí también.
La Historia (según me la contaron):
El pana del video solía llevar una vida feliz y amorosa con su novia (ahora ex), creo que por más de un año. Aunque él la amaba mucho, no pudo contenerse en su intención de compartir sus sentimientos con una tercera persona (montar cachos, en términos coloquiales). La cosa está en que el día que decidió hacerlo (para decepción de todos los hombres), lo hizo mal. Parece que se encontraba con la otra fémina en su propio cuarto. Asumo que debido a la confianza en la relación de pareja, su novia decidió ir a visitarlo para así darle una visita sorpresa (aunque aparentemente la sorprendida fue ella). Horas o días después, no sé, luego del alboroto pues, sólamente se le ocurrió hacer algo: Pedir perdón mediante un video, en el que con palabras textuales, pide que todo el mundo se entere. “A través de este video, y que lo sepa todo el mundo…” Si no es por esa frase, no lo publicamos, pero él mismo lo pide (o eso fue lo que interpretamos).
El video:
Las conclusiones:
Considero que el pana no debió siquiera grabar el video, menos difundirlo, sino afrontar el asunto de manera personal. Apartando el nivel sentimental, vamos a estar claros en algo: es digno de llevarse el premio de la academia, mínimo dos estatuillas: mejor actuación y mejor banda sonora (ja ja, no se rían ratas).
La Encuesta:
Cuando nos cortan la nota
Hay algo que a ninguno nos gusta pero que aparentemente es inevitable, imposible de evitar y siempre, pero siempre, sucede. Sí, que nos corten la nota, ya sea alguien o sea de manera natural, siempre nos hace hervir la sangre.
Si alguien no sabe qué significa "cortar la nota", favor abandonar el sitio lo antes posible, es usted un anticuado...
- Cuando vemos televisión: ¿Por qué siempre que estoy viendo mi programa favorito (o las mujeres viendo su novela), en la parte más emocionante y que hay que prestar atención, alguien abre la puerta y nos interrumpe para preguntar alguna tontería o pedir algún favor? ¡Qué corta nota!
- Cuando estás con tu pareja (o el jujú): Los dos están intensos, seguramente en medio de una charla muy amena (sí claro), en lo que interrumpe ¡Quien sea!, el hermanito, la abuela, el pana, siempre hay alguien dispuesto a llegar de inoportuno, dando la sensación de un disco de música rayado.
- Cuando suena el celular: ¡Maldito celular! No hay otro adjetivo que lo describa. Es que hasta cuando está en vibración parece que se fuera a desarmar de tanto vibrar. Es un corta nota por excelencia, ya sea viendo TV, estando con la pareja, en el cine, en medio de una conversación interesante, en medio de lo que sea, siempre estará allí.
- Cuando se va la luz: ¿Por qué? ¿Por qué se tiene que ir? Años de supuestos avances tecnológicos, el desarrollo de nuevas energías sustentables, la toma de CORPOELEC por parte del gobierno para supuestamente garantizar la energía, pero lo que nos han garantizado han sido muchas cortadas de nota. Incluso recuerdo una vez en el cine, en plena acción, ¡puff! Se fue la luz (la gente creyó que era parte de la película), al rato volvió, de paso con la película adelantada y nadie supo qué pasó.
- Cuando nos corren: Ya sea de una fiesta, porque llegaron los papás o los vecinos se quejaron (uno se entera cuando apagan la música, ¡qué cortada de nota!). En varios 15 años que estuve apagaron el aire acondicionado y, ¿qué peor cortada de nota? Hasta en la disco me ha pasado.
- Cuando estamos durmiendo: Creo que ésta es la peor cortada de nota que existe. Dormir es algo sagrado, algo que no se debe interrumpir hasta que se culmine completamente. El que interrumpa el sueño de otro debería ir preso. Chamo no, de pana, qué corta nota cuando nos apagan el aire, cuando hacen bulla, cuando suena la alarma, incluso cuando estás en medio de un sueño muy emocionante, y resulta que cuando se acerca el final, la parte cumbre, el desenlace, ¡te despiertan! ¿Por qué? ¡Es que es fijo! (respira…).
- Cuando nos dicen la verdad (dramatización): “¿Sabes Rosa María? He estado pensando y, pues, tú siempre me has parecido linda, y, esteeee, creo que, tú sabes pues” y Rosa María “¿Sí? ¡Qué lindoooo José! Pero a mi me gusta es Raul
“. Hasta en la época del chat, cuando creías haber encontrado a tu amor perfecto, resulta que te confesaba que su verdadera edad eran 13 años. Triste. - Cuando se cae el Internet: Otra gran cortada de nota, es como que desconectarte del mundo. Estás en medio de una conversación muy buena, o estás viendo un video (seguramente en YouTube), y ¡zaz! Se queda pegado, se cierra el Messenger, todo colapsa, cortada de nota ¡Total!
- Cuando fallan las líneas: Estás hablando y en el mejor momento se cae la llamada, estás escribiendo y los mensajes no salen, luego la otra persona pierde el interés porque piensa que no le quisiste escribir más. Otro caso que duele más todavía, es cuando se acaba el saldo. De lo más emocionante, escribiendo, sosteniendo una conversación amena, y de repente “Su mensaje no pudo ser enviado, ¿Reintentar?” ¡Qué corta nota!
Cuando te quedas sin batería: Ya sea en el celular, y claro, siempre se queda el cargador. También cuando se le acaba la pila al reproductor mp3, justo en medio de una buena canción, o incluso al control del TV, ¡qué fastidioso cambiar los canales en los botones del television!- Cuando estás inspirad@: Caso típico, por Mesinyer. Estás emocionad@ contándole a tu amigo algo increíble que te sucedió. Luego de escribir un testamento y enviarlo, lo único que te responde es: “Mmm… ta bn
d: ” ¡Más corta nota y me muero!
Ya saben, no corten a la pobre nota. La nota es sagrada y debe mantenerse íntegra y completa, siempre. No debe ser cortada ya que trae consecuencias desfavorables y un odio reprimido hacia quien la corta. Si está en tus manos el evitar una cortada de nota, evítalo. Si por el contrario eres quien la va a cortar, prepárate para ser detestado.
¿Y a ti, te han cortado la nota?
Cuando reinaban los chats
Y aunque técnicamente el hablar por messenger o algo similar se denomina chatear, esta vez hago referencia a esas páginas donde se conoce gente, por medio de un chat. ¿Quién no tuvo su época?
Eran los primeros años del Internet en Venezuela, nadie sabía con exactitud para qué servía, solamente se escuchaban rumores. La gente hablaba de cosas poco creíbles como poder enviar cartas a cualquier parte del mundo, también de poder buscar información (fue el comienzo del copy/paste efectivo para los trabajos
antes todos teníamos la misma información sacada de la super enciclopedia Encarta 98) y por último pero no menos importante, un invento (tal vez el mejor de todos) que revolucionaría la manera de cuadrar conocer gente: Los chats.
Recuerdo que existían tres chats muy elementales, aquellos con que todo el mundo tenía que ver y sino no estabas en nada: Mipunto.com, latinchat.com y elchat.com (¿Quién no chateó alguna vez en esas páginas?).
Debido a la inexistencia de las redes sociales, y el poco uso del Messenger, la gran novedad eran los chats. El conocer gente y más gente de todos los países era un vicio incontrolable, te colocabas tu nickname y todos los días hacías un nuevo amigo mexicano, al otro conocías a una colombiana, y así, hasta que le decíamos a toda la gente de la vida real “Sí vale, yo tengo amigos en todas partes del mundo, y todas las noches hablo con ellos”.
La tarea de establecer contacto duradero no era nada fácil, porque siempre ocurrían cosas como ésta:
FerVzla: Hola.
Sexy24: Hola.
FerVzla: ¿Hombre o mujer?
Sexy24: Hombre…
- – - FerVzla ha finalizado la conversación – - -
O sino:
FerVzla: Hola.
Rosita: Hola, ¿de dónde eres?
FerVzla: ¿Vzla y tú?
Rosita: También
¿Edad?
FerVzla (Si se entera que tengo 14 me cierra): 18, ¿y tú?
Rosita: Yo tengo 14.
FerVzla: Bueno te voy a confesar, yo también tengo 14 ![]()
- – - Rosita ha finalizado la conversación – - -
¿Cuál era el bendito problema con la edad? Siempre había que mentir, o te mentían, nunca sabías con certeza con quién hablabas, ya que nadie tenía facebook. La conversación prolongada más típica era:
FerVzla: Hola, de dónde eres? edad?
Vero15: Maracay, tengo 15, y tú?
FerVzla: Mcy también, tengo 16.
- – - En este punto ya sabíamos que había chance de algo, así que luego de un rato conversando, la clásica – - -
FerVzla: ¿Y cómo eres? Descríbete…
Vero15: Bueno soy morena, ni gorda ni flaca, normal pues, medio alta, cabello negro, liso, ojos castaño ¿Y tú?
- – - ¡Chamo! La gente antes se describía, ¡qué tiempos aquellos! – - -
FerVzla: Bueno blanquito, con cuadritos, cabello liso, ojos azules, nada del otro mundo.
Vero15: ¿En seriooo? Quiero conocerte ¿Tienes foto?
- – - Sí señores, antes se pedía foto, y no todos tenían, era un milagro del cielo – - -
FerVzla: Ahorita no tengo, ¿y tú?
Vero15: Yo sí tengo ![]()
- – - ¡Gloria al señor! Había encontrado una chica con foto, era para sentirse el más afortunado en todo el chat – - -
FerVzla: ¿Me la mandas?
Vero15: Sí, toma…
- – - FerVzla ha finalizado la conversación – - -
Y como todos los días, todas las noches, en todo momento se la pasaba la misma gente en el mismo chat, era típico:
Vero15: ¿Hola? ¿FerVzla? ¿Por qué te fuiste anoche luego que te mandé la foto? ¿No te gusté verdad?
FerVzla: No vale, no fue eso, sino que se me cayó el Dial-up de CANTV, tú sabes que ésto falla a cada rato.
Vero15: ¡Ahhh! Yo pensaba.
- – - FerVzla ha finalizado la conversación – - -
Vero15: ¿Aló?
- – - FerVzla volvió a finalizar la conversación, pero la gente no entendía, creían más en las fallas que en cualquier otra cosa – - -
Los chats fueron un boom increíble, todo el mundo tenía una historia del tipo “Sí chama, la prima de mi cuñado conoció por internet a un español y se casaron, el tipo es un mega empresario allá y también es piloto de Fórmula 1, es un galán”.
Desafortunadamente (y como nada es para siempre) las cosas fueron cambiando poquito a poco. Ya nadie pedía descripción, sino que todos tenían fotos, luego las fotos pasaron de moda y la pregunta era ¿Tienes cam? Llegó Badoo, llegó Hi5, llegó myspace, y llegó todo ese combo de sucios saboteadores que acabaron con la magia. Ahora ya no hace falta ni decir “Hola” para ver las fotos, videos, edad, estado civil, fecha de nacimiento y hasta las conversaciones y amigos de cualquier persona así no la conozcamos (sí, ¡hablo del maldito Facebook!).
Por cierto, ¿Quién no se llegó a meter en las secciones “calientes” de los chats, esperando encontrar top-models super ardientes pero llevándose la sorpresa que la otra gente que entraba, eran mortales como nosotros? Tampoco es que los chats hacían milagros (hasta el día de hoy siguen sin hacerlos).
¿Qué nick usas/usabas para chatear?
¡Han cantado bingo!
Yo no sabía bien cómo era eso de ir al bingo. Como toda persona que tuvo algo de infancia, sí llegué a jugar bingo de pequeño, con los cartones esos gigantes que vendían en “Todo a 999″, y que para no dañarlos a pesar que la caja traía como 500 cartones, eran marcados con caraotas (o en su defecto, cualquier grano disponible en nuestra cocina). No sé, yo imaginé que sería algo muy similar, un cartón lleno de números, unas caraotas, y a jugar.
Llegamos al sitio en cuestión (me sentí como en Las Vegas, aunque nunca he ido), nos metieron mano en la entrada, hubo que poner las llaves al lado del detector de metales, y luego de pasar por uno que otro reto anti-delictivo (como mostrar las cédulas porque nos vieron cara de niños) pudimos pasar al casino. Luego de atravesar una gran cantidad de máquinas tragamonedas (aunque aquí son tragabilletes) pudimos llegar al área del bingo. Mesas gigantes, sillas verdes, muchas viejas personas de la tercera edad, y una voz homosexual amanerada que con su tono robótico decía un número tras otro. Estuve a punto de ir a la barra para comprar los cartones pero menos mal que Miguel (un reconocido mafioso y experto jugador de bingo) me dijo que ellos los traían a la mesa. Ok, ya sentados, llega uno de los trabajadores y nos pregunta cuántos cartones queremos (íbamos en son de paz, pedimos uno para cada quien).

Pasó una, pasaron dos, pasaron tres, y pasaron hasta diez rondas y nada que ganábamos (menos mal que el cartón costaba mil bolos). Ya me estaba empezando a molestar, ¿Qué tan difícil podía ser ganar un bingo? Sí, más de lo que pensé. Aunque son poquitos los números a pegar, es demasiada la gente que juega. Aparte que al principio no fue tan sencillo, el tipo que dice los números parece que siempre quisiera terminar cada ronda lo más rápido posible para salir corriendo al baño. Es número tras número sin detenerse, mucha violencia en un juego tan ameno. Ya nos estábamos dando por vencidos, pero en vez de retirarnos, aumentamos la agresividad, comenzamos a comprar de hasta 6 cartones por cabeza a ver si las posibilidades eran mayores (parece que no) y comencé a considerar seriamente que era mejor haber invertido el dinero en una caja de cerveza, el que quisiera jugar bingo, en mi casa estaban los cartones y las caraotas.
Nunca pensé que pudiese ser tan complicado. Siempre creí que la parte verdaderamente difícil sería pegar el grito frente a tanta gente, ese que retumba en los oídos de todos para anunciar que hay un bingo en la sala.

Llegó la medianoche, y era hora del especial. Creo que eran 6 palos al cartón lleno, e indudablemente éste era el momento que habíamos estado esperando, la suerte no nos podía traicionar esta vez, no podíamos fallar porque ya lo habíamos hecho demasiado (¡Ni una línea habíamos pegado!). Comenzamos bien, logrando uno que otro número, todo de maravilla, era nuestra oportunidad, así lo presentíamos. Se sentía la tensión en el ambiente, la gente golpeando con los marcadores, actos de invocación del tipo “Vamos, vamos, la bolita 10″ y mucho pero mucho sudor brotando de todos los poros en la sala. Mientras más números cantaban, más se sentía que venía el bingo, nadie quería hasta que fuese el de cada quien, y se veían caras arrugadas y cu…ellos apretados. Nos faltaba un maldito número (y disculpen la expresión) pero un número, uno solo, no dos ni tres, sino uno. A lo que una vieja por allá en el fondo gritó la indeseada palabra: ¡BINGO!
¡Han cantado bingo!

Muchas frases se escucharon por todo el sitio, especialmente cosas relacionadas con la la madre de la señora que ganó, y aunque ella se llevó 6000 bolívares, también se llevó todas las malas vibras del ambiente, insultos, falsos elogios y miradas penetrantes, ¡Pero ganó! Ella si pudo ganar y nosotros no (yo hubiese aceptado todas esas mentadas de madre a cambio de haber ganado) pero parece que no fue nuestra noche. Seguramente en la próxima gano

La cuenta
Quizás una de las frases o peticiones que a nadie le gusta decir o hacer. La comida, las bebidas, los temas de conversación, todo siempre va de maravilla hasta que llega el momento en que el ambiente se pone tenso, en que la gente comienza a sudar disimulándolo, en muchos casos hasta nervios se observan y por supuesto, nadie quiere que llegue, a pesar de ser -normalmente- inevitable. Me refiero al momento de pedir la cuenta, ese instante entre pedirla y esperar que la traigan.
Primero, a muchos no les gusta pedirla, porque creen que les tocará pagar, sino que le dicen a otro “pide la cuenta ahí…” o sino “¿Pedimos la cuenta?”. Hay otros que prefieren pedirla a larga distancia, tratando de ubicar con la vista al mesonero en cuestión y hacerle ese movimiento con la mano que es parecido a dibujar en el aire rayas horizontales, mientras se desplaza la misma de arriba hacia abajo y dando a entender que “traigan el golpe”. Por último, hay muchos que aprovechan para pedirla acompañada de algo, como por ejemplo “Me trae 2 marroncitos pequeños (respiración profunda) …Y la cuenta”.
Ya una vez pedida y esperando que llegue, comienzan los chistes que muchas veces “no son tan chistes”.
- Bueno Pedro, tú estás sentado en la esquina, así que pagas tú, ja ja.
- Vamos a hacer algo, el que la pegue más cerca no paga, yo digo que fueron unos 130 sin el IVA.
- ¿Y si tú vas al baño mientras yo salgo disimulando con el celular? Te espero con el carro en la esquina…
- ¡Gafo! Hubieses pedido la cuenta primero, y luego los cafés a otro mesonero.
- ¿Cuántos somos? ¿Las mujeres pagan también?
- Ya vuelvo, voy a estirar las piernas…
- ¡¿Qué?! ¿Cómo un puestico de empanadas tan buenas no acepta Master Card? No tengo efectivo…
O las “supuestas peleas” donde gana la mejor sicología inversa. Acá una pequeña historia basada en hechos reales (pero con los nombres cambiados).
Supongamos que Luis pidió y tiene la cuenta en su poder.
Luis hace un gesto de impresión al ver la cuenta…
Alberto: ¿Cuánto es? Para ver…
Luis: No no, barato, yo pago ![]()
Alberto: Toma 50, ¿Necesitas más?
Luis: No vale, tranquilo, yo pago.
Alberto: No no, agarra ahí vale.
Luis: Te dije que no, tú brindas la próxima.
Alberto: Luis, no seas así, agarra al menos los 50…
Luis: Bueeeh, está bien, pero yo pago el resto.
Alberto: Bueno dale.
Luis fue a la caja, y canceló 58 BsF. de la cuenta
Luis: Listo, vámonos. ¡Ah! ¿Tienes sencillo ahí? Para la propina…
Alberto: Sí tranquilo, no la vayas a querer pagar también.
Siempre vean la cuenta. No entiendo cuál es el misterio con la bendita cuenta, he visto en muchas familias o grupos sociales que es siempre una persona o dos los que ven la cuenta, y por más que les preguntes que cuánto fue, así no tengas intenciones de pagar o aportar, te responden con un “tranquilo” o “barato” o se hacen los locos. La única situación en que se ve una aparente normalidad a la hora de pagar (pero que es la más frustrante), es cuando se trata de una pareja o una simple cita. El hombre se traga el monto con una sonrisa falsa y no le queda otra que raspar esa tarjeta sin pensarlo y sin mirar atrás, sea el monto que sea, no puede quedar mal (es gracioso, pero verlo, no vivirlo). También es típica la gente que así vaya todos los días al mismo lugar y nunca haya tenido problemas, siempre revisa la cuenta, artículo por artículo, buscando un refresco que le hayan cobrado de más para formar un zaperoco (aunque cuando cobran de menos, nadie se da cuenta de nada, pagan y se van rapidito). Siempre que llega ese librito negro o esa bandejita con el papel encima, la gente se transforma, se les sale el venezolano en su máxima expresión.
¿Y tú, cómo haces con la cuenta?



