Talleres y seguros: una bonita experiencia
Si eres nuevo leyendo el blog, ¡no te confundas! El título es sarcasmo en su mayor expresión. ¿Alguien por acá que haya tenido una bonita experiencia con un taller automotriz? Apartando la gente que su papá o el tío es el dueño, todos somos mortales comunes y corrientes que debemos atenernos a ser manipulados bajo un régimen dictatorial basado en el chantaje y la mentira.
Junio de 2009
Una vieja sucia por allá en Guacara, había colisionado “inocentemente” contra mi vehículo. Ella alega no haberme visto y realmente fue inútil discutir con ella. Ok, un ligero golpe por el lado del copiloto, nada para preocuparse, ya que mi seguro, en conjunto al taller, arreglarían la falla, es más, aprovecharía para que pintaran el vehículo completo ya que tenía unos cuantos rayones. Perfecto.
Julio de 2009
Llevo el vehículo al seguro, me dan un papelito, me siento a esperar, a esperar y a esperar. Luego de media hora me atiende una chica, me pregunta qué sucedió, le explico, le doy los papeles, y luego me dice que me siente a esperar a un tal “Pedrito”, quien le tomará las fotos y chequeará que, efectivamente, el vehículo fue chocado. Llega un tipo gritando “¡Cinco cuatro seis!” Y sí, ese era el número de mi papelito. Le pregunto “¿Tú eres Pedrito?”, pero no, no era, se llamaba José, y era el perito (sólo una pequeña confusión). Descubrió que el carro sí estaba chocado, ya que cuando lo vio dijo “¡Ah! Te chocaron, ¿no?”. Vuelto a donde la tipa y me da la órden para llevar el carro al taller, la cual marcaba un monto por unos 3.000 y tantos bolívares, que supongo era lo que costaba la reparación, aunque ni le paré.
Yo tenía la esperanza de dejar el carro en el taller mientras viajaba en agosto, pero la cosa fue un poco diferente. Voy al taller con el vehículo para que me den la famosa cita, a la que le estimé unas tres semanas, como máximo. Sólo acerté el número, pero no la unidad de medición. La cita fue para dentro de tres, no semanas, sino meses, el dos de octubre para ser exactos. ¡Bueh! No quedaba de otra.
Agosto de 2009
Rumba y más rumba en Punta Cana y Santo Domingo, ni me acordaba del carro.
Septiembre de 2009
Se acercaba cada vez más el gran día, en el que mi vehículo sería recibido y finalmente procesado para su renovación en pintura. En menos de treinta días estaría felizmente entregando el carro, para luego buscarlo tal vez en una semana y tenerlo como nuevo (al menos en aspecto).
Octubre de 2009
La espera había sido larga, muy larga pero por fin había llegado el momento. El dos de octubre de 2009, día que consideré como memorable, me dirigí al taller “El Solitario” para hacer entrega oficial del humilde Hyundai Accent, el cual tendría su transformación y pronto se sentiría como el día en que nació.

Me atiende el dueño, me pregunta que si tengo una cita (la cual él mismo me había otorgado hace tres meses), y luego de revisar la lista me encuentran. Me pide la órden del seguro (mucha emoción), y al cabo de un momento me dice “Con este monto no se puede arreglar ese carro” (se cortó la emoción), bueno, no debe ser tanta la diferencia, pensé yo. Le pregunto “¿Y cuál es la diferencia? ¿Cuánto cuesta entonces?”, el tipo, con un tonito medio portu pero a la vez como llanero, me dice con su cara firme y de tabla: “Bueno mira, yo sólo hago buenos trabajos, y sacarle los golpecitos, una buena pintura y un buen acabado, eso te cuesta de nueve a diez millones” ¡¿QUÉ?! Fue mi humilde expresión. El taller sólo estaba financiando el 35% del monto, y yo tendría que poner unos seis palos para que se realizara la labor. No estaba fácil la cosa.
Me fui al seguro a ver qué lograba, pero fue el mismo vueltón, para nada, ya que no pagarían más de allí. Está de más decir que NO recomiendo en lo absoluto, pero para nada, a Seguros Mercantil, ¿cómo era posible que si pagué 5 palos para asegurar el carro, no cubrieran la reparación del mismo? En la página web de ellos, en la parte de “Misión y Visión” dice: “La misión de Mercantil Seguros es ser la mejor aseguradora del país, y ofrecerle una gran variedad de productos y servicios de alta calidad al mejor costo, así como la más eficiente respuesta. ¡Já! Cómo se nota que esas cosas siempre las redacta alguien que las copia y pega de un manual de procedimientos, o de otra página, puro para hacer relleno y porque es como obligación el colocar frases de esa índole. Realmente debería ser: “La misión de Mercantil Seguros es ser la mejor aseguradora que le ostine la vida a sus clientes en todo el país, y ofrecer una gran variedad de molestias, migrañas y siempre lavándonos las manos cuando necesiten de nosotros, todo al mejor costo“. Son unos sucios, unas plagas. Lo peor es que más abajo dice “Es una aseguradora que se distingue por tener un personal comprometido con todos sus valores dentro de la más elevada ética y responsabilidad”, ¡Seguro! ¿Algún buen seguro que me recomienden?
No me quedaba de otra, tenía que pagar la diferencia pa’ arreglar al pobre carrito que no tenía culpa de nada. El tipo del taller no pudo disimular la gran sonrisa en su rostro cuando le dije que le pagaría la diferencia, e inmediatamente aceptó reparar el carro, y lo prometió para dentro de tres semanas. Lo tendría en mis manos para el dos de Noviembre, luego de cuatro meses de espera, finalmente lo repararían.
Noviembre de 2009
Había llegado el gran día. Lunes dos de Noviembre de 2009, me bañé, me vestí, me perfumé, y me dispuse a retirar el vehículo, que seguro lo estarían puliendo y sacándole brillo de última hora para sorprenderme al llegar. Al llegar al taller, efectivamente fui sorprendido, fue una gran pero gran sorpresa, ¿cómo explicar la emoción? Algo que no tiene palabras para describirse. ¡NO LE HABÍAN HECHO NADA AL CARRO! ¿Cómo era esto posible? Allí estaba, sucio, descuidado, entre un montón de otros carros también intactos. Fue tal el impacto, que incluso pregunté si ese era otro Accent y el mío ya estaba listo, pero no, ese era el mío. ¿Qué pasó? Nadie sabe, nadie supo, así funcionan los talleres al parecer. Nunca tienen exlpicación, dicen que han tenido complicaciones, que las cosas no han salido como ellos planeaban, y pare usted de contar. El peo no fue normal, pero eso no resolvería nada. Yo quería una fecha, un día, algo. El tipo dijo que la cosa estaba apretada y que le diera un mes, tal vez menos. Respiré profundo, conté hasta diez (o en realidad fue hasta cinco, no recuerdo) y me tomé un Gatorade (eso no tiene mucho que ver, pero tenía sed).
Diciembre de 2009
Ya la experiencia me había enseñado que esa gente no cumple, hay que presionar y fastidiar, así que decidí llamar para preguntar por el carro. Una señora me dijo que ya lo habían comenzado a trabajar, pero que ese estaba pautado para enero, según lo que ella tenía anotado. ¡¿CÓMO?! Tuve que ir hasta el taller. El carro estaba latoneado, ya le habían sacado los golpes y básicamente le faltaba era la pintura. Eso no evitó otro peo, más intenso que el anterior, e incluso ofrecí llevarme el carro y denunciarlos con el seguro (gran cosa, sé que igual eso no sirve de mucho). El tipo suplicó que no me lo llevara (¡Claro! Con diez palos de por medio ni loco), y que lo tendría listo dentro de dos semanas como máximo, con gran seguridad y que sino me salía gratis la reparación. Bueno, debía ser en serio. Respiré profundo nuevamente, pero esta vez me tomé una frescolita (no tenía sed, pero me provocó).
A la semana fui al taller, y tenían al vehículo en el horno, ya con la primera capa de pintura y finalmente trabajando en él. El tipo dijo “Entre mañana miércoles y el jueves te lo estoy entregando”, aunque resultó ser el viernes (no son serios ni cuando ya la cosa está prácticamente lista).
Una bonita experiencia, que indudablemente nunca olvidaré. Un drama que se desenvolvió durante cinco meses, poco más de ciento cincuenta días (yo creo que ni las novelas de Venevisión duran tanto) y por lo cual procuraré no tener otro incidente vial, para así evitar que se repitan días tan memorables (no es que no quiera, sino que como en las películas, cuando las ves por segunda vez no es la misma emoción que la primera vez). Por lo menos el carro quedó bien.

La época antes del plástico
A continuación les traigo un MegaUltraHyperArtículo™ (por lo largo), para así compensar los días sin escribir.
El título que le doy a esta entrada va referido a la época anterior a la que se vive en la actualidad, tal vez de unos tres o cuatro años para acá fue que llegó la actual (que cada vez se pone peor). ¿Por qué la llamo época antes del plástico? Porque hoy en día, todo gira en torno a eso, a lo plástico, lo de mentira, lo falso.
En vez de hablar de lo que ya todos sabemos del hoy, como lo que busca un hombre y lo que busca una mujer, preferí irme hacia atrás y buscar opiniones para comparar unos pocos años anteriores con el momento que se vive por estos días. No me refiero a irme con los padres o abuelos, sino la gente que está viviendo todavía su juventud y gozadera, pero que comenzó su faena entre ocho y doce años atrás, esa gente que visitó su primera discoteca entre el 96 y el 2002, donde a pesar de la corta distancia con respecto a la actualidad (relativamente), las cosas eran plenamente distintas.
Para ello decidí consultar con gente de esa “época anterior”, con diferentes perspectivas pero que luego de hablar con ellos, descubrí que vivieron muchas cosas en común.
El primero fue Carlos Alberto Márquez, conocido locutor y productor radial de la región central del país. Le pregunté lo siguiente:
En la época que tú comenzaste a salir, ¿cómo eran las cosas? Comparado a hoy en día, ¿cómo era conquistar a una mujer? ¿Qué les gustaba? ¿Era plástico como ahora? ¿Cuál era la forma de… coronar?
Carlos dijo:

Saber que podía gustarle a una chica era muy difícil. Debías hacer un interrogatorio camuflado con galanterías y mucha caballerosidad. No había celulares ni Facebook. Los detalles eran la prioridad y por supuesto el primer beso costaba mucho en llegar (si es que llegaba). Para un encuentro cercano más allá de un piquito había que salir muchas veces con la víctima, además de zafarse de las chaperonas, que en el mejor de los casos era un hermanito menor o una vecinita que se crió con la familia.
Comparado a hoy en día, ¿Qué extrañas de aquello?
Muchísimo. No reinaba el materialismo y lo sintético (aunque hoy en día le han resuelto la vida a más de una), sin embargo la humildad y sencillez eran virtudes que ya no se ven muy a menudo. Dicen “La mujer hace al hombre”, yo digo hoy en día, “La mujer es lo que había querido hacer al hombre”.
Hoy la cosa es como más fácil, ¿no?
¡Claro! Los jóvenes de hoy la tienen mantequilla, es más, ni deben ponerse muy creativos, son las chicas las de la batuta e iniciativa. ¡No los quisiera ver en mis tiempos! No hubiesen podido pasar ni a primera base con tantas restricciones para una pubertad prematura.
¿Cómo comenzaste a rumbear?
Casi no habían discotecas, los matinées eran la sensación del momento. Fiestas de liceistas emperifollados con sus ruedos de tubitos y cuellos tortugas. Solíamos reunirnos en la casa del pana que se había quedado solo porque los pures estaban de viaje. Las bebidas más afrodisíacas eran Anís con “leche de burra”, guarapita o la polarcita por caja. (nota del editor: Hoy en día todo es una farándula, las niñas a los 14 tienen sus cédulas falsas y se maquillan más que el guasón). Si fumabas te hacía ver mayor y conseguías más atención. Ahora todos fuman de una especie de lámpara de comedor, esperando que salga Shazam de ella, y se pasan el tubito con mucha simpatía. (otra nota del editor: me imagino que se refiere a un Arguile. ¿Quién es Shazam?).
Éramos bebés de pecho, lo más cercano a un material erótico eran casettes de VHS de papá escondidos en las sábanas del gavetero, por lo tanto éramos improvisadores de oficio o copiadores de lo inédito.
La misma pregunta le siguió a Walter “Manga” Briceño, viejo socio, especialista en multimedia y web.
Walter dijo:

Nada era tan boleta como hoy en día. A los diecisiete uno no andaba pendiente de una tiradera como ahorita. No te digo que no se andaba, pero no eran taaan boleta. No se tenía mucho acceso a las discos en esa época, ya que por ejemplo, un servicio de VAT 69, en Seven, una disco de hace unos 10 años atrás, costaba 120.000 bolívares de los viejos, lo cual equivalía más o menos el sueldo mínimo de la época. Uno se reunía en las casas. Existían los matinées, rumbas por la tarde en la casa de alguien cuando los papás no estaban. Reinaba la guarapita, el anís y el superior, sin excluir las cervezas. (nota del editor: Hoy en día todo es un Vodka para las mujeres y un Whisky para los hombres, ni se te ocurra ofrecerle anís a una mujer porque hablará mal de ti por los próximos… toda su vida).
Las mujeres eran más sentimentales weon, menos groseras, más inocentes y más inmaduras. Una chama de 18 años tenía carteritas, monederos y accesorios de Sanrio, que si pochaco, badtz maru y cosas así. (del editor: es verdad, mi tía que es de esa época todavía las usa).
Walter, hoy en día para estar con una mujer de manera rápida, “basta” con tener un buen vehículo, sacarla a cenar, a la disco, pagarle todo, regalarle cosas de marca, comprarle las tarjetas para el celular, e incluso si le regalas un Blackberry todo el proceso se acelera aún más. ¿Era igual en tu época?
Jajaja, gracias a Dios que no. Todo era tan distinto, tan menos plástico, mucho más real (real de verdadero, no real de plata, como hoy en día). Basicamente tenías que enamorarla, aparte de tener como 7 meses o más con ella. Era raro una chama que bebiera o bailara techno como se baila el reggaetón en estos momentos. ¡Ah! No sé por qué los hombres de hoy se visten siempre con chemises de rayitas horizontales.
Por último, le hice la pregunta al famoso capo aragueño conocido como El Kaiser (seudónimo empleado en los bajos fondos para proteger su verdadera identidad).
El Kaiser dijo:
Las chicas del liceo solían pararte más cuando eras bueno en un deporte. También te buscaban por tu forma de ser. Yo los celulares más duros del momento (Nokia 8860 y Vulcan), pero igual no era la sensación. Sólo si le ponías en futbolito, o estabas en una selección de algo, eras el papá de los juguetes. Cuando salí del liceo, rumbo a la calle a joder los fines sin horario, cambiaron un poco las cosas.
Empecé a salir en el 2002. Las mujeres no te paraban casi por el carro, de hecho, en esa época casi nadie tenía carro (no había mucha liquidez en la calle, era un poco difícil un crédito del banco). Las mujeres estaban pendiente era de un tuning, sobretodo si sonaba más duro que los demás. El vehículo del momento era el Mustang 2000 y la primera Hummer (nota del editor: creo que acá comenzó la trascendencia de épocas, ya que luego vino la silicona, el botox, la cirujía, el sonido, los carros, las páginas web de rumbas, la reputación, la popularidad, la posición social, el pique por tener lo mejor, y pare de contar hasta llegar al Blackberry y a “Somos tú y yo”). Las mujeres no se ilusionaban mucho de sus exigencias o gustos, salían con el chico de buenos temas de conversación, y más si era “aventurero” (llámese playa, piscina y centros comerciales), no como ahora que todo tiene que ser Chichiriviche, Margarita, Gran Sabana o también una zona céntrica en las adyacencias de las costas nacionales (Aruba, Curazao, Los Roques, entre otros). (Nota del editor: otro sinónimo de ser aventurero hoy en día, es tener la carpa para techo en el rústico, además de las gorritas y calcomanías de Bass Pro Shops, ya que ahora todos son pescadores de profesión).
La infidelidad no era un problema. Había respeto en las parejas hasta que llegó el Reggaetón con sus mensajes subliminales y de alto contenido explícito (llegó peor que la gripe H1N1). Antes se bailaba mucho el merengue, el techno y la changa, había mucha más variedad de canciones. Ahora todo es quién pega el primero pa’ quedarse un buen rato. Se perdió “un poco” el respeto en las parejas. De un momento a otro las mujeres, por consecuencia de la alineación de los planetas y el calentamiento global, comenzaron a competir entre ellas mismas (nota del editor: creo que los verdaderos culpables fueron los cirujanos plásticos, especialmente el tal Dr. 90210, aunque igual aplausos para ellos
). Las cosas no eran tan exageradas como hoy día, donde el pique arranca con edades a partir de 14 años, que a su vez se enfrentan con mujeres que les llevan el doble. Antes era hasta difícil ver a una de 17 ó 18 saliendo con la facilidad que sale una de 13 el día de hoy (nota del editor: es que los padres de ahora le dan hormonas y fororo a sus hijas desde que nacen, por eso se suelen confundir).
Antes se conformaban con ir a comer helados o pizza, salir un rato a compartir. Ahora el lema es, “si el novio de mi mejor amiga la lleva para Tucacas por 2 días, mi novio lo tiene que hacer por 5 días y para Margarita, para recompensarlo le doy lo suyo y listo” (o algo así).
Esas son las tres humildes opiniones de los tres entrevistados (tres tristes tigres…). Y sí, parece que de un día para otro (o de unos pocos años para otros), lo que cuentan como una gran época, que lastimosamente estuve muy joven para vivir como debió ser, fue mucho mejor que lo que estamos vivimos hoy en día. Personalmente recuerdo cuando no estaba el Reggaetón, ni el perreo, mamboteo, sandungueo, ni pliqui-pliqui. Me parecía una época maravillosa (escuchando Cuentos de la Cripta, Guitarrero y Follow The Lyra), además de la Calle Ciega del momento (asú asú asú, hace el marcianito). ¿Qué? Eran mejores que un reggaetón. Sólo tengo que decir:
¡Que viva la época antes del plástico!
Ah, si lo leíste completo, considérate un fiel lector (o alguien sin oficio, o ambas cosas
).
¿Y nosotros?
Luego de la gran polémica y las múltiples quejas femeninas en el artículo “¿En qué se fijan las mujeres?”, donde criticaban la inexistencia del punto de vista masculino, fue inevitable complacerlas para así revelar nuestros más oscuros secretos. Las que pensaron que el blog era machista, se equivocaron. Somos información justa y balanceada, traída con mucho cariño para todo nuestro querido público.
Como dice la pregunta ¿Y nosotros? ¿Nosotros qué? Pues obvio, ¿En qué nos fijamos nosotros? No esperen mucha crítica, ya que a excepción de pocos, todo es mucho más sencillo, sin tantas complicaciones y sin tantos intereses de por medio
Primero que nada, un hombre no busca a una mujer con carro (a diferencia de muchas de ellas), ¡no! Uno es el que siempre busca la manera de llevarlas y traerlas, y pues claro, si tenemos carro mucho mejor, ya que se ahorran (o nos ahorramos) unos cuantos taxis, que normalmente pagamos nosotros, no ellas. Segundo, no andamos buscando un tipo en particular. A una mujer le preguntas ¿Cómo te gustan los hombres? Y comienzan: “Bueno mira, tienee que ser más alto que yo, pero no tanto, sólo un poco pues, sino está descartado. También tiene que tener el cabello liso, castaño pero no tan oscuro, o amarillo también sirve, pero ahí lo pensaría. Otro detalle son los ojos, si no son claros, ¡qué va! Descartado también, y si es muy flaquito tampoco me sirve. Del resto tú sabes, lo normalito pues, que sea cariñoso y que me quiera, yo no soy exigente”. Nosotros no andamos con esas manías, claro, si le preguntas a un hombre puede que te diga “Me gustaría una catira ojos azules”, pero eso no es aquí (al menos no de manera natural).
No somos interesados, tampoco exigimos algún tipo de cabello o estatura, y de paso siempre somos los que damos el primer paso. ¿No somos unos panes de Dios? Deberían ser menos interesadas y tratarnos con más cariño y consideración. Somos unas criaturas inocentes e inofensivas. Pero entonces, ¿en qué nos fijamos? Pues en una sola cosa (preparadas mujeres, ya que el secreto que revelaré cambiará la vida de muchas de ustedes). Podrán conseguir al hombre que quieran, sin importar mucho los rasgos étnicos ni sociológicos, y permitirá que todas nos gusten por igual. Entonces, ¿en qué nos fijamos? Muy simple:

Bueno, aparte de la sonrisa, se fijarán que “hay algo más”. Para las que creían que los “Air-Bags” eran importantes, que el tren delantero era algo necesario y obligatorio, que “las boobies” (o como sea que ustedes las llamen) las harían mejores personas, ¡se equivocaron! Siempre han estado erróneas pero no nos hemos atrevido a decirles (no sea que dejen de hacerlo), ya que como digo, no es lo primordial pero siempre es bienvenido. Entonces, ¿por qué no nos fijamos en… la retaguardia más que en otra cosa? No lo sé, es algo genético, supongo. Chicas, pregúntenle a cualquier amigo que sea sincero con ustedes y que no tenga intenciones más allá de la amistad “¿Qué es lo primero que le ven a una mujer?” La respuesta (de ser sincera) siempre será la misma. Si no tienen a quién preguntarle, utilicen el método de la observación. Miren fijamente y de lejos a un grupo de hombres y esperen a que pase una mujer por el frente de ellos (con su respectivo atributo). Verán cómo las miradas se enfocan en ella ya una vez que pasó y va de espalda, y no cuando venía de frente. Podrán denotar tal vez risas satisfactorias, como también rostros decepcionados. Ya saben el secreto, vayan y compártanlo con sus amigas, conocidas, publíquenlo en sus Facebooks, envíenlo a Globovisión y CNN a ver si hacen un reportaje, hagan que la información (muy valiosa por cierto) sea de todas.
Comparemos requerimientos:
¿Qué quieren las mujeres?: Físico, rostro, carro nuevo, dinero, facilidad, que las lleven, que las traigan, más dinero, que “las representen”, tarjeta dorada, plateada, negra, disco, cena, almuerzos, todo sin poner un bolívar (ni débil ni fuerte).
¿Qué queremos los hombres?: Sólo queremos una chica que nos quiera, y que, bueno, se vea bien de lejos (sobretodo de espalda). Creo que si todas se lo proponen, pueden cumplir con tan sencillas peticiones. Somos mucho menos complicados.
Bueno, todo lo anterior es mentira, fue bromeando, pero vamos a dejar el humor a un lado por unos momentos (¿En verdad creyeron que somos así?), lo que verdaderamente nos impresiona de una mujer son pequeños detalles pero que muy pocas cumplen. Primero, que no sea sifrina, solemos detestar ese aspecto. Segundo, que no sea “hijita de papi y mami pitiyankee imperialista”, sino que se valga por sí misma, que sepa lo que es la vida y el mundo, que sea una mujer independiente, y que no espere que la mantengan. Una mujer que estudie, trabaje, que se haya esforzado para comprar su propio carro, o tenga intenciones de hacerlo, que se defienda, que tenga aspiraciones en la vida sin depender de un noviazgo que le solucione todo de la noche a la mañana. Si eres una mujer así, definitivamente serás aclamada por todos, y deseada por muchos
¡Ah! A quien pueda interesar, en el C.C. Hyper Jumbo de Maracay, hacen el implante de glúteos. Digan que van de parte de Chocozuela.com y les darán un increíble descuento (también les tomarán las fotos para así compartirlas con todos los lectores
). Ya saben
Luego de la gran polémica y las múltiples quejas femeninas en el artículo “¿En qué se fijan las mujeres?”, donde criticaban la inexistencia del punto de vista masculino, fue inevitable complacerlas para así revelar nuestros más oscuros secretos. Las que pensaron que el blog era machista, se equivocaron. Somos información justa y balanceada, traída con mucho cariño para todo nuestro querido público.
Como dice la pregunta ¿Y nosotros? ¿Nosotros qué? Pues obvio, ¿En qué nos fijamos nosotros? No esperen mucha crítica, ya que a excepción de pocos, todo es mucho más sencillo, sin tantas complicaciones y sin tantos intereses de por medio J
Primero que nada, un hombre no busca a una mujer con carro (a diferencia de muchas de ellas), ¡no! Uno es el que siempre busca la manera de llevarlas y traerlas, y pues claro, si tenemos carro mucho mejor, ya que se ahorran (o nos ahorramos) unos cuantos taxis, que normalmente pagamos nosotros, no ellas. Segundo, no andamos buscando un tipo en particular. A una mujer le preguntas ¿Cómo te gustan los hombres? Y comienzan: “Bueno mira, tiene que ser más alto que yo, pero no tanto, sólo un poco pues, sino está descartado. También tiene que tener el cabello liso, castaño pero no tan oscuro, o amarillo también sirve, pero ahí lo pensaría. Otro detalle son los ojos, si no son claros, ¡qué va! Descartado también, y si es muy flaquito tampoco me sirve. Del resto tú sabes, lo normalito pues, que sea cariñoso y que me quiera, yo no soy exigente”. Nosotros no andamos con esas manías, claro, si le preguntas a un hombre puede que te diga “Me gustaría una catira ojos azules”, pero eso no es aquí (al menos no de manera natural).
No somos interesados, tampoco exigimos algún tipo de cabello o estatura, y de paso siempre somos los que damos el primer paso. ¿No somos unos panes de Dios? Deberían ser menos interesadas y tratarnos con más cariño y consideración. Somos unas criaturas inocentes e inofensivas. Pero entonces, ¿en qué nos fijamos? Pues en una sola cosa (preparadas mujeres, ya que el secreto que revelaré cambiará la vida de muchas de ustedes. Podrán conseguir al hombre que quieran, sin importar mucho los rasgos étnicos ni sociológicos, y permitirá que todas nos gusten por igual. Entonces, ¿en qué nos fijamos? Muy simple:
FOTO Dramatizada
Para las que creían que los “Air-Bags” eran importantes, que la suspensión delantera era algo necesario y obligatorio, ¡se equivocaron! Siempre han estado equivocadas pero no nos hemos atrevido a decirles no sea que dejen de hacerlo, ya que como digo, no es lo primordial pero siempre es bienvenido. Entonces, ¿por qué no nos fijamos tanto en eso como en lo otro? No lo sé, es algo genético. Chicas, pregúntenle a cualquier amigo que sea sincero con ustedes y que no tenga intenciones más allá de la amistad “¿Qué es lo primero que la ven a una mujer?” La respuesta siempre será la misma. Si no tienen a quién preguntarle, utilicen el método de la observación. Miren fijamente y de lejos a un grupo de hombres y esperen a que pase una mujer por el frente de ellos (con su respectivo atributo). Verán cómo las miradas se enfocan en ella ya una vez que pasó y va de espalda, y no cuando venía de frente. Podrán denotar tal vez risas satisfactorias, como también rostros decepcionados.
Comparemos requerimientos:
Mujeres: Físico, rostro, carro nuevo, dinero, facilidad, que las lleven, que las traigan, más dinero, que “las representen”, tarjeta dorada, plateada, negra, disco, cena, almuerzos, todo sin poner un bolívar (ni débil ni fuerte).
Hombres: Sólo queremos una chica que nos quiera, y que, bueno, se vea bien de lejos (sobretodo de espalda).
¿Qué le pasó al Facebook?
Sé que para todo producto hay cambios, hay evolución, hay mejoras, siempre buscando hacer las cosas mejores, pero también sé que si algo está bien, a veces es mejor no tocarlo. Dicen que cada cabeza es un mundo, aunque esa frase es anticuada, ya que en la actualidad que vivimos, la frase correcta es “Cada cabeza es un Facebook” (o cada Facebook es un mundo, no sé). Lo cierto es que, personalmente, he notado grandes cambios con respecto a lo que el Feisbuk solía ser, y creo que antes, a pesar de varias cosas, era mejor. ¿Alguien piensa lo mismo o soy sólo yo?
Por ejemplo, gracias al Facebook más reciente, los cumpleaños siempre “se me olvidan”. Antes los veía arribita, de primeros, pero ahora están escondidos, complicándonos a todos el “acordarnos” de los cumples de los y las panas (ya no podemos siquiera fingir que nos acordamos del cumple de la gente). Les recomiendo que cuando cumplan, lo anuncien en grande y con colores en su “Estado”, para que así todos “nos acordemos”
.
Los Quizzes: Creo que el cambio que dio al Facebook una vuelta desagradable para algunos y adictiva para otros, fueron los benditos (¿o malditos?) quizzes. ¡Chamo! Me la paso todo el día ocultándolos, pero parece que mientras oculto uno, ya aparecen dos más. Bueno, seamos claros, no toda la culpa no es de ellos (aunque ya con existir, son cómplices), la culpa es de la personas que todos, absolutamente todos los quizzes que hacen, los publican a su perfil (supongo que no han visto el botón “Saltar este paso”). Desde el punto de vista favorable, no niego que hay quizzes entretenidos, que valen la pena. Yo personalmente creé el Quiz “¿Qué personaje de Two and a Half men eres?“, y hasta la fecha, ha sido realizado por más de 122.000 personas (sí, ciento veintidos mil, ¡deberían pagarme!). Por otro lado, hay quizzes que no sé cómo llamarlos, ya que son tan pero tan patéticos, que no hay ni forma de referirse a ellos. Son tantos que me es imposible nombrarlos pero he visto de todo. “¿Qué canción de Los Tigres del Norte eres?”, “¿Con cuál letra comienza el nombre del amor de tu vida?”,”¿Qué personaje de ‘Buscando a Nemo’ eres?”,”¿Qué personaje de ‘Somos tú y yo’ es tu novio ideal?”,”¿Qué Pokemón eres?”,”¿Qué tanto sabes de la Biblia?”, etcétera, etcétera. Estoy seguro que ustedes han visto quizzes peores, así que no duden en contarme.

Parece que el Facebook de ahora sólamente son tres cosas. Primero los Quizzes, segundo: “La fanaticada”.
“Yo duermo boca-abajo y abrazando la almohada” – 8 amigos son fans. Hazte fan.
“Me gusta el café con leche por la mañana sin mucha azúcar” – 4 amigos son fans. Hazte fan.
“Yo también he comido pan con diablito” – 12 amigos son fans. Hazte fan.
“Soy fanático compulsivo de los Quizzes” – Todos tus amigos son fans. Hazte fan.
Y tercero: ¿En qué piensas? O el también denominado “Estado”. Ese mensaje que colocas para que todo el mundo lo lea sin que necesariamente a todos les importe. Personalmente, es lo que más utilizo, ya que sirve para todo. Primero, ya no necesito de MercadoLibre, porque todo lo vendo anunciándolo por allí. Segundo, es el método más efectivo para matar la ladilla entre varios, colocando cualquier tontería y esperando que los demás comenten, casi todo sin ninguna finalidad pero igual es adictivo (¡Qué viva el Microblogging!).
Es increíble que hace muy pocos meses, era “la juventud” quien usaba el Facebook, y aunque mucha “gente mayor” tenía una cuenta, no estaban tan familiarizados como ahora. Hoy en día, no hay una fiesta o evento social, incluso cualquier día normal que involocre una cámara, en que cualquier tía o familiar de cualquier edad, de hecho casi siempre son los mayores, pronuncien frases del tipo “¡Foto, foto! Pal’ Feisbuuuu”. Bueno, al menos entienden mejor que antes cómo es eso de “mandar fotos por internet”, realmente para muchos, Facebook es Internet (o Internet es Facebook).
Bueno, definitivamente el Facebook no es lo mismo de antes, sino que ahora es un Twitter pero super cargado, con queso y tocineta (en otro artículo les hablaré de Twitter), en que se comparte todo tipo de material, a manera de poder estar informados de los gustos, preferencias y vidas de los demás, así nos importe o no (¡¡Más chismoso que nunca!!
). No está tan mal. Lo único que yo le arreglaría, sería lo de los cumpleaños
¡Ah! Ahora el Facebook te permite tener tu propia dirección. A mi me pueden encontrar en: Facebook.com/marcano
Los hombres y el control
Felicitamos a Andreina Romero por haber resultado la gloriosa ganadora de “Sé Famoso, 2da edición” (¡Eres famosa, corre y cuéntale a todos!).
Luego de recibir varios artículos y cuando ya nos disponíamos a declarar ganadora a una parodia de “¿Será que lo perdonan?“, llegó el artículo de Andreina, uno que escribió como réplica a “Las mujeres y el celular“, defendiendo pues, a las mujeres. Ella declara lo siguiente:
He de admitir que cuando leí “Las mujeres y celular”, me reí, y mucho, no porque me sintiera identificada con ello pero sí porque tengo amigas y primas que actúan tal cual tu descripción (¡Se los dije!), desde entonces me sientía frustrada por no poder tener una teoría que invalide tu lógica, sin embargo, pese a mis exaustivos esfuerzos por refutarla, no encontré una lógica más aplastante que tu simple (pero terrorífica) descripción de lo que es una realidad para nosotras… No obstante, soy una tipa que jamás se da por vencida, y anoche mientras intentaba ver un programa de TV al lado de mi papá descubrí (o mejor dicho asimilé) que no sólo nosotras sufrimos esa especie de locura paranoica, sólo que nosotras la sufrimos en público y los hombres, en la comodidad de su hogar, y bueno sin más preámbulo… Espero que te guste.
Y sí, me gustó bastante. Así como ellas no habían notado su manía con el celular, creo que muchos de nosotros no hemos notado la nuestra con el control del TV.
Ahora cada vez que veo TV me acuerdo de esto. Muchas deben estar montándole un altar a Andreina, y es que el artículo creo que marcará un antes y un después. ¡Ah por cierto! Andre, te ganaste (redoble de tambores…) ¡Un Vergatario! La cosa es que no se consiguen, pero algún día te lo haremos llegar
Ahora sí, veamos el artículo:
LOS HOMBRES Y EL CONTROL
(genética másculina)
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El “profesionalismo” en Venezuela
Como todos saben, Venezuela es el país de lo posible. Lo que otros no hacen afuera, nosotros estamos cansados de hacerlo acá adentro. Somos como James Bond o Rambo haciendo cosas que a la vista de muchos parecen imposibles, totalmente inhumanas, pero que ellos siempre “lo hacen ver fácil”, tal cual somos acá. Creo que, en lineas generales, somos la gente más descarada del planeta (lo digo con orgullo). En palabras más bonitas, somos los más pilas, habilidosos, incluso: los más inteligentes (a nuestra manera, claro). ¿Alguien dice lo contrario?
Alguien me contó una vez que cuando se estaban implementando los cajeros automáticos en Venezuela, unos sin tanta seguridad como los de hoy en día (eso fue en el 85), la empresa que los trajo aseguró y dio garantía que eran totalmente seguros, unas máquinas innovadoras probadas en casi todo el mundo, imposible de sacarle el dinero por métodos fraudulentos. No recuerdo si fueron 12 ó 14 los métodos que lograron encontraron nuestros “profesionales” para sacarles el efectivo.
Es difícil saber en quién confiar. Siempre hay que tener un profesional pana en cada área, sino estás quebrado (aunque con esos “panas” uno tampoco sabe). ¿Algunos ejemplos muy profesionales?
Los Informáticos: Siempre, siempre, pero siempre tengan un mega pana informático, trátenlo con mucho cariño, regálenle pequeños detalles. No les conviene tenerlos en su contra. Como informático que soy, conozco tantos pero excesivamente tantos casos de “profesionalismo” aplicado por parte de colegas, que no sé quién es más cara dura. “Bueno señor, su computadora está lista, pero hubo que cambiarle unas piezas. La memoria RAM se derritió por el calor. Por suerte conseguí una exactamente igual a la que tenía antes, y adicionalmente le hice unas mejoras al ventilador para que nada se le vuelva a derretir, ah sí, son 500 bolívares”. ¿Todo? “No señor, sólo las piezas, adicional son 300 por el servicio, pero mire, tuvo suerte que no se le derritió el procesador”.
Los Abogados: Si el caso anterior les pareció horroroso y revelador, no se asusten, porque peores son los abogados. Nunca he dispuesto de los servicios de alguno pero muchos conocidos sí. Son unas sanguijuelas que succionan la sangre (o los reales). Primero, están los que literalmente, se aprovechan de su título. Medio millón por firmar un papel, sí, por firmar, más nada (muchos documentos tienen que estar firmados por un abogado). Segundo, plata para esto, plata para aquello, nunca te dicen lo que hacen pero siempre te están pidiendo dinero. Los casos no avanzan, todo sigue igual, pero ellos están “trabajando”.
Los Mecánicos: Como dicen por ahí, estos señores “no tienen padrote”, son los papás del guiso, los reyes del arroz con pollo y arvejas. ¿Cómo una persona común y mortal puede saber qué le hicieron realmente a su vehículo automotor? Personalmente no sé nada de mecánica, pero si me dicen algo como “Mire señor, hubo que cambiarle las mangueras de la válvula y los tornillos a la bomba de agua, también tenía una falla en la tapa del motor así que hubo que cambiar el carburador, menos mal que teníamos uno idéntico guardado” ¿Qué le voy a decir? Toca pagar, y a la final no arreglaron lo que realmente se pidió.
Los Médicos: Sobretodo los especialistas. A muchos no les importa si te estás muriendo (es bueno tener un familiar médico). Una consulta cualquiera, de 10 ó 15 minutos, donde a la final te dicen que estás bien y puede que te manden una pastilla (que tienes que comprar aparte), sale en humildes 100 ó 150 bolívares, claro, es un “especialista”, está en su derecho. El costo lleva incluído la frase “De todas formas vuelva la otra semana para volver a chequearlo, no vaya a ser que le pase algo”. Mi odontóloga creo que vive de mí y de otros más, siempre hace lo mismo y no veo mucho progreso.
Los Fiscales de Tránsito: Creo que todos coincidimos acá. Si hay algún fiscal lector, espero me disculpe por mi humilde opinión, pero la mayoría de ustedes, por no decir todos, son unos sucios, más descarados que los políticos de nuestro país (bueno, no tanto). ¿Cómo lo hacen? Ellos, junto a la policías, son los que hicieron muy famosa la popular frase “Pa’ los frescos”, después de allí la comenzaron a implementar los cuida-carros. Nunca supe a qué clase de “frescos” se referían, deben ser importados en botellas de bronce, porque una vez un fiscal me pidió “pa’ los frescos”, le ofrecí 2 lucas y su reacción no fue normal. Menos mal que yo tenía todos los papeles, pero me lo quise vacilar un rato. Otra frase característica (especialmente cuando te paran y te falta algún documento) es “¿Cómo hacemos?”, nunca optan por poner la multa, porque no les queda “comisión”.
Bueno, no todo es malo, también existen los que denominaré PNF (Profesionales a Nuestro Favor), esos que son imprescindibles en nuestras vidas y que son la verdadera esencia del profesionalismo criollo.
El primer caso de PNF son los técnicos. Conozco a un tipo que trabaja en Intercable y él mismo ofrece colocarte el cable gratis, pagándole 30 bolívares mensuales a él (no lo vayan a sapear, por fa, es un PNF vital por estos lados). Otro que vende líneas puyadas, para llamar de manera ilimitada y sin pagar. Claro, el golpe son como 600 mil, me imagino que van 200 para él, 100 para otro, 100 para otro más, y realmente 200 ó 300 para el que verdaderamente vende “el producto”. Están también los que te ofrecen el internet gratis, la modificación al medidor de la luz, del agua, incluso los que te eliminan deudas de estos mismos servicios. Hablando de la reventa, es el principal negocio del venezolano. Somos comerciantes por naturaleza y no tenemos piedad ni con los mismos familiares. Una vez tres panas me ofrecieron un Blackberry, uno en 1200, otro en 1500 y el otro en 1600. Luego descubrí que era el mismo teléfono, pero claro, dos de ellos intentando ganarse una denominada “comisión”
Esos no son PNF.
Es que a todo le buscamos la vuelta. Los agricultores forman una cooperativa, piden 80.000 Bs.F. De préstamo al gobierno, hacen una siembra ficticia en el terreno, queman todo y se declaran en quiebra, quedándose así con el dinero. Hay quienes “consiguen carros”, por humildes comisiones de 5 ó 10 palos. También los que “consiguen créditos”, aprobación 100% segura e instantánea, con “solamente” darles 25% del monto y listo. Indudablemente todos somos unos profesionales (hacemos las cosas con mucho profesionalismo, discreción, como si nada ocurriera, con todo el descaro del mundo y con una gran sonrisa en nuestros rostros
).
¿Cómo sería vivir 1000 años?
Y aunque el título pueda sonar técnicamente imposible, realmente es la menor preocupación que se pueda tener al respecto. Un pana me decía una vez: “Tranquilo chamo, mientras nosotros estamos durmiendo, algún chino está despierto buscando la cura del sida, o creando un aparato nuevo”. Le dije que no eran los chinos, sino los japoneses, pero no es el caso. Lo cierto es que leyendo de todo un poco, me encontré con un artículo en que un genetista experto mega-pala que sólo él mismo se entiende (y se parece a Jesucristo), afirma que con la tecnología y avances de hoy en día, es posible vivir 1000 años. Sí, mil años (o un año fuerte), ¿se imaginan? (Si quieres saber más del tema, acá uno, otro y otro artículo con las explicaciones técnicas).
Al principio pensé que sería algo maravilloso, pero al rato más bien comencé a creer que sería algo muy extraño. Imaginen por un momento, ¿qué harían si pudiesen vivir mil años? Tal vez la respuesta más común del venezolano sería “dejar todo para después”, pero desde otro punto de vista, muchas cosas serían diferentes, extrañas, e incluso llevarían al aburrimiento. Ok, tratemos de ser optimistas:
Se puede decir que en mil años podríamos recorrer todo el mundo, incluso habrán autobuses que te lleven a pasear por otros planetas. También sería ideal probar todas las comidas, a ver si hay algo en el mundo mejor que los pepitos que venden cerca de mi casa. Conocer todas las culturas sería interesante. Aprender múltiples idiomas (aunque a la mayoría le daría flojera), e incluso podrías tomarte todo el “tiempo necesario” para encontrar a tu “media naranja”, ese mito urbano que llaman amor verdadero. Al pensar en eso me surgió la interrogante: ¿Alguien soportaría eso de “hasta que la otra la muerte los separe”? ¡¿Mil años?! Está forzado (suerte la de Hugh Hefner, seguro tendrá mil años de mucha alegría).
Ya con la cultura que se vive hoy en día, en que la cirugía estética es elemental para mantener un buen estatus social, o en otras palabras, el aumento de senos (y a veces de otras cosas) es necesario pa’ que vean que estás buena, imaginen que luego de ser detenida la vejez, se vea comunmente a una abuela, una madre y una nieta, todas aparentando la misma edad física, y saliendo juntas a rumbear. Los rumores entre hombres serían del tipo “Uff, trío de mamis, dicen que la de mechas es super experimentada, y con mucha razón, tiene 371, debe ser una fiera. La del medio va a cumplir 100, pero igual está chévere, la otra sí me dijeron que es una carajita inmadura, apenas tiene 53″. Son muchas las cosas que no tendrían sentido, aunque supongo que es cuestión de acostumbrarse.
Por otro lado, hay cosas que de ninguna manera serían comprensibles. ¿Qué sentido tendrían los restaurantes de comida rápida? Me imagino también las listas de espera para los carros, “Sí chamo, tenía 17 años esperando un Aveo, lo peor es que cuando me tocó a mí, lo sacaron del mercado y no me quieren devolver la plata”. La oposición perdería sus mil años tratando de sacar a Chávez, siempre alegando que para los próximas elecciones “sale porque sale” (aquí sí sentiremos lo de la reelección indefinida). Los oficialistas deben estar contentos, sobretodo los que están enchufados con el gobierno, pueden garantizar su tranquilidad “por los próximos mil años”. Algo que yo sí propondría, aprovechando tanto tiempo, sería aumentar las 24 horas de un día, a unas 32, para así dormir mucho más sin afectar el rendimiento en el trabajo, total, hay tiempo de sobra. Tampoco estaría mal expandir los fines de semana, para descansar un poquito más. Convertir “Viernes, sábado y domingo” en algo como “Viernes 1 , viernes 2, viernes 3, sábado 1 , sábado 2, sábado 3 y domingo
“.
A las mujeres ya sabemos que les gusta mentir sobre la edad, y no cabe dudas que aprovechando la situación, las viejas de 700 dirán que son unas juventudes de 500, y las niñas de 50, querrán pasarse por mayores alegando tener el doble (al menos las mayores me prestarán más atención que ahorita
). Ya me imagino a los abuelos, contando sus proezas de cuando tenían 100 ó 200, “qué tiempos aquellos, las cosas ya no son como antes”. ¿Y la tecnología? Sería fastidioso que a cada rato se quedara obsoleto “el iPod de 100 millones de canciones” por uno de mil millones, y así. Espero que salgan nuevos géneros musicales , porque ¿Reggaetón por mil años? Dios nos libre. ¡Ah! Hablando de música, me imagino el olor del cabello de los rastafaris que se lo dejan crecer “toda la vida”.
Las series de TV seguro durarían más, ya que los personajes serían como en las comiquitas, que nunca envejecen. Pasarán los años y seguiremos viendo a Eladio Lárez decir “¿Jugamos Millonario?”. Ojalá Venevisión no siga usando siempre los mismos actores para las novelas, si ahorita es tedioso, no me imagino luego de 100 ó 200 años. ¿Chocozuela por mil años? Bueno, mientras sigan leyendo…
Algo que nos causará un gran impacto sicológico será el dejar de usar la frase sarcástica “¿Mil añosssss?”, que siempre empleamos cuando alguien se demora en hacer algo (habrá que cambiarla por diez mil, no sé). Igual no me quejo, siempre y cuando no dejen de vender los pepitos
. Y para ti, ¿cómo sería 1000 años de vida?
Llegó el Vergatario, ¡tiembla Blackberry!
Y hablando de temblores últimamente, aprovecho para anunciar que ¡Por fin! Finalmente está aquí, después de meses esperándolo, se acerca su llegada triunfal. Me refiero al celular innovador y revolucionario que marcará un antes y un después en la telefonía móvil venezolana. Hablo del ZTE C366 (”El Vergatario“, pa’ los panas). Para los que no lo conocen, les digo que es un celular que pondrá a temblar a más de uno. Sus características van más allá de lo técnico, más allá de las especificaciones que nunca se entienden. Este teléfono tiene un valor mayormente sentimental. Es el primer celular 100% venezolano, hecho con amor para el pueblo. Dicen algunos expertos que una vez la gente se acostumbre al uso de este novedoso equipo, los Blackberries (y afines) pasarán a la historia. No, no se rían, ya que estuve revisando algunos detalles con respecto a las prestaciones que brindará este teléfono y sí, totalmente de acuerdo, tiene muchísimas cosas que ningún Blackberry tiene. A continuación detallo algunas de las más relevantes:
Música y Ringtones precargados:
- ¡Uh! ¡Ah! ¡Chávez no se va! – Grupo Madera.
- Canción Bolivariana – Alí Primera.
- Ringtones: “Cadena Nacional” y “Por los 10 millones”.
Videos e imágenes:
- Lo mejor de “Aló Presidente”.
- Momentos clásicos de “La Hojilla”.
- Wallpapers del 12 de abril del 2002.
¿Cuánto hay que pagar por un Blackberry? ¿2000? ¿3000? ¿4000? Sí, esos son los precios. Ahora, ¿cuánto hay que pagar por un Vergatario? ¿100? ¿200? ¿300? ¡No! Sólamente treinta bolívares. Sí, treinta mil de los viejos, treinta de los nuevos (tres tristes tigres…). A ver, con 3000 bolívares para un Blackberry, ¿cuántos Vergatarios puedo comprar? ¡100 Vergatarios! Imagínate, en vez de comprarte un Blackberry de manera egoísta, puedes gastar ese dinero en muchos Vergatarios, así tendrías para ti y para regalarle a todos tus amigos, rifarlos, tener uno para cada día del mes, incluso los profesores, en vez de dar calificaciones positivas en sus clases, pueden dar un Vergatario al que haga el ejercicio en la pizarra, ¿no es el mejor incentivo jamás creado?
Hablando en serio (bueno, siempre lo hago), el Vergatario tiene cámara, reproductor mp3, mp4, juegos (no sé si traiga Chavez Vs Bush, uno de boxeo muy bueno), radio e incluso resistencia al agua (es en serio), igual si se te moja o se daña, siempre tendrás uno de repuesto (si un Blackberry se moja lo único que queda es llorar).
Por si todavía no se justifican los 30 bolívares, hay 2 características adicionales, que todavía se mantienen en secreto pero que yo revelaré en exclusiva, una más importante que la otra. Primero la no tan relevante: Si vas con cuatro o más amigos (en cambote pues), le darán a cada uno un descuento del 30% en el Plan Consejo Comunal. ¡No es todo! Diles que tienes un cupón de descuento, te pedirán “la contraseña” a lo que dirás “Vergatario, Socialismo o Muerte” para un 20% adicional.
La segunda exclusiva (tiembla Blckberry, ¡tiemblaaaaaa!), sí, ¿ya lo saben? Es correcto. Habrá un VV pin. (VV significa Vergatario Venezolano), pero seguramente la gente terminará refiriéndose al “VergaPin“, ¿se imaginan?
Epa Carlos, ¿tienes VV pin? Pásalo ahí… ¿Qué? ¿BB pin? No papá, eso ya no se usa, ahora es el VergaPin, más barato, y si se te pierde el teléfono, puedes transferir tu VergaPin a otro Vergatario, así de fácil. Es más, te voy a dar un Vergatario, aquí me quedan como ocho, mañana te llevo uno. No no, yo te lo regalo, tranquilo, si quieres tú brindas el almuerzo, y así te explico las funciones del teléfono, sí chamo, hace de todo, y baratísimo, pago veinte mil al mes y hago de tooodo. Trae unas imágenes buenísimas, mañana te muestro…
Señores, personalmente lo lamento por los amantes y fiebruos del Blackberry, pero se acabó lo que se daba. El Vergatario creo que llegó para quedarse. A partir del próximo Domingo el que no tenga uno, como dijo el mismo Ejecutivo Nacional “Es un cero a la izquierda”. ¿Creen que el temblor de ayer fue pura casualidad?
¡Ah! Recuerden darme sus VVpins cuando tengan sus Vergatarios
Cuando nos cortan la nota
Hay algo que a ninguno nos gusta pero que aparentemente es inevitable, imposible de evitar y siempre, pero siempre, sucede. Sí, que nos corten la nota, ya sea alguien o sea de manera natural, siempre nos hace hervir la sangre.
Si alguien no sabe qué significa "cortar la nota", favor abandonar el sitio lo antes posible, es usted un anticuado...
- Cuando vemos televisión: ¿Por qué siempre que estoy viendo mi programa favorito (o las mujeres viendo su novela), en la parte más emocionante y que hay que prestar atención, alguien abre la puerta y nos interrumpe para preguntar alguna tontería o pedir algún favor? ¡Qué corta nota!
- Cuando estás con tu pareja (o el jujú): Los dos están intensos, seguramente en medio de una charla muy amena (sí claro), en lo que interrumpe ¡Quien sea!, el hermanito, la abuela, el pana, siempre hay alguien dispuesto a llegar de inoportuno, dando la sensación de un disco de música rayado.
- Cuando suena el celular: ¡Maldito celular! No hay otro adjetivo que lo describa. Es que hasta cuando está en vibración parece que se fuera a desarmar de tanto vibrar. Es un corta nota por excelencia, ya sea viendo TV, estando con la pareja, en el cine, en medio de una conversación interesante, en medio de lo que sea, siempre estará allí.
- Cuando se va la luz: ¿Por qué? ¿Por qué se tiene que ir? Años de supuestos avances tecnológicos, el desarrollo de nuevas energías sustentables, la toma de CORPOELEC por parte del gobierno para supuestamente garantizar la energía, pero lo que nos han garantizado han sido muchas cortadas de nota. Incluso recuerdo una vez en el cine, en plena acción, ¡puff! Se fue la luz (la gente creyó que era parte de la película), al rato volvió, de paso con la película adelantada y nadie supo qué pasó.
- Cuando nos corren: Ya sea de una fiesta, porque llegaron los papás o los vecinos se quejaron (uno se entera cuando apagan la música, ¡qué cortada de nota!). En varios 15 años que estuve apagaron el aire acondicionado y, ¿qué peor cortada de nota? Hasta en la disco me ha pasado.
- Cuando estamos durmiendo: Creo que ésta es la peor cortada de nota que existe. Dormir es algo sagrado, algo que no se debe interrumpir hasta que se culmine completamente. El que interrumpa el sueño de otro debería ir preso. Chamo no, de pana, qué corta nota cuando nos apagan el aire, cuando hacen bulla, cuando suena la alarma, incluso cuando estás en medio de un sueño muy emocionante, y resulta que cuando se acerca el final, la parte cumbre, el desenlace, ¡te despiertan! ¿Por qué? ¡Es que es fijo! (respira…).
- Cuando nos dicen la verdad (dramatización): “¿Sabes Rosa María? He estado pensando y, pues, tú siempre me has parecido linda, y, esteeee, creo que, tú sabes pues” y Rosa María “¿Sí? ¡Qué lindoooo José! Pero a mi me gusta es Raul
“. Hasta en la época del chat, cuando creías haber encontrado a tu amor perfecto, resulta que te confesaba que su verdadera edad eran 13 años. Triste. - Cuando se cae el Internet: Otra gran cortada de nota, es como que desconectarte del mundo. Estás en medio de una conversación muy buena, o estás viendo un video (seguramente en YouTube), y ¡zaz! Se queda pegado, se cierra el Messenger, todo colapsa, cortada de nota ¡Total!
- Cuando fallan las líneas: Estás hablando y en el mejor momento se cae la llamada, estás escribiendo y los mensajes no salen, luego la otra persona pierde el interés porque piensa que no le quisiste escribir más. Otro caso que duele más todavía, es cuando se acaba el saldo. De lo más emocionante, escribiendo, sosteniendo una conversación amena, y de repente “Su mensaje no pudo ser enviado, ¿Reintentar?” ¡Qué corta nota!
Cuando te quedas sin batería: Ya sea en el celular, y claro, siempre se queda el cargador. También cuando se le acaba la pila al reproductor mp3, justo en medio de una buena canción, o incluso al control del TV, ¡qué fastidioso cambiar los canales en los botones del television!- Cuando estás inspirad@: Caso típico, por Mesinyer. Estás emocionad@ contándole a tu amigo algo increíble que te sucedió. Luego de escribir un testamento y enviarlo, lo único que te responde es: “Mmm… ta bn
d: ” ¡Más corta nota y me muero!
Ya saben, no corten a la pobre nota. La nota es sagrada y debe mantenerse íntegra y completa, siempre. No debe ser cortada ya que trae consecuencias desfavorables y un odio reprimido hacia quien la corta. Si está en tus manos el evitar una cortada de nota, evítalo. Si por el contrario eres quien la va a cortar, prepárate para ser detestado.
¿Y a ti, te han cortado la nota?
La evolución del nick
Comencemos con una frase célebre: “La evolución es tan natural e imperceptible que sólo viendo atrás nos damos cuenta de ella…” (bueno, realmente la acabo de inventar, pero quedó bien, ¿no?).
Todo empezó en la época en que reinaban los chats, cuando se te pedía que introdujeras un “nickname“, que se traduce como un “apodo” o un “sobrenombre”, hasta allí todo bien. Luego llegó la época del Messenger, el cual nunca ha pedido un “nickname” como tal, sino un “Nombre para mostrar”, total, no hay problema en poner un “nickname” ya que dice “Escribe tu nombre tal y como deseas que lo vean los demás usuarios“, si quiero que los demás vean mi nombre como “FerVzla” (que es el nickname que usaba en la época del chat) pues no hay problema.
Al principio todo iba bien, pero como nada es perfecto y menos para siempre, comenzó la epidemia. Ese espacio dedicado para colocar nuestro nombre, poco a poco se fue transformando en un monstruo incontrolable que hoy en día está totalmente fuera de control.
Primero, la gente comenzó, de manera sutil, a darle ligeros cambios. Por ejemplo, si antes decía “Jessika Graterol” luego pasó a decir “Jessik@ Gr@terol”. Después fue “Je$$ik@ Gr@terol”, más adelante “J3$$!k@ 9r@T3r0l” (como uno siempre los veía evolucionar, sabía quién era cada quien, no era tan difícil). Luego de un tiempo la situación se puso más crítica, y los nicks eran algo como:
((¯`»._.«¦¤¦ JèššïkâGrâ†èró£ ¦¤¦»._.«´¯)) o también «•ºJèššïkâGrâ†èr󣺕» ¿Por qué? No lo sé, pero como toda moda por estos lados, no había alguien que no usara esos nicks porque sencillamente “se veían bonitos” o “tenían estilo”. De eso se trataba un nick, ¿no?
Luego con el tiempo, y como en toda evolución, se dio la diversidad. Aunque el origen fue el mismo, cada quien tomó caminos diferentes, dándole diversos usos a sus nicks. La mayoría de los que nombraré siguen estando hoy en día, y creo que seguirán por un buen tiempo (incluso hasta el apocalipsis), pero es importante ver cómo fueron llegando y cómo nadie se percató de ésto.
Los mercadolibre: Jessik G – Vendo mi Nokia 3310 en perfecto estado (tiene el juego Snake 2, la que atraviesa paredes).
Los sentimentales: Jessik G – Mi amor lo eres todo para mi, quiero que siempre lo tengas presente (Aja, ¿y qué nos importa eso a los otros 300 contactos?).
Los absurdos: Jessik G – NO MOLESTAR POR FAVOR, ESTOY OCUPADA!!! (¿Y cuesta mucho cerrar el MSN? ¿O ponerse no conectado? Aunque antes no existía el no conectado).
Los incomprensibles: Jessik G – …Y que lo bañen por favor… (¿Por qué la tendencia a simplemente llenar un espacio que, aunque parezca vacío, es así como debería estar?).
Los cartelera: Jessik G – No estoy, escribir al cel. Maria Elisa si te conectas zumbeame…
Los chéveres: Jessik G – Okkkkk deeemasiado buena la rumba el sábado, Manuel debe seguir rascado jajaja…
Los (no sé cómo llamarlos): Jessik G – BB Pin: m4m4m310.
Los pensativos: Jessik G- ¿Un 7up o una 7up?
Hay tantas pero tantas especies de nicks que podría escribir un libro, incluso una trilogía. Mejor pasemos a las cosas que todos (o la mayoría) tienen en común.
Primero cabe destacar la extraña obsesión, manía o necesidad de colocar frases, palabras o cualquier cosa en inglés. Alguien me explica ¿Por qué? Los invito a que se den una vuelta por los nicks de sus listas (incluyendo el suyo propio) y encontrarán un gran repertorio de inglich guords, así sea una palabra, pero la encontrarán (creo que los gringos no escriben cosas en español en sus nicks).
Jessik G – I need youuu! Status: RelaXx… I love u- Hot Girl. (8) Please don’t stop the music… (8)
Imaginemos el nick anterior, pero en español:
Jessik G – Te necesitoo! Estado: Relajada… Te amo! – Chica Caliente (8) Por favor no detengas la música (8)
Sí, creo que ya sé por qué los ponen en inglés, las cosas como que suenan mejor (o no todos entienden).
La catástrofe:
Y por si las miles de cosas particulares que se veían en cada nick no era suficiente, llegó el intrusivo Messenger Plus!
Al principio yo no sabía qué era, pero sí noté que poco a poco los nicks se fueron transformando en cosas horribles y espantosas. Muchos números y códigos extraños (yo pensé que había vuelto aquella moda, pero más adelante descubrí la cruel verdad). “¿Que si no tengo el plus? ¿Qué es eso?” pregunté. En palabras resumidas, me dijeron que si no lo tenía, no estaba en nada, así que fui corriendo a bajarlo para ver “qué es lo que era”. Instalé, reinicié el MSN y ¡Sorpresa! Colores, degradados, subrayados, enlaces, $ímb0L0$, negritas, cursivas, torta, piñata, cotillones, todo una fiesta infantil en esa ventana, mutación total.
Lo que simplemente comenzó como “Jessik@ Gr@terol” ahora es algo como:
(claro, a eso hay que sumarle las respectivas tendencias de cada espécimen, la frase que acompaña al nick pues).
Lo peor es que cuando me conecto desde el celular o una computadora sin el plus, lo único que veo es:
·#(*)[u][s]·$36 ·$20 JE ·$13S ·$11S[/s][/u](*)·$0 [a=6] BbPiN: pronto;) [/a=9] :$·$11·#·$6 .(ip)(F)(bah)(nah)(tu):-*
Menos mal que el Messenger tiene la opción para ponerle tú mismo el nombre a tus contactos, es lo mejor que han hecho
Es increíble la forma en que van cambiando las cosas con el tiempo, y aunque en esencia siga siendo lo mismo (un programa para comunicarse e intercambiar información), le hemos dado nuestro “toque personal”, sin darnos cuenta, hemos cambiado completamente algo que tal vez nunca se hubiese previsto. Si así es como funciona la evolución, entonces vamos a la auto-destrucción
Advertencia: Jessika Graterol es un nombre ficticio. Si por casualidad te llamas así, no lo tomes personal, es pura coincidencia



