Sudáfrica 2010: un Mundial como nunca antes
Aunque el primer Mundial que recuerdo de manera consciente es Francia ‘98, no recuerdo que ese, o Korea-Japón 2002, o Alemania 2006, hayan tenido tantas particularidades como lo tuvo Sudáfrica 2010. No sé si es porque antes no había Facebook ni Blackberries en masa, o porque sencillamente éste fue un Mundial fuera de serie. Son tantas pero ¡Tantas cosas! Que iremos por partes.
Los nombres de los jugadores
En este mundial, tuvieron más repercusión los chistes de los jugadores que los mismos resultados (¡Pobre Elano!). Algunas frases:
Me dijeron que tienes repetida la barajita de Elano, yo tengo repetida la del camerunés Pierre Webo, avísame pa’ pasarte al Webo por Elano.- Para el partido ante Portugal, Brasil no tendrá ni a Kaká ni a Elano; será un partido estreñido.
- Elano se lesionó por una fuerte entrada, justo después de la expulsión de Kaká; lo van a sacar por Maicon.
- Si el eslovaco Kucka y el camerunés Webo jugaran en el mismo equipo, fácilmente Webo entra por Kucka (y Kaká vuelve a salir por Elano).
- Ni se digan los chinazos de los comentaristas, sobretodo narrando cuando Elano tenía el balón.
Las Vuvuzelas
¡Qué cosa tan fastidiosa! En serio, ¿quién fue el autor de semejante invento? Hay que buscarlo y matarlo a vuvuzelazos. Al principio se veían como unas simples corneticas, algo así como las que llevamos acá a los juegos de béisbol y que solamente sonamos en un momento de verdadero suspenso, emoción, y no continuamente durante 90 minutos (y tiempos extras). En el primer juego tal vez fue tolerable, incluso ¿entretenido? Pero luego de allí, se volvieron insoportables. Espero que a Dudamel no se le ocurra implementarlas en la Orquesta Sinfónica que dirige. No me imagino la sensación de la gente que estuvo presente Sudáfrica, aunque tal vez con la adrenalina de los juegos ni le prestaran atención. ¿Alguien que haya ido y nos cuente la bonita experiencia?
La fiebre fue tal, que incluso hay una página donde puedes navegar con el majestuoso sonido de fondo. Clic acá para leer Chocozuela con un toque de Vuvuzela. Si alguien no saben qué es una Vuvuzuela, a continuación una imagen descriptiva que transitó mucho por cadenas y mensajes:

Los denominados “Pasteleros”
Ciertamente, son los que más abundan en lo que a fanaticada se refiere. Cada vez que entraba al cafetín de mi universidad y estaban transmitiendo un juego, toda la gente le iba a alguno de los dos equipos que se enfrentaban, así fuese Eslovaquia-Nueva Zelanda o Grecia-Nigeria, siempre habían “nigerianos” y “eslovacos”, apoyando a “sus equipos” incondicionalmente.

También están los que simplemente llevan la contraria al que tienen al lado. En el juego España-Suiza, medio cafetín era Suizo de corazón; amantes de la torta suiza y degustadores del queso suizo; incluso hubo uno que llevó una bandera, pero raramente lo vi con una camisa de otro equipo a los pocos días.
Los que realmente suelen incomodar más, son los que denominaré oportunistas. Son la clara imagen del que cuando se tenga un gobierno Adeco, él será Adeco; cuando se tengan Copeyanos, él será Copeyano; y cuando se tengan Chavistas, él será patria o muerte con su presidente. ¿Ya saben a qué gente me refiero? Esos que al principio iban, por tomar un ejemplo, a Italia. Pierde Italia, ahora van por Brasil; pierde Brasil, ahora van por Argentina; pierde Argentina, ahora van por Ghana; pierde Ghana, ahora son Alemanes; pierde Alemania ahora son Holandeses o Españoles; en otras palabras, están en la final apoyando al equipo que decidieron apoyar “al final”. Son pocos los que conozco que siguen apoyando a su equipo así haya quedado eliminado, en vez de ir saltando talanqueras. ¿Conocen algún Pastelero?
Los Directores Técnicos
Éste fue el Mundial de las renuncias. No soy experto en fútbol ni nada por el estilo pero, ¿En verdad todos los directores técnicos pensaban que iban a ser campeones? Algunos malcriados, otros simplemente botados, se podría decir que fue grande el porcentaje de renuncias y expulsiones de técnicos. Dunga, de Brasil, se fue de la selección porque simplemente no fue campeón; Domenech, de Francia, aparte de renunciar, casi se da unas manos (golpes) con sus jugadores; el de México fue peor, ya que sencillamente lo botaron, por la misma razón de Brasil, no hacer campeona a la selección mexicana; el de Chile quiere que le jalen para que se quede; el de Portugal no se quiere ir pero lo quieren sacar (deberían sacar a Cristiano Ronaldo); Marcello Lippi, de Italia, me pareció exagerado, ya que dijo “Asumo toda la responsabilidad de lo que pasó”, ¡por favor! ¿Acaso él le amarró las piernas a sus jugadores? ¿Les prohibió anotar un gol? Y por último, Maradona, un caso atípico: él dice que se va, que su cicló terminó, pero no ha presentado la renuncia; de paso, la fanaticada le anda jalando pa’ que se quede, ¿Qué será de él? Igual se quedó con las ganas de correr desnudo por Buenos Aires. Por cierto, si el técnico de Alemania (Joachim Low) no es el mismo Peter Gallagher (The OC), ¡se parecen igualitos!

El Waka-Waka
Sin dudas la peor canción de un Mundial. ¿Será que Shakira sostuvo una gran amistad con algún comisionado de la FIFA? ¿O fueron tan ingenuos para darle rueda libre en la “creación” del tema? Yo entiendo que los beneficios que genere la canción serán destinados a una campaña benéfica de la FIFA pero, ¿quién se encargará de los dolores de cabeza generados por esta pieza? Shakira más que fama, cayó de nuevo en polémicas respecto al plagio (la primera vez fue con la canción de Jerry Rivera). Tengo entendido que “eso” que ahora conocemos como “waka waka” es una canción de origen sudafricano, específicamente de Camerún; de paso, ya había sido usada, años atrás, por Las Chicas del Can en su canción “El Negro no Puede” (acá el video). ¿Falta de originalidad? Yo creo que hasta la canción de PDVAL es mejor. Hubiese preferido que llamaran de nuevo a Ricky Martin, que a pesar del escándalo que hubiese generado, tal vez hubiese creado algo nuevo. “La copa de la vida” sí fue un gran tema, que sólo le faltó pegar en chino. ¿En verdad hay alguien que no prefiera la canción Waving Flag, del somalí K’Naan y que en español también es interpretada por David Bisbal, por encima del Waka-Waka? Esa debió ser la oficial.
La Jabulani
Excusa para muchos, suerte para otros. En este mundial, ni el balón se quedó atrás. Nunca antes una pelota había sido tan controversial. Primero los que decían que se comparaba mucho con una pelota de playa; que no servía, que volaba mucho, que era muy liviana, que estaba puyada, y que escondía secretos para que pocos supieran cómo usarla. Sumado a lo anterior, y sabiendo que Adidas es una compañía Alemana, comenzaron a surgir las teorías; primero decían que Adidas le había dado el secreto a la selección de su país y por eso le metieron cuatro a Inglaterra y cuatro a Argentina; todo se cayó cuando no pudieron marcarle a España. Yo digo: si tanto un equipo como otro están jugando con la misma pelota, no hay razones para presumir desventaja ya que existen condiciones por igual para ambos, pero bueno, cada quien con su historia.
Las Quinielas
También fue el mundial de las quinielas caídas, con muchos resultados locos e inesperados. Fue como que todo el mundo compró acciones en un grupito de empresas y luego de hacerlo, las expropiaron a todas.
Que Italia, que Francia, que Brasil, que Argentina, que Inglaterra, que Alemania, que estos, que aquellos. Absolutamente nadie veía a España en la final, y menos a Holanda. Muchos amigos que siempre apoyaron a España estaban claros en que no llegarían a la final, y menos con la derrota ante Suiza; sorpresivamente fue lo contrario. Holanda igual; todos decían que siempre se quedan en el camino, en octavos, en semis, pero nada que ver con la final. Muchos cantaron el bi-campeonato de Italia antes de comenzar el mundial; otros dijeron que Argentina estaba sobradísima, especialmente luego de clasificar invictos, y por supuesto, media Venezuela, decretó campeón a su Brasil.
Las Estrellas
Otro de los pronósticos fallidos. Todos los “expertos” tuvieron que callar de nuevo. ¿Qué pasó con los pronósticos de actuaciones sin precedentes para las estrellas del momento? (Fanáticos de los jugadores que mencionaré, no se molesten ni lo tomen mal, esto es un blog de humor).
- Messi, el denominado mejor jugador del mundo, se fue sin goles, ¡ni uno! ¿Es esto posible? Yo creo que Beckham hizo más que él, y eso que ni el uniforme se puso.
- Cristiano Ronaldo hizo apenas un gol, que ni él mismo se creía. El jugador más caro de la historia fue hasta Sudáfrica, como ya se ha vuelto costumbre, puro a tirar físico y a llorar tras la eliminación.
- Wayne Rooney, de Inglaterra, nada de nada en 4 juegos, cuando decían que iba a ser una de las grandes estrellas del mundial.
- Aunque Kaká no hizo nada en la cancha, se le agradece el uso de su nombre para los diversos chistes asociados con Elano.
- Los que verdaderamente hicieron algo, nadie los conocía, como los japoneses con sus increíbles tiros libres, o incluso algunos sudafricanos. También jugadores conocidos pero que no llevaban esa obligación respecto a ser destacados.
Los comentaristas
Acá no voy a decir mucho porque la gran mayoría de los juegos los vi en DIRECTV (el High Definition no juega). Respecto a estos comentaristas, sólo puedo decir que a veces eran excesivamente atorrantes, especialmente los principales que eran argentinos. Cuando jugaba Argentina, se les olvidaba que estaban narrando para toda América Latina. Por suerte habían 2 canales de audio en español y podía escuchar tranquilamente a Rafael Dudamel. Si colocabas los comentarios en inglés, notabas la tranquilidad de los comentaristas, muy relajados y precisos, pero cuando cambiabas el audio a español, la incertidumbre y la ansiedad de los argentinos simplemente acribillaba; los gritos y la desesperación era muy al estilo de Globovisión dando una noticia. ¿Alguien me dice qué tal estuvo la narración en Venevisión? Me imagino que excelente, considerando que eran narradores de béisbol colocados en fútbol. La de meridiano escuché que estuvo bien, aunque mataron a Simón Díaz en medio de un partido y también se lanzaron unas cuantas puntas presuntamente inconscientes cuando elogiaban los pases de Elano. Respecto a los “especialistas” de ESPN, el mexicano José Ramón Fernández específicamente, siempre decía algo y sucedía lo contrario; lo peor es que se hacía el loco y seguía pronosticando. Recuerdo que dijo que Italia iba a clasificar sin problemas, y cuidado si no llegaba a la final, además de otras cosas que jamás sucedieron. A propósito de Venevisión, ¡Qué propaganda tan mala la de DOL! Es una parodia de un cantante de la Unión Soviética, en que sale un tipo que parece un muñeco de ventrílocuo, cantando ¡Dol, dol, dol dol! Si no la llegaron a ver, merecen reír (o sufrir) al igual que los que ya la vimos.
El Arbitraje
Primero quiero decir: ¡Por Dios, estamos en el Siglo XXI! Y los árbitros siguen cometiendo los mismos errores que 50 años atrás. ¿Cómo es que hay tanta burocracia e intereses dentro de la FIFA? ¿Por qué se oponen tanto a la tecnología? Fue creada para aprovecharla, no para ignorarla. Un arbitraje que yo compararía con los niños cuando simplemente por molestar a sus padres, hacen lo contrario de lo que les piden; así fue el arbitraje en muchas ocasiones: llevarle la contraria a lo sucedido y expulsar a los que reviren. Brasil hizo un gol con doble mano, el cual fue validado, mientras que un gol claro y no cantado le costó la eliminación a Estados Unidos. Algunos árbitros trabajaron bajo la premisa “si no hay sangre, no hay falta”; algunos no cantaban penaltis claros, mientras que otros parecían tener fijación con estos. A propósito de ello, ¿cómo es que se fallaron dos penales en el España-Paraguay? Y otro más que le quitó la clasificación segura a Ghana ante Uruguay. Por último, el árbitro de la final fue denominado “El señor de las tarjetas”, con un cerro de faltas cantadas, tarjetas y hasta expulsiones; un partido de locura. ¿Habrá sido culpa de la Jabulani?

El Pulpo
La primera vez que escuché del octópodo en cuestión, me encontraba en la universidad. Ese día era el juego Alemania-España; le pregunto a un señor que trabaja allá ¿Francisco, quién crees que gane hoy? Y me dice “Bueno mira, el Pulpo dijo que ganaba España, así que seguramente así sea”. Yo me quedé extrañado, aunque no le dije nada; pensé que “El Pulpo” era algún especialista/comentarista/narrador de fútbol que analizaba los partidos y daba sus pronósticos. Después y durante el resto de la mañana, toda la gente hablando del famoso pulpo, aunque extrañamente yo no sabía quién era ese “experto”. Después fue que me echaron el cuento, aunque tuve que ver para creer. Es increíble a los extremos que hemos llegado alrededor de todo el planeta, por favor, ¿Un Pulpo? Digo, ¿El Pulpo Paul? ¿Qué es eso? Está bien que haya “predicho” los resultados (valgan las comillas, ya que dudo que le hayan dicho “Paul, pulpito, te vamos a poner acá dos cajitas, elige al ganador, por fa, ¡ah! No le prestes atención a todas esas cámaras y periodistas de todo el mundo que te están viendo”), pero si nos ponemos a ver, ¿alguien sabe lo que son las estadísticas? Y de las más simples, en este caso algo similar a lanzar una moneda. Tomen una e intenten acertar de manera seguida el lado que ustedes digan que saldrá; si lo hacen muchas personas, alguien tendrá que acertar al menos varias seguidas; lo mismo con Paul, ya que no era el único en el mundo al que pusieron a “lanzar la moneda”, sino que en otras partes hicieron lo mismo (con varios animales, como el Loro Mani o el Cuy Jimmi), aunque no precisamente con los mismos resultados. Mucha gente a nivel mundial seguramente dijo “La final es Holanda-España”, y no por eso se hicieron famosos. Sea como sea, el pulpo fue la “mascota” más codiciada, ya que incluso unos empresarios españoles ofrecieron 30.000 euros por su adquisición.

A propósito de mascotas. ¿Alguien más notó que Zakumi, la mascota oficial del mundial fue prácticamente ignorada? Sí, se llama Zakumi, yo tampoco sabía. Solamente se le vio el día de la aburrida inauguración y la atención de los medios se desvió a otras cosas, como el pulpo.

El Campeón
Agradezco particularmente a quienes se hayan calado todo el artículo (los considero fieles lectores). Sólo nos queda felicitar gratamente a España, por haberse coronado ¡Campeones de Sudáfrica 2010, llevándose la Copa del Mundo por primera vez en su historia! Sin dudas una gran demostración de trabajo en equipo, constancia y como dicen por acá, “patria o muerte… vencieron”. Ahora sí comienzo a creer en el Pulpo, al cual deberíamos preguntar acerca de las elecciones presidenciales que se nos vienen en 2012.

Felicidades también a Holanda por el segundo puesto (no es fácil, miren a Venezuela), y un elogio muy especial para los Uruguayos, únicos latinos entre los mejores cuatro del mundo. Nos veremos en Brasil 2014, mundial que promete mucha samba, rumbas, playas y por supuesto: fútbol, y al que espero poder asistir, no para apoyar a los equipos de siempre, sino para aplaudir (pase lo que pase) a nuestra Vinotinto que con mucha seguridad estará presente por primera vez en un mundial.
Más del BB Pin
¡Advertencia! Artículo largo pero muy bueno. Si usted es un fiel seguidor (patria o muerte) de los Blackberries, mejor ni lo lea, ya que podría causarle malestar.
Todo el que me conoce, sabe bien que nunca he sido amante de los Blackberries. No porque sean malos equipos, ya que tienen gran potencial, sino porque es algo que a mi parecer, es sencillamente innecesario para la mayoría y con muchas desventajas para el costo que tienen; por otro lado, hay cosas mejores por el mismo precio (e incluso por menos).
Recordemos un poco: en abril de 2009, escribí el artículo ¡Harto del BB Pin!, el cual se podría considerar, estadísticamente hablando, lo más exitoso y polémico que he escrito en la historia del blog. ¿Por qué? Primero, al día de hoy y un año después, lleva acumulados casi 400 comentarios (cuando un artículo usualmente promedia 25 comentarios). Segundo, la difusión del contenido fue tan grande, que alguien (agradezco a esa persona si está leyendo), hizo una presentación en PowerPoint llamada “La Blackberrymanía”, donde copió mi artículo (agregándole un par de palabras obscenas para hacerlo más divertido y hacer llegar el mensaje con mayor agresividad), y lo comenzó a difundir a través de cadenas; como sabemos, las cadenas son el medio de difusión con mayor alcance que hay. Muchísima gente me habló de eso, e incluso a mi también me llegó. Tercero, otra persona (o no sé si la misma), hizo un video con el artículo usando la famosa voz del software Loquendo (esa que habla un tipo con acento español), y lo subió a YouTube (a lo que a su vez mucha gente lo copió y subió también, además de publicarlo en sus Facebooks y redes sociales). No sé cuál es el original pero acá hay uno. He quedado gratamente sorprendido ya que en todos esos videos, donde la masa de comentarios es superior (es más fácil ver un video que leer un artículo, aparte que poca gente conoce Chocozuela en comparación), miles de personas apoyan las reflexiones y felicitan al autor (¡Gracias, gracias!) e incluso piden que sea mostrado en cadena nacional para ver si la gente toma consciencia (no creo que sea posible, el Presidente usa Blackberry).

En ¡Harto del BB Pin!, podemos ver que la gente escribió, básicamente, tres tipos de comentarios:
1- Los brutos, ignorantes, y que no saben objetar con bases: esos que dicen cosas como “son unos malditos envidiosos todos!!! x q insultan un BB asi??? xq no tienen suficiente reeal??? x esooo??? brother reunelooo!!!!” (extraído del comentario #125, de un tal jose luis). Ustedes saben a qué gente me refiero; esos que tienen unas cotufas en la cabeza y piensan que la Vía Láctea se refiere a las vacas; en esencia, piensan que el mundo gira en torno a ellos.
2- Los fanáticos del Pin: todo en la vida es el BB Pin. Para ellos (y ellas), en su universo, no existen los mensajes de texto, los mensajes multimedia, las llamadas de voz, ni las video llamadas (¡Cierto que un celular de hasta 4 palos, como el Bold 9700, no tiene video llamadas!). Lo único que existe es una renta superior a los 100 Bs, con la gran ventaja de… no sé.
3- La gente clara en la vida: todos los demás. Entre ellos, los usuarios de Blackberry que le dan un verdadero uso a su teléfono, que lo exprimen, y que incluso siendo propietarios de un equipo de estos, odian a veces al BB Pin y borran a los contactos que les mandan cadenas. Gente que edita documentos, o usa su teléfono como módem, e incluso lleva recordatorios y tareas pendientes; en otras palabras, gente que conscientemente, no compró el Blackberry por el pin sino por la utilidad. Mis respetos. También están los que como yo, preferimos otras marcas de celulares por presentar superioridad al mismo costo, y nuestra vida no gira en torno a un BB Pin. Saciamos las verdaderas necesidades con un teléfono que cumpla perfectamente con los requerimientos. Por ejemplo, a mi me agrada tomar fotografías en todo momento, por lo que tengo un Sony Ericsson con una cámara cybershot excepcional, acompañada de un flash de xenon que no le envidia nada a una digital individual (acá usualmente habla la gente de la categoría 1, diciendo “¿Y para qué quiero una cámara así en mi Blackberry? Si tengo una cámara digital también”, pero bueno, nunca las veo ya que siempre terminamos tomando las fotos con mi celular). Así como mi caso, están los que prefieren pantallas horizontales, táctiles, un teclado numérico, una mejor navegación por GPS, un celular multimedia con buen reproductor de música o uno donde la navegación por Internet sea muy cómoda (como es el caso del iPhone).
Testimonio de un ex-usuario de Blackberry
Como yo no tengo un Blackberry (no es la plata, mi celular cuesta más que un Javelin e igual que un Bold 2, cosa que no ando presumiendo pero considero oportuno mencionarlo), me tomé la molestia de hablar con alguien que haya tenido su fiebre Blackberrista pero que a la final haya pedido el divorcio por haberse cansado de esa relación. Se trata de mi gran amigo Jorge Martínez, cédula de identidad 19.607.061. Señores fanáticos a morir del Blackberry, por si ya están pensando en decir que todo es inventado, lo pueden buscar acá en la página del CNE con la cédula, y acá está su Facebook también. Vamos al testimonio:
Simplemente le pregunté “¿Por qué dejaste la droga al Blackberry?”, él me dijo:
Primero, el software siempre se cuelga; unos se reinician como el Javelin de 4 palos de mi hermano, algo que obviamente no se justifica. Las rentas caras por un pin que sirve a medio tiempo porque la otra mitad se queda en “relojito” y nunca llegan los mensajes; en el caso de Movistar lo mínimo que puedes tener son 500 megas los suscriptores viejos y 1000 megas los nuevos, de los cuales gastas apenas 100 megas al mes pero echándole un camión. Aparte de esa renta hay otra que son las bolitas, ¡Ciento cincuenta cada desmontada y montada de bolita! El mío en 6 meses la cambié tres veces. Si en vez de pagar ese plan, compras tarjetas de mensajes te sobra dinero para meter 70 megas y disfrutar de los mismos servicios y hasta mejores. Otro peo son las cadenas, no hay manera de evitarlas; hay gente que pone en sus nick “NO ME MANDEN MAS CADENAS D M13rd4″ Y ¡Chaz! Otro mensaje morado ja ja (las cadenas llegan en moradito), Lo increíble es que al precio bajo que vendí aquél, compré un Nokia N86 que si los comparas, el BB llora ja ja (y es verdad, los invito a leer de ese celular acá). ¿Sabes qué es lo más irónico de todo Que muchos odian hasta a su propio Blackberry pero son esclavos del pin, aún conscientes de que el cel es una m13rd4 y que la renta es cara. Conozco una chama que le menta la madre al suyo como 2 ó 3 veces al día pero eso es una exponencial, ja ja, cada día es peor. ¡Touché!
Allí tienen, declaraciones no de un “envidioso que no puede tener uno”, sino de alguien que se obstinó de tenerlo.
Quisiera agregar un comentario personal: Me preocupa mucho la dependencia causada últimamente por estos aparatos en muchas personas que no controlan la fiebre. ¿No les ha pasado que tienen un amigo o amiga que le están hablando, y cuando se vienen a dar cuenta, no les prestó atención porque estaba pegad@ al teléfono mandando un pin? Incluso conozco gente que se molesta cuando se lo dicen; creo que el único momento en que una persona suelta al Blackberry es cuando le tiene que sacar la pila porque se quedó colgado, para variar.
En estos días leí en el Twitter de alguien “Si tu Blackberry está interfiriendo en tu relación de pareja es momento de hacer un STOP!!!! Deja a tu pareja y evita problemas..
”.
A propósito, un cuento interesante: El año pasado, el cantante John Mayer estaba empatadito con Jennifer Aniston (Rachel en Friends, para los nostálgicos), a lo que la chica (o la vieja) decidió, dicho de manera coloquial, mandarlo pal’ carajo. ¿Por qué? Porque sencillamente vivía todo el día pegado al Blackberry, actualizando su Twitter y hablando por el pin. ¿Quién en su sano juicio y estando en la misma cama que Jen, va a estar pegado al celular? Aunque no sé, de repente y sin saber, varias mujeres se sintieron identificadas con sus novios (o viceversa).
El extraño mundo de los morochos
Y de las morochas. Es raro escuchar a alguien decir “gemelos” o “gemelas”, ya que acá se maneja nuestro término 100% originario, “moroch@s”. ¿Quién no ha conocido un par de iguales? ¿Una barajita repetida? ¿Dos personas que en algún momento se llegaron a ver o todavía se ven igual o muy parecidas?
Aunque no he conocido a muchos morochos y morochas en mi vida, sí he podido darme cuenta que viven en un mundo algo extraño; no es que sea bueno o malo, sino peculiar.
Primero, un misterio que nunca he entendido: si ambos o ambas salieron al mismo tiempo, se criaron juntos, crecieron juntos, tienen el mismo ADN, se ven casi igual, y a veces incluso se confunden, ¿por qué suelen ser tan diferentes? ¿Será que nuestra manera de ser es totalmente aleatoria? Nunca he conocido morochos o morochas que se comporten igual, o que tengan gustos muy similares (a excepción de que les guste la misma persona, pero no tiene que ver con el hecho de ser morochos).
Sea como sea, ser morocho o morocha no debe ser fácil al principio. Primero, tienes que compartir toda la ropa (incluyendo la íntima) por unos cuantos años y mientras vivan juntos (podrá ser tu hermano o hermana pero, ¿y si no se baña?).
Segundo, nunca sabes si eres quien fuiste. Imaginemos la situación: los padres, contentos y llegando a la casa con sus recién nacidos, los colocan uno al lado del otro, van a la cocina y al regresar, la pregunta: mi amor, ¿el de la derecha es Juan verdad? Pues no, creo que es Pedro. ¿Tú dices? Bueno son iguales, no importa, pero de todas formas vamos a ponerles una cadena diferente a cada uno para diferenciarlos. A los cuantos meses, los niños jugando en la bañera, y todavía viéndose muy parecidos, deciden arrancarse las cadenas por puro instinto; cuando los padres vuelven, ¡sorpresa! ¿Quién es quién? Tú, morocho o morocha, no estés tan seguro o segura de que siempre has sido quien eres, ya que seguramente alguna vez fuiste tu herman@y tu herman@ fue vos
Tercero, me imagino la fuerza de voluntad para soportar y calarse a las maestras y compañeros en el colegio confundiendo a los hermanos o hermanas a cada rato. ¿Tú eres Vanessa mamita? ¿O eres Raquel? Sí maestra, yo soy Vanessa. Ah, ya me lo imaginaba. ¡Mentira maestra, soy Raquel, ja ja, la engañé otra vez! Por lo menos así suena divertido, pero la verdad es que los morochos suelen ser conejillos (o conejillas) de indias. Siempre son objeto de atención; siempre son agarrados por la gente y colocados uno al lado del otro para jugar “encuentra las diferencias” y buscar manera de saber quién es quien; lo peor es que a pesar que uno sepa las diferencias, igual suele persistir la confusión o tal vez sea por joder un ratico.
No todo es tan malo, ya que hay algo que yo hubiese hecho de haber tenido un morocho. Una amiga morocha, que fue a un colegio de monjas, me cuenta que en sus primeros días por allá, ella y su hermana se fueron idénticas al colegio, mucho más de lo usual; mismo peinado, vestuario y hasta bolso. Ambas buscando un salón que no sabían dónde estaba, acordaron preguntar a las autoridades y verse al rato. Al una ellas cruzarse de frente con una monja por un pasillo, le preguntó dónde estaba el salón, a lo que la monjita le explicó cómo llegar. Luego, la monja siguiendo su camino, se cruzó con la otra moro. Según me explica la otra moro, notó una especie de asombro por parte de la monja cuando la vio, ya que se frenó en seco y se le quedó mirando fijamente, pero la cosa se puso buena cuando la moro le hizo la misma pregunta ¿Cómo llego al aula tal? (Me dicen que se le pusieron de corbata). Es comprensible que una monja, que pasa todo el día pensando en espíritus, apariciones, rezando y con una paranoia algo extraña, no haya considerado el hecho de que fueran morochas. Si hay alguna monja leyendo, nada personal, madre

Ahora, desde la perspectiva de los hombres: si te presentan a unas hermanas morochas y te parecen bonitas, ¿cómo haces para saber a cuál de las dos caerles? A pesar que el primer pensamiento sea “tengo doble oportunidad de ganar, como el Lotto Quiz, si no me para una, le caigo a la otra”, la cosa no suele ser así; si decides irte por una, pero le gustas es a la otra, pierdes. Si le gustas a las dos, hay también varias posibilidades: que las dos se aparten, que una ceda, o que se aparte la otra, o la más interesante (y divertida): que ambas se peleen por ti
La cosa es que si alguna resulta ganadora (y este caso en particular lo vi pero con morochos), la otra se haga pasar por su hermana para poder disfrutar también un poquito de ti (claro, no es que seas George Clooney, pero si algo así te sucede, recuerda hacerte el loco, el engañado, el que no sabía nada y fue usado). Si la cosa es al revés, como conocí un caso en que el morocho se hizo pasar por su hermano para “besar” a la novia de éste (todo en medio de la noche, con algo de oscuridad y tal vez un poco de alcohol), es probable que la chama no muera callada, sea como sea seguro se sabrá; me han dicho que los morochos y morochas se cuentan todo.
Volviendo a la perspectiva anterior, a todo morocho le debe picar la oreja a cada rato. Es tan común ver a la gente comparando las actitudes y formas de ser de los morochos, como si de algo extraterrestre se tratara:
“No marica, la gente creerá que son idénticos pero Carlos es mucho más chévere, porque José no sé, es como arisco, me da un mal sabor pues” ► ”Ay pero, ¿por qué dices eso chama? Si José es un amor, sólo que seguro no has conversado bien con él, de hecho me cae más que Carlos” ► ”Bueno chama no sé, lo cierto es que Carlos besa con mucha pasión, le pone ganas a la cosa, pero José parece que siempre estuviera apurado, por eso no me cuadra” ► ”WTF?”.
“Mega mamis, ¿no? Bueno, esas morochas son las de tres por tres, ¿qué tal? Full House, ¿te acuerdas? Las que hacían de Michelle” ► ”¿Pero qué dices won? Si en tres por tres había una sola Michelle, aparte de Stephanie y DJ pues” ► ”No no, ellas se turnaban, pero es que eran idénticas y nadie se daba cuenta” ► ”¡Ahhhh! Chiiiaaaamo, ¿de pana esas son? Uno las veía carajitas y ahora no jueeeegan…”

Pregunta general para los lectores hombres del blog: Sólo hipotéticamente, ya que sabemos que lo que preguntaré es algo imposible para nosotros los mortales; de existir una posibilidad remotamente inimaginable, ¿con cuál de las dos se quedan ustedes? (Lo sé, no está fácil).
Pregunta general para las lectoras del blog: ¿Cuál tiene más celulitis? ¿Cuál está más fea que la otra? ¿Cuál es la que se sabe arreglar menos?
¡Por cierto mis panas! Si ya terminaron de bucearse a las morochas, y si las chicas ya terminaron de apreciar o destruir, las informo que la foto es falsa
pero no me aguanté, ¡Je! Y bueno, los rostros son verdaderos pero del cuello pa’ abajo no. Igual se ven bien, acá una foto verdadera:

¡Ah! Chicas, ¿sabían que Vin Diesel y Ashton Kutcher tienen hermanos gemelos? Busquen, busquen…
Y por último: no tienen que enviar su comentario dos veces a pesar de estar hablando de moroch@s.
Talleres y seguros: una bonita experiencia
Si eres nuevo leyendo el blog, ¡no te confundas! El título es sarcasmo en su mayor expresión. ¿Alguien por acá que haya tenido una bonita experiencia con un taller automotriz? Apartando la gente que su papá o el tío es el dueño, todos somos mortales comunes y corrientes que debemos atenernos a ser manipulados bajo un régimen dictatorial basado en el chantaje y la mentira.
Junio de 2009
Una vieja sucia por allá en Guacara, había colisionado “inocentemente” contra mi vehículo. Ella alega no haberme visto y realmente fue inútil discutir con ella. Ok, un ligero golpe por el lado del copiloto, nada para preocuparse, ya que mi seguro, en conjunto al taller, arreglarían la falla, es más, aprovecharía para que pintaran el vehículo completo ya que tenía unos cuantos rayones. Perfecto.
Julio de 2009
Llevo el vehículo al seguro, me dan un papelito, me siento a esperar, a esperar y a esperar. Luego de media hora me atiende una chica, me pregunta qué sucedió, le explico, le doy los papeles, y luego me dice que me siente a esperar a un tal “Pedrito”, quien le tomará las fotos y chequeará que, efectivamente, el vehículo fue chocado. Llega un tipo gritando “¡Cinco cuatro seis!” Y sí, ese era el número de mi papelito. Le pregunto “¿Tú eres Pedrito?”, pero no, no era, se llamaba José, y era el perito (sólo una pequeña confusión). Descubrió que el carro sí estaba chocado, ya que cuando lo vio dijo “¡Ah! Te chocaron, ¿no?”. Vuelto a donde la tipa y me da la órden para llevar el carro al taller, la cual marcaba un monto por unos 3.000 y tantos bolívares, que supongo era lo que costaba la reparación, aunque ni le paré.
Yo tenía la esperanza de dejar el carro en el taller mientras viajaba en agosto, pero la cosa fue un poco diferente. Voy al taller con el vehículo para que me den la famosa cita, a la que le estimé unas tres semanas, como máximo. Sólo acerté el número, pero no la unidad de medición. La cita fue para dentro de tres, no semanas, sino meses, el dos de octubre para ser exactos. ¡Bueh! No quedaba de otra.
Agosto de 2009
Rumba y más rumba en Punta Cana y Santo Domingo, ni me acordaba del carro.
Septiembre de 2009
Se acercaba cada vez más el gran día, en el que mi vehículo sería recibido y finalmente procesado para su renovación en pintura. En menos de treinta días estaría felizmente entregando el carro, para luego buscarlo tal vez en una semana y tenerlo como nuevo (al menos en aspecto).
Octubre de 2009
La espera había sido larga, muy larga pero por fin había llegado el momento. El dos de octubre de 2009, día que consideré como memorable, me dirigí al taller “El Solitario” para hacer entrega oficial del humilde Hyundai Accent, el cual tendría su transformación y pronto se sentiría como el día en que nació.

Me atiende el dueño, me pregunta que si tengo una cita (la cual él mismo me había otorgado hace tres meses), y luego de revisar la lista me encuentran. Me pide la órden del seguro (mucha emoción), y al cabo de un momento me dice “Con este monto no se puede arreglar ese carro” (se cortó la emoción), bueno, no debe ser tanta la diferencia, pensé yo. Le pregunto “¿Y cuál es la diferencia? ¿Cuánto cuesta entonces?”, el tipo, con un tonito medio portu pero a la vez como llanero, me dice con su cara firme y de tabla: “Bueno mira, yo sólo hago buenos trabajos, y sacarle los golpecitos, una buena pintura y un buen acabado, eso te cuesta de nueve a diez millones” ¡¿QUÉ?! Fue mi humilde expresión. El taller sólo estaba financiando el 35% del monto, y yo tendría que poner unos seis palos para que se realizara la labor. No estaba fácil la cosa.
Me fui al seguro a ver qué lograba, pero fue el mismo vueltón, para nada, ya que no pagarían más de allí. Está de más decir que NO recomiendo en lo absoluto, pero para nada, a Seguros Mercantil, ¿cómo era posible que si pagué 5 palos para asegurar el carro, no cubrieran la reparación del mismo? En la página web de ellos, en la parte de “Misión y Visión” dice: “La misión de Mercantil Seguros es ser la mejor aseguradora del país, y ofrecerle una gran variedad de productos y servicios de alta calidad al mejor costo, así como la más eficiente respuesta. ¡Já! Cómo se nota que esas cosas siempre las redacta alguien que las copia y pega de un manual de procedimientos, o de otra página, puro para hacer relleno y porque es como obligación el colocar frases de esa índole. Realmente debería ser: “La misión de Mercantil Seguros es ser la mejor aseguradora que le ostine la vida a sus clientes en todo el país, y ofrecer una gran variedad de molestias, migrañas y siempre lavándonos las manos cuando necesiten de nosotros, todo al mejor costo“. Son unos sucios, unas plagas. Lo peor es que más abajo dice “Es una aseguradora que se distingue por tener un personal comprometido con todos sus valores dentro de la más elevada ética y responsabilidad”, ¡Seguro! ¿Algún buen seguro que me recomienden?
No me quedaba de otra, tenía que pagar la diferencia pa’ arreglar al pobre carrito que no tenía culpa de nada. El tipo del taller no pudo disimular la gran sonrisa en su rostro cuando le dije que le pagaría la diferencia, e inmediatamente aceptó reparar el carro, y lo prometió para dentro de tres semanas. Lo tendría en mis manos para el dos de Noviembre, luego de cuatro meses de espera, finalmente lo repararían.
Noviembre de 2009
Había llegado el gran día. Lunes dos de Noviembre de 2009, me bañé, me vestí, me perfumé, y me dispuse a retirar el vehículo, que seguro lo estarían puliendo y sacándole brillo de última hora para sorprenderme al llegar. Al llegar al taller, efectivamente fui sorprendido, fue una gran pero gran sorpresa, ¿cómo explicar la emoción? Algo que no tiene palabras para describirse. ¡NO LE HABÍAN HECHO NADA AL CARRO! ¿Cómo era esto posible? Allí estaba, sucio, descuidado, entre un montón de otros carros también intactos. Fue tal el impacto, que incluso pregunté si ese era otro Accent y el mío ya estaba listo, pero no, ese era el mío. ¿Qué pasó? Nadie sabe, nadie supo, así funcionan los talleres al parecer. Nunca tienen exlpicación, dicen que han tenido complicaciones, que las cosas no han salido como ellos planeaban, y pare usted de contar. El peo no fue normal, pero eso no resolvería nada. Yo quería una fecha, un día, algo. El tipo dijo que la cosa estaba apretada y que le diera un mes, tal vez menos. Respiré profundo, conté hasta diez (o en realidad fue hasta cinco, no recuerdo) y me tomé un Gatorade (eso no tiene mucho que ver, pero tenía sed).
Diciembre de 2009
Ya la experiencia me había enseñado que esa gente no cumple, hay que presionar y fastidiar, así que decidí llamar para preguntar por el carro. Una señora me dijo que ya lo habían comenzado a trabajar, pero que ese estaba pautado para enero, según lo que ella tenía anotado. ¡¿CÓMO?! Tuve que ir hasta el taller. El carro estaba latoneado, ya le habían sacado los golpes y básicamente le faltaba era la pintura. Eso no evitó otro peo, más intenso que el anterior, e incluso ofrecí llevarme el carro y denunciarlos con el seguro (gran cosa, sé que igual eso no sirve de mucho). El tipo suplicó que no me lo llevara (¡Claro! Con diez palos de por medio ni loco), y que lo tendría listo dentro de dos semanas como máximo, con gran seguridad y que sino me salía gratis la reparación. Bueno, debía ser en serio. Respiré profundo nuevamente, pero esta vez me tomé una frescolita (no tenía sed, pero me provocó).
A la semana fui al taller, y tenían al vehículo en el horno, ya con la primera capa de pintura y finalmente trabajando en él. El tipo dijo “Entre mañana miércoles y el jueves te lo estoy entregando”, aunque resultó ser el viernes (no son serios ni cuando ya la cosa está prácticamente lista).
Una bonita experiencia, que indudablemente nunca olvidaré. Un drama que se desenvolvió durante cinco meses, poco más de ciento cincuenta días (yo creo que ni las novelas de Venevisión duran tanto) y por lo cual procuraré no tener otro incidente vial, para así evitar que se repitan días tan memorables (no es que no quiera, sino que como en las películas, cuando las ves por segunda vez no es la misma emoción que la primera vez). Por lo menos el carro quedó bien.

La época antes del plástico
A continuación les traigo un MegaUltraHyperArtículo™ (por lo largo), para así compensar los días sin escribir.
El título que le doy a esta entrada va referido a la época anterior a la que se vive en la actualidad, tal vez de unos tres o cuatro años para acá fue que llegó la actual (que cada vez se pone peor). ¿Por qué la llamo época antes del plástico? Porque hoy en día, todo gira en torno a eso, a lo plástico, lo de mentira, lo falso.
En vez de hablar de lo que ya todos sabemos del hoy, como lo que busca un hombre y lo que busca una mujer, preferí irme hacia atrás y buscar opiniones para comparar unos pocos años anteriores con el momento que se vive por estos días. No me refiero a irme con los padres o abuelos, sino la gente que está viviendo todavía su juventud y gozadera, pero que comenzó su faena entre ocho y doce años atrás, esa gente que visitó su primera discoteca entre el 96 y el 2002, donde a pesar de la corta distancia con respecto a la actualidad (relativamente), las cosas eran plenamente distintas.
Para ello decidí consultar con gente de esa “época anterior”, con diferentes perspectivas pero que luego de hablar con ellos, descubrí que vivieron muchas cosas en común.
El primero fue Carlos Alberto Márquez, conocido locutor y productor radial de la región central del país. Le pregunté lo siguiente:
En la época que tú comenzaste a salir, ¿cómo eran las cosas? Comparado a hoy en día, ¿cómo era conquistar a una mujer? ¿Qué les gustaba? ¿Era plástico como ahora? ¿Cuál era la forma de… coronar?
Carlos dijo:

Saber que podía gustarle a una chica era muy difícil. Debías hacer un interrogatorio camuflado con galanterías y mucha caballerosidad. No había celulares ni Facebook. Los detalles eran la prioridad y por supuesto el primer beso costaba mucho en llegar (si es que llegaba). Para un encuentro cercano más allá de un piquito había que salir muchas veces con la víctima, además de zafarse de las chaperonas, que en el mejor de los casos era un hermanito menor o una vecinita que se crió con la familia.
Comparado a hoy en día, ¿Qué extrañas de aquello?
Muchísimo. No reinaba el materialismo y lo sintético (aunque hoy en día le han resuelto la vida a más de una), sin embargo la humildad y sencillez eran virtudes que ya no se ven muy a menudo. Dicen “La mujer hace al hombre”, yo digo hoy en día, “La mujer es lo que había querido hacer al hombre”.
Hoy la cosa es como más fácil, ¿no?
¡Claro! Los jóvenes de hoy la tienen mantequilla, es más, ni deben ponerse muy creativos, son las chicas las de la batuta e iniciativa. ¡No los quisiera ver en mis tiempos! No hubiesen podido pasar ni a primera base con tantas restricciones para una pubertad prematura.
¿Cómo comenzaste a rumbear?
Casi no habían discotecas, los matinées eran la sensación del momento. Fiestas de liceistas emperifollados con sus ruedos de tubitos y cuellos tortugas. Solíamos reunirnos en la casa del pana que se había quedado solo porque los pures estaban de viaje. Las bebidas más afrodisíacas eran Anís con “leche de burra”, guarapita o la polarcita por caja. (nota del editor: Hoy en día todo es una farándula, las niñas a los 14 tienen sus cédulas falsas y se maquillan más que el guasón). Si fumabas te hacía ver mayor y conseguías más atención. Ahora todos fuman de una especie de lámpara de comedor, esperando que salga Shazam de ella, y se pasan el tubito con mucha simpatía. (otra nota del editor: me imagino que se refiere a un Arguile. ¿Quién es Shazam?).
Éramos bebés de pecho, lo más cercano a un material erótico eran casettes de VHS de papá escondidos en las sábanas del gavetero, por lo tanto éramos improvisadores de oficio o copiadores de lo inédito.
La misma pregunta le siguió a Walter “Manga” Briceño, viejo socio, especialista en multimedia y web.
Walter dijo:

Nada era tan boleta como hoy en día. A los diecisiete uno no andaba pendiente de una tiradera como ahorita. No te digo que no se andaba, pero no eran taaan boleta. No se tenía mucho acceso a las discos en esa época, ya que por ejemplo, un servicio de VAT 69, en Seven, una disco de hace unos 10 años atrás, costaba 120.000 bolívares de los viejos, lo cual equivalía más o menos el sueldo mínimo de la época. Uno se reunía en las casas. Existían los matinées, rumbas por la tarde en la casa de alguien cuando los papás no estaban. Reinaba la guarapita, el anís y el superior, sin excluir las cervezas. (nota del editor: Hoy en día todo es un Vodka para las mujeres y un Whisky para los hombres, ni se te ocurra ofrecerle anís a una mujer porque hablará mal de ti por los próximos… toda su vida).
Las mujeres eran más sentimentales weon, menos groseras, más inocentes y más inmaduras. Una chama de 18 años tenía carteritas, monederos y accesorios de Sanrio, que si pochaco, badtz maru y cosas así. (del editor: es verdad, mi tía que es de esa época todavía las usa).
Walter, hoy en día para estar con una mujer de manera rápida, “basta” con tener un buen vehículo, sacarla a cenar, a la disco, pagarle todo, regalarle cosas de marca, comprarle las tarjetas para el celular, e incluso si le regalas un Blackberry todo el proceso se acelera aún más. ¿Era igual en tu época?
Jajaja, gracias a Dios que no. Todo era tan distinto, tan menos plástico, mucho más real (real de verdadero, no real de plata, como hoy en día). Basicamente tenías que enamorarla, aparte de tener como 7 meses o más con ella. Era raro una chama que bebiera o bailara techno como se baila el reggaetón en estos momentos. ¡Ah! No sé por qué los hombres de hoy se visten siempre con chemises de rayitas horizontales.
Por último, le hice la pregunta al famoso capo aragueño conocido como El Kaiser (seudónimo empleado en los bajos fondos para proteger su verdadera identidad).
El Kaiser dijo:
Las chicas del liceo solían pararte más cuando eras bueno en un deporte. También te buscaban por tu forma de ser. Yo los celulares más duros del momento (Nokia 8860 y Vulcan), pero igual no era la sensación. Sólo si le ponías en futbolito, o estabas en una selección de algo, eras el papá de los juguetes. Cuando salí del liceo, rumbo a la calle a joder los fines sin horario, cambiaron un poco las cosas.
Empecé a salir en el 2002. Las mujeres no te paraban casi por el carro, de hecho, en esa época casi nadie tenía carro (no había mucha liquidez en la calle, era un poco difícil un crédito del banco). Las mujeres estaban pendiente era de un tuning, sobretodo si sonaba más duro que los demás. El vehículo del momento era el Mustang 2000 y la primera Hummer (nota del editor: creo que acá comenzó la trascendencia de épocas, ya que luego vino la silicona, el botox, la cirujía, el sonido, los carros, las páginas web de rumbas, la reputación, la popularidad, la posición social, el pique por tener lo mejor, y pare de contar hasta llegar al Blackberry y a “Somos tú y yo”). Las mujeres no se ilusionaban mucho de sus exigencias o gustos, salían con el chico de buenos temas de conversación, y más si era “aventurero” (llámese playa, piscina y centros comerciales), no como ahora que todo tiene que ser Chichiriviche, Margarita, Gran Sabana o también una zona céntrica en las adyacencias de las costas nacionales (Aruba, Curazao, Los Roques, entre otros). (Nota del editor: otro sinónimo de ser aventurero hoy en día, es tener la carpa para techo en el rústico, además de las gorritas y calcomanías de Bass Pro Shops, ya que ahora todos son pescadores de profesión).
La infidelidad no era un problema. Había respeto en las parejas hasta que llegó el Reggaetón con sus mensajes subliminales y de alto contenido explícito (llegó peor que la gripe H1N1). Antes se bailaba mucho el merengue, el techno y la changa, había mucha más variedad de canciones. Ahora todo es quién pega el primero pa’ quedarse un buen rato. Se perdió “un poco” el respeto en las parejas. De un momento a otro las mujeres, por consecuencia de la alineación de los planetas y el calentamiento global, comenzaron a competir entre ellas mismas (nota del editor: creo que los verdaderos culpables fueron los cirujanos plásticos, especialmente el tal Dr. 90210, aunque igual aplausos para ellos
). Las cosas no eran tan exageradas como hoy día, donde el pique arranca con edades a partir de 14 años, que a su vez se enfrentan con mujeres que les llevan el doble. Antes era hasta difícil ver a una de 17 ó 18 saliendo con la facilidad que sale una de 13 el día de hoy (nota del editor: es que los padres de ahora le dan hormonas y fororo a sus hijas desde que nacen, por eso se suelen confundir).
Antes se conformaban con ir a comer helados o pizza, salir un rato a compartir. Ahora el lema es, “si el novio de mi mejor amiga la lleva para Tucacas por 2 días, mi novio lo tiene que hacer por 5 días y para Margarita, para recompensarlo le doy lo suyo y listo” (o algo así).
Esas son las tres humildes opiniones de los tres entrevistados (tres tristes tigres…). Y sí, parece que de un día para otro (o de unos pocos años para otros), lo que cuentan como una gran época, que lastimosamente estuve muy joven para vivir como debió ser, fue mucho mejor que lo que estamos vivimos hoy en día. Personalmente recuerdo cuando no estaba el Reggaetón, ni el perreo, mamboteo, sandungueo, ni pliqui-pliqui. Me parecía una época maravillosa (escuchando Cuentos de la Cripta, Guitarrero y Follow The Lyra), además de la Calle Ciega del momento (asú asú asú, hace el marcianito). ¿Qué? Eran mejores que un reggaetón. Sólo tengo que decir:
¡Que viva la época antes del plástico!
Ah, si lo leíste completo, considérate un fiel lector (o alguien sin oficio, o ambas cosas
).
¿Y nosotros?
Luego de la gran polémica y las múltiples quejas femeninas en el artículo “¿En qué se fijan las mujeres?”, donde criticaban la inexistencia del punto de vista masculino, fue inevitable complacerlas para así revelar nuestros más oscuros secretos. Las que pensaron que el blog era machista, se equivocaron. Somos información justa y balanceada, traída con mucho cariño para todo nuestro querido público.
Como dice la pregunta ¿Y nosotros? ¿Nosotros qué? Pues obvio, ¿En qué nos fijamos nosotros? No esperen mucha crítica, ya que a excepción de pocos, todo es mucho más sencillo, sin tantas complicaciones y sin tantos intereses de por medio
Primero que nada, un hombre no busca a una mujer con carro (a diferencia de muchas de ellas), ¡no! Uno es el que siempre busca la manera de llevarlas y traerlas, y pues claro, si tenemos carro mucho mejor, ya que se ahorran (o nos ahorramos) unos cuantos taxis, que normalmente pagamos nosotros, no ellas. Segundo, no andamos buscando un tipo en particular. A una mujer le preguntas ¿Cómo te gustan los hombres? Y comienzan: “Bueno mira, tienee que ser más alto que yo, pero no tanto, sólo un poco pues, sino está descartado. También tiene que tener el cabello liso, castaño pero no tan oscuro, o amarillo también sirve, pero ahí lo pensaría. Otro detalle son los ojos, si no son claros, ¡qué va! Descartado también, y si es muy flaquito tampoco me sirve. Del resto tú sabes, lo normalito pues, que sea cariñoso y que me quiera, yo no soy exigente”. Nosotros no andamos con esas manías, claro, si le preguntas a un hombre puede que te diga “Me gustaría una catira ojos azules”, pero eso no es aquí (al menos no de manera natural).
No somos interesados, tampoco exigimos algún tipo de cabello o estatura, y de paso siempre somos los que damos el primer paso. ¿No somos unos panes de Dios? Deberían ser menos interesadas y tratarnos con más cariño y consideración. Somos unas criaturas inocentes e inofensivas. Pero entonces, ¿en qué nos fijamos? Pues en una sola cosa (preparadas mujeres, ya que el secreto que revelaré cambiará la vida de muchas de ustedes). Podrán conseguir al hombre que quieran, sin importar mucho los rasgos étnicos ni sociológicos, y permitirá que todas nos gusten por igual. Entonces, ¿en qué nos fijamos? Muy simple:

Bueno, aparte de la sonrisa, se fijarán que “hay algo más”. Para las que creían que los “Air-Bags” eran importantes, que el tren delantero era algo necesario y obligatorio, que “las boobies” (o como sea que ustedes las llamen) las harían mejores personas, ¡se equivocaron! Siempre han estado erróneas pero no nos hemos atrevido a decirles (no sea que dejen de hacerlo), ya que como digo, no es lo primordial pero siempre es bienvenido. Entonces, ¿por qué no nos fijamos en… la retaguardia más que en otra cosa? No lo sé, es algo genético, supongo. Chicas, pregúntenle a cualquier amigo que sea sincero con ustedes y que no tenga intenciones más allá de la amistad “¿Qué es lo primero que le ven a una mujer?” La respuesta (de ser sincera) siempre será la misma. Si no tienen a quién preguntarle, utilicen el método de la observación. Miren fijamente y de lejos a un grupo de hombres y esperen a que pase una mujer por el frente de ellos (con su respectivo atributo). Verán cómo las miradas se enfocan en ella ya una vez que pasó y va de espalda, y no cuando venía de frente. Podrán denotar tal vez risas satisfactorias, como también rostros decepcionados. Ya saben el secreto, vayan y compártanlo con sus amigas, conocidas, publíquenlo en sus Facebooks, envíenlo a Globovisión y CNN a ver si hacen un reportaje, hagan que la información (muy valiosa por cierto) sea de todas.
Comparemos requerimientos:
¿Qué quieren las mujeres?: Físico, rostro, carro nuevo, dinero, facilidad, que las lleven, que las traigan, más dinero, que “las representen”, tarjeta dorada, plateada, negra, disco, cena, almuerzos, todo sin poner un bolívar (ni débil ni fuerte).
¿Qué queremos los hombres?: Sólo queremos una chica que nos quiera, y que, bueno, se vea bien de lejos (sobretodo de espalda). Creo que si todas se lo proponen, pueden cumplir con tan sencillas peticiones. Somos mucho menos complicados.
Bueno, todo lo anterior es mentira, fue bromeando, pero vamos a dejar el humor a un lado por unos momentos (¿En verdad creyeron que somos así?), lo que verdaderamente nos impresiona de una mujer son pequeños detalles pero que muy pocas cumplen. Primero, que no sea sifrina, solemos detestar ese aspecto. Segundo, que no sea “hijita de papi y mami pitiyankee imperialista”, sino que se valga por sí misma, que sepa lo que es la vida y el mundo, que sea una mujer independiente, y que no espere que la mantengan. Una mujer que estudie, trabaje, que se haya esforzado para comprar su propio carro, o tenga intenciones de hacerlo, que se defienda, que tenga aspiraciones en la vida sin depender de un noviazgo que le solucione todo de la noche a la mañana. Si eres una mujer así, definitivamente serás aclamada por todos, y deseada por muchos
¡Ah! A quien pueda interesar, en el C.C. Hyper Jumbo de Maracay, hacen el implante de glúteos. Digan que van de parte de Chocozuela.com y les darán un increíble descuento (también les tomarán las fotos para así compartirlas con todos los lectores
). Ya saben
Luego de la gran polémica y las múltiples quejas femeninas en el artículo “¿En qué se fijan las mujeres?”, donde criticaban la inexistencia del punto de vista masculino, fue inevitable complacerlas para así revelar nuestros más oscuros secretos. Las que pensaron que el blog era machista, se equivocaron. Somos información justa y balanceada, traída con mucho cariño para todo nuestro querido público.
Como dice la pregunta ¿Y nosotros? ¿Nosotros qué? Pues obvio, ¿En qué nos fijamos nosotros? No esperen mucha crítica, ya que a excepción de pocos, todo es mucho más sencillo, sin tantas complicaciones y sin tantos intereses de por medio J
Primero que nada, un hombre no busca a una mujer con carro (a diferencia de muchas de ellas), ¡no! Uno es el que siempre busca la manera de llevarlas y traerlas, y pues claro, si tenemos carro mucho mejor, ya que se ahorran (o nos ahorramos) unos cuantos taxis, que normalmente pagamos nosotros, no ellas. Segundo, no andamos buscando un tipo en particular. A una mujer le preguntas ¿Cómo te gustan los hombres? Y comienzan: “Bueno mira, tiene que ser más alto que yo, pero no tanto, sólo un poco pues, sino está descartado. También tiene que tener el cabello liso, castaño pero no tan oscuro, o amarillo también sirve, pero ahí lo pensaría. Otro detalle son los ojos, si no son claros, ¡qué va! Descartado también, y si es muy flaquito tampoco me sirve. Del resto tú sabes, lo normalito pues, que sea cariñoso y que me quiera, yo no soy exigente”. Nosotros no andamos con esas manías, claro, si le preguntas a un hombre puede que te diga “Me gustaría una catira ojos azules”, pero eso no es aquí (al menos no de manera natural).
No somos interesados, tampoco exigimos algún tipo de cabello o estatura, y de paso siempre somos los que damos el primer paso. ¿No somos unos panes de Dios? Deberían ser menos interesadas y tratarnos con más cariño y consideración. Somos unas criaturas inocentes e inofensivas. Pero entonces, ¿en qué nos fijamos? Pues en una sola cosa (preparadas mujeres, ya que el secreto que revelaré cambiará la vida de muchas de ustedes. Podrán conseguir al hombre que quieran, sin importar mucho los rasgos étnicos ni sociológicos, y permitirá que todas nos gusten por igual. Entonces, ¿en qué nos fijamos? Muy simple:
FOTO Dramatizada
Para las que creían que los “Air-Bags” eran importantes, que la suspensión delantera era algo necesario y obligatorio, ¡se equivocaron! Siempre han estado equivocadas pero no nos hemos atrevido a decirles no sea que dejen de hacerlo, ya que como digo, no es lo primordial pero siempre es bienvenido. Entonces, ¿por qué no nos fijamos tanto en eso como en lo otro? No lo sé, es algo genético. Chicas, pregúntenle a cualquier amigo que sea sincero con ustedes y que no tenga intenciones más allá de la amistad “¿Qué es lo primero que la ven a una mujer?” La respuesta siempre será la misma. Si no tienen a quién preguntarle, utilicen el método de la observación. Miren fijamente y de lejos a un grupo de hombres y esperen a que pase una mujer por el frente de ellos (con su respectivo atributo). Verán cómo las miradas se enfocan en ella ya una vez que pasó y va de espalda, y no cuando venía de frente. Podrán denotar tal vez risas satisfactorias, como también rostros decepcionados.
Comparemos requerimientos:
Mujeres: Físico, rostro, carro nuevo, dinero, facilidad, que las lleven, que las traigan, más dinero, que “las representen”, tarjeta dorada, plateada, negra, disco, cena, almuerzos, todo sin poner un bolívar (ni débil ni fuerte).
Hombres: Sólo queremos una chica que nos quiera, y que, bueno, se vea bien de lejos (sobretodo de espalda).
¿Qué le pasó al Facebook?
Sé que para todo producto hay cambios, hay evolución, hay mejoras, siempre buscando hacer las cosas mejores, pero también sé que si algo está bien, a veces es mejor no tocarlo. Dicen que cada cabeza es un mundo, aunque esa frase es anticuada, ya que en la actualidad que vivimos, la frase correcta es “Cada cabeza es un Facebook” (o cada Facebook es un mundo, no sé). Lo cierto es que, personalmente, he notado grandes cambios con respecto a lo que el Feisbuk solía ser, y creo que antes, a pesar de varias cosas, era mejor. ¿Alguien piensa lo mismo o soy sólo yo?
Por ejemplo, gracias al Facebook más reciente, los cumpleaños siempre “se me olvidan”. Antes los veía arribita, de primeros, pero ahora están escondidos, complicándonos a todos el “acordarnos” de los cumples de los y las panas (ya no podemos siquiera fingir que nos acordamos del cumple de la gente). Les recomiendo que cuando cumplan, lo anuncien en grande y con colores en su “Estado”, para que así todos “nos acordemos”
.
Los Quizzes: Creo que el cambio que dio al Facebook una vuelta desagradable para algunos y adictiva para otros, fueron los benditos (¿o malditos?) quizzes. ¡Chamo! Me la paso todo el día ocultándolos, pero parece que mientras oculto uno, ya aparecen dos más. Bueno, seamos claros, no toda la culpa no es de ellos (aunque ya con existir, son cómplices), la culpa es de la personas que todos, absolutamente todos los quizzes que hacen, los publican a su perfil (supongo que no han visto el botón “Saltar este paso”). Desde el punto de vista favorable, no niego que hay quizzes entretenidos, que valen la pena. Yo personalmente creé el Quiz “¿Qué personaje de Two and a Half men eres?“, y hasta la fecha, ha sido realizado por más de 122.000 personas (sí, ciento veintidos mil, ¡deberían pagarme!). Por otro lado, hay quizzes que no sé cómo llamarlos, ya que son tan pero tan patéticos, que no hay ni forma de referirse a ellos. Son tantos que me es imposible nombrarlos pero he visto de todo. “¿Qué canción de Los Tigres del Norte eres?”, “¿Con cuál letra comienza el nombre del amor de tu vida?”,”¿Qué personaje de ‘Buscando a Nemo’ eres?”,”¿Qué personaje de ‘Somos tú y yo’ es tu novio ideal?”,”¿Qué Pokemón eres?”,”¿Qué tanto sabes de la Biblia?”, etcétera, etcétera. Estoy seguro que ustedes han visto quizzes peores, así que no duden en contarme.

Parece que el Facebook de ahora sólamente son tres cosas. Primero los Quizzes, segundo: “La fanaticada”.
“Yo duermo boca-abajo y abrazando la almohada” – 8 amigos son fans. Hazte fan.
“Me gusta el café con leche por la mañana sin mucha azúcar” – 4 amigos son fans. Hazte fan.
“Yo también he comido pan con diablito” – 12 amigos son fans. Hazte fan.
“Soy fanático compulsivo de los Quizzes” – Todos tus amigos son fans. Hazte fan.
Y tercero: ¿En qué piensas? O el también denominado “Estado”. Ese mensaje que colocas para que todo el mundo lo lea sin que necesariamente a todos les importe. Personalmente, es lo que más utilizo, ya que sirve para todo. Primero, ya no necesito de MercadoLibre, porque todo lo vendo anunciándolo por allí. Segundo, es el método más efectivo para matar la ladilla entre varios, colocando cualquier tontería y esperando que los demás comenten, casi todo sin ninguna finalidad pero igual es adictivo (¡Qué viva el Microblogging!).
Es increíble que hace muy pocos meses, era “la juventud” quien usaba el Facebook, y aunque mucha “gente mayor” tenía una cuenta, no estaban tan familiarizados como ahora. Hoy en día, no hay una fiesta o evento social, incluso cualquier día normal que involocre una cámara, en que cualquier tía o familiar de cualquier edad, de hecho casi siempre son los mayores, pronuncien frases del tipo “¡Foto, foto! Pal’ Feisbuuuu”. Bueno, al menos entienden mejor que antes cómo es eso de “mandar fotos por internet”, realmente para muchos, Facebook es Internet (o Internet es Facebook).
Bueno, definitivamente el Facebook no es lo mismo de antes, sino que ahora es un Twitter pero super cargado, con queso y tocineta (en otro artículo les hablaré de Twitter), en que se comparte todo tipo de material, a manera de poder estar informados de los gustos, preferencias y vidas de los demás, así nos importe o no (¡¡Más chismoso que nunca!!
). No está tan mal. Lo único que yo le arreglaría, sería lo de los cumpleaños
¡Ah! Ahora el Facebook te permite tener tu propia dirección. A mi me pueden encontrar en: Facebook.com/marcano
Los hombres y el control
Felicitamos a Andreina Romero por haber resultado la gloriosa ganadora de “Sé Famoso, 2da edición” (¡Eres famosa, corre y cuéntale a todos!).
Luego de recibir varios artículos y cuando ya nos disponíamos a declarar ganadora a una parodia de “¿Será que lo perdonan?“, llegó el artículo de Andreina, uno que escribió como réplica a “Las mujeres y el celular“, defendiendo pues, a las mujeres. Ella declara lo siguiente:
He de admitir que cuando leí “Las mujeres y celular”, me reí, y mucho, no porque me sintiera identificada con ello pero sí porque tengo amigas y primas que actúan tal cual tu descripción (¡Se los dije!), desde entonces me sientía frustrada por no poder tener una teoría que invalide tu lógica, sin embargo, pese a mis exaustivos esfuerzos por refutarla, no encontré una lógica más aplastante que tu simple (pero terrorífica) descripción de lo que es una realidad para nosotras… No obstante, soy una tipa que jamás se da por vencida, y anoche mientras intentaba ver un programa de TV al lado de mi papá descubrí (o mejor dicho asimilé) que no sólo nosotras sufrimos esa especie de locura paranoica, sólo que nosotras la sufrimos en público y los hombres, en la comodidad de su hogar, y bueno sin más preámbulo… Espero que te guste.
Y sí, me gustó bastante. Así como ellas no habían notado su manía con el celular, creo que muchos de nosotros no hemos notado la nuestra con el control del TV.
Ahora cada vez que veo TV me acuerdo de esto. Muchas deben estar montándole un altar a Andreina, y es que el artículo creo que marcará un antes y un después. ¡Ah por cierto! Andre, te ganaste (redoble de tambores…) ¡Un Vergatario! La cosa es que no se consiguen, pero algún día te lo haremos llegar
Ahora sí, veamos el artículo:
LOS HOMBRES Y EL CONTROL
(genética másculina)
Clic para seguir leyendo el artículo…
El “profesionalismo” en Venezuela
Como todos saben, Venezuela es el país de lo posible. Lo que otros no hacen afuera, nosotros estamos cansados de hacerlo acá adentro. Somos como James Bond o Rambo haciendo cosas que a la vista de muchos parecen imposibles, totalmente inhumanas, pero que ellos siempre “lo hacen ver fácil”, tal cual somos acá. Creo que, en lineas generales, somos la gente más descarada del planeta (lo digo con orgullo). En palabras más bonitas, somos los más pilas, habilidosos, incluso: los más inteligentes (a nuestra manera, claro). ¿Alguien dice lo contrario?
Alguien me contó una vez que cuando se estaban implementando los cajeros automáticos en Venezuela, unos sin tanta seguridad como los de hoy en día (eso fue en el 85), la empresa que los trajo aseguró y dio garantía que eran totalmente seguros, unas máquinas innovadoras probadas en casi todo el mundo, imposible de sacarle el dinero por métodos fraudulentos. No recuerdo si fueron 12 ó 14 los métodos que lograron encontraron nuestros “profesionales” para sacarles el efectivo.
Es difícil saber en quién confiar. Siempre hay que tener un profesional pana en cada área, sino estás quebrado (aunque con esos “panas” uno tampoco sabe). ¿Algunos ejemplos muy profesionales?
Los Informáticos: Siempre, siempre, pero siempre tengan un mega pana informático, trátenlo con mucho cariño, regálenle pequeños detalles. No les conviene tenerlos en su contra. Como informático que soy, conozco tantos pero excesivamente tantos casos de “profesionalismo” aplicado por parte de colegas, que no sé quién es más cara dura. “Bueno señor, su computadora está lista, pero hubo que cambiarle unas piezas. La memoria RAM se derritió por el calor. Por suerte conseguí una exactamente igual a la que tenía antes, y adicionalmente le hice unas mejoras al ventilador para que nada se le vuelva a derretir, ah sí, son 500 bolívares”. ¿Todo? “No señor, sólo las piezas, adicional son 300 por el servicio, pero mire, tuvo suerte que no se le derritió el procesador”.
Los Abogados: Si el caso anterior les pareció horroroso y revelador, no se asusten, porque peores son los abogados. Nunca he dispuesto de los servicios de alguno pero muchos conocidos sí. Son unas sanguijuelas que succionan la sangre (o los reales). Primero, están los que literalmente, se aprovechan de su título. Medio millón por firmar un papel, sí, por firmar, más nada (muchos documentos tienen que estar firmados por un abogado). Segundo, plata para esto, plata para aquello, nunca te dicen lo que hacen pero siempre te están pidiendo dinero. Los casos no avanzan, todo sigue igual, pero ellos están “trabajando”.
Los Mecánicos: Como dicen por ahí, estos señores “no tienen padrote”, son los papás del guiso, los reyes del arroz con pollo y arvejas. ¿Cómo una persona común y mortal puede saber qué le hicieron realmente a su vehículo automotor? Personalmente no sé nada de mecánica, pero si me dicen algo como “Mire señor, hubo que cambiarle las mangueras de la válvula y los tornillos a la bomba de agua, también tenía una falla en la tapa del motor así que hubo que cambiar el carburador, menos mal que teníamos uno idéntico guardado” ¿Qué le voy a decir? Toca pagar, y a la final no arreglaron lo que realmente se pidió.
Los Médicos: Sobretodo los especialistas. A muchos no les importa si te estás muriendo (es bueno tener un familiar médico). Una consulta cualquiera, de 10 ó 15 minutos, donde a la final te dicen que estás bien y puede que te manden una pastilla (que tienes que comprar aparte), sale en humildes 100 ó 150 bolívares, claro, es un “especialista”, está en su derecho. El costo lleva incluído la frase “De todas formas vuelva la otra semana para volver a chequearlo, no vaya a ser que le pase algo”. Mi odontóloga creo que vive de mí y de otros más, siempre hace lo mismo y no veo mucho progreso.
Los Fiscales de Tránsito: Creo que todos coincidimos acá. Si hay algún fiscal lector, espero me disculpe por mi humilde opinión, pero la mayoría de ustedes, por no decir todos, son unos sucios, más descarados que los políticos de nuestro país (bueno, no tanto). ¿Cómo lo hacen? Ellos, junto a la policías, son los que hicieron muy famosa la popular frase “Pa’ los frescos”, después de allí la comenzaron a implementar los cuida-carros. Nunca supe a qué clase de “frescos” se referían, deben ser importados en botellas de bronce, porque una vez un fiscal me pidió “pa’ los frescos”, le ofrecí 2 lucas y su reacción no fue normal. Menos mal que yo tenía todos los papeles, pero me lo quise vacilar un rato. Otra frase característica (especialmente cuando te paran y te falta algún documento) es “¿Cómo hacemos?”, nunca optan por poner la multa, porque no les queda “comisión”.
Bueno, no todo es malo, también existen los que denominaré PNF (Profesionales a Nuestro Favor), esos que son imprescindibles en nuestras vidas y que son la verdadera esencia del profesionalismo criollo.
El primer caso de PNF son los técnicos. Conozco a un tipo que trabaja en Intercable y él mismo ofrece colocarte el cable gratis, pagándole 30 bolívares mensuales a él (no lo vayan a sapear, por fa, es un PNF vital por estos lados). Otro que vende líneas puyadas, para llamar de manera ilimitada y sin pagar. Claro, el golpe son como 600 mil, me imagino que van 200 para él, 100 para otro, 100 para otro más, y realmente 200 ó 300 para el que verdaderamente vende “el producto”. Están también los que te ofrecen el internet gratis, la modificación al medidor de la luz, del agua, incluso los que te eliminan deudas de estos mismos servicios. Hablando de la reventa, es el principal negocio del venezolano. Somos comerciantes por naturaleza y no tenemos piedad ni con los mismos familiares. Una vez tres panas me ofrecieron un Blackberry, uno en 1200, otro en 1500 y el otro en 1600. Luego descubrí que era el mismo teléfono, pero claro, dos de ellos intentando ganarse una denominada “comisión”
Esos no son PNF.
Es que a todo le buscamos la vuelta. Los agricultores forman una cooperativa, piden 80.000 Bs.F. De préstamo al gobierno, hacen una siembra ficticia en el terreno, queman todo y se declaran en quiebra, quedándose así con el dinero. Hay quienes “consiguen carros”, por humildes comisiones de 5 ó 10 palos. También los que “consiguen créditos”, aprobación 100% segura e instantánea, con “solamente” darles 25% del monto y listo. Indudablemente todos somos unos profesionales (hacemos las cosas con mucho profesionalismo, discreción, como si nada ocurriera, con todo el descaro del mundo y con una gran sonrisa en nuestros rostros
).
¿Cómo sería vivir 1000 años?
Y aunque el título pueda sonar técnicamente imposible, realmente es la menor preocupación que se pueda tener al respecto. Un pana me decía una vez: “Tranquilo chamo, mientras nosotros estamos durmiendo, algún chino está despierto buscando la cura del sida, o creando un aparato nuevo”. Le dije que no eran los chinos, sino los japoneses, pero no es el caso. Lo cierto es que leyendo de todo un poco, me encontré con un artículo en que un genetista experto mega-pala que sólo él mismo se entiende (y se parece a Jesucristo), afirma que con la tecnología y avances de hoy en día, es posible vivir 1000 años. Sí, mil años (o un año fuerte), ¿se imaginan? (Si quieres saber más del tema, acá uno, otro y otro artículo con las explicaciones técnicas).
Al principio pensé que sería algo maravilloso, pero al rato más bien comencé a creer que sería algo muy extraño. Imaginen por un momento, ¿qué harían si pudiesen vivir mil años? Tal vez la respuesta más común del venezolano sería “dejar todo para después”, pero desde otro punto de vista, muchas cosas serían diferentes, extrañas, e incluso llevarían al aburrimiento. Ok, tratemos de ser optimistas:
Se puede decir que en mil años podríamos recorrer todo el mundo, incluso habrán autobuses que te lleven a pasear por otros planetas. También sería ideal probar todas las comidas, a ver si hay algo en el mundo mejor que los pepitos que venden cerca de mi casa. Conocer todas las culturas sería interesante. Aprender múltiples idiomas (aunque a la mayoría le daría flojera), e incluso podrías tomarte todo el “tiempo necesario” para encontrar a tu “media naranja”, ese mito urbano que llaman amor verdadero. Al pensar en eso me surgió la interrogante: ¿Alguien soportaría eso de “hasta que la otra la muerte los separe”? ¡¿Mil años?! Está forzado (suerte la de Hugh Hefner, seguro tendrá mil años de mucha alegría).
Ya con la cultura que se vive hoy en día, en que la cirugía estética es elemental para mantener un buen estatus social, o en otras palabras, el aumento de senos (y a veces de otras cosas) es necesario pa’ que vean que estás buena, imaginen que luego de ser detenida la vejez, se vea comunmente a una abuela, una madre y una nieta, todas aparentando la misma edad física, y saliendo juntas a rumbear. Los rumores entre hombres serían del tipo “Uff, trío de mamis, dicen que la de mechas es super experimentada, y con mucha razón, tiene 371, debe ser una fiera. La del medio va a cumplir 100, pero igual está chévere, la otra sí me dijeron que es una carajita inmadura, apenas tiene 53″. Son muchas las cosas que no tendrían sentido, aunque supongo que es cuestión de acostumbrarse.
Por otro lado, hay cosas que de ninguna manera serían comprensibles. ¿Qué sentido tendrían los restaurantes de comida rápida? Me imagino también las listas de espera para los carros, “Sí chamo, tenía 17 años esperando un Aveo, lo peor es que cuando me tocó a mí, lo sacaron del mercado y no me quieren devolver la plata”. La oposición perdería sus mil años tratando de sacar a Chávez, siempre alegando que para los próximas elecciones “sale porque sale” (aquí sí sentiremos lo de la reelección indefinida). Los oficialistas deben estar contentos, sobretodo los que están enchufados con el gobierno, pueden garantizar su tranquilidad “por los próximos mil años”. Algo que yo sí propondría, aprovechando tanto tiempo, sería aumentar las 24 horas de un día, a unas 32, para así dormir mucho más sin afectar el rendimiento en el trabajo, total, hay tiempo de sobra. Tampoco estaría mal expandir los fines de semana, para descansar un poquito más. Convertir “Viernes, sábado y domingo” en algo como “Viernes 1 , viernes 2, viernes 3, sábado 1 , sábado 2, sábado 3 y domingo
“.
A las mujeres ya sabemos que les gusta mentir sobre la edad, y no cabe dudas que aprovechando la situación, las viejas de 700 dirán que son unas juventudes de 500, y las niñas de 50, querrán pasarse por mayores alegando tener el doble (al menos las mayores me prestarán más atención que ahorita
). Ya me imagino a los abuelos, contando sus proezas de cuando tenían 100 ó 200, “qué tiempos aquellos, las cosas ya no son como antes”. ¿Y la tecnología? Sería fastidioso que a cada rato se quedara obsoleto “el iPod de 100 millones de canciones” por uno de mil millones, y así. Espero que salgan nuevos géneros musicales , porque ¿Reggaetón por mil años? Dios nos libre. ¡Ah! Hablando de música, me imagino el olor del cabello de los rastafaris que se lo dejan crecer “toda la vida”.
Las series de TV seguro durarían más, ya que los personajes serían como en las comiquitas, que nunca envejecen. Pasarán los años y seguiremos viendo a Eladio Lárez decir “¿Jugamos Millonario?”. Ojalá Venevisión no siga usando siempre los mismos actores para las novelas, si ahorita es tedioso, no me imagino luego de 100 ó 200 años. ¿Chocozuela por mil años? Bueno, mientras sigan leyendo…
Algo que nos causará un gran impacto sicológico será el dejar de usar la frase sarcástica “¿Mil añosssss?”, que siempre empleamos cuando alguien se demora en hacer algo (habrá que cambiarla por diez mil, no sé). Igual no me quejo, siempre y cuando no dejen de vender los pepitos
. Y para ti, ¿cómo sería 1000 años de vida?



