¿Cómo no va a haber pan?
Chamo de pana que es increÃble. Sé que ya le tiré a Subway pero es que se pasan. A ver, que alguien me diga: ¿Qué venden en Subway?, ¿Qué es lo que se va a comer allá?, ¿Cuál es el platillo principal?. ¡Bingo! El Sandwich. Ese que lleva PAN, y que a pesar de la importancia del relleno, todo está en el pan, el pan es la esencia, sin pan, no hay sandwich que valga. Y es que el pan nos acompaña en el dÃa a dÃa a casi todos, los que comemos pura basura comemos mucho pan, y hasta los que supuestamente hacen dieta comen el integral.
Hoy llego a Subway con Binario, dispuesto a comerme un buen pan. No me importaba realmente si era Teriyaki o Pechuga de Pavo, tampoco si era Roast Beef o Carne. Lo que sà me importaba era comerme el pan Orégano o sino el Italiano, cualquiera, pero nada como esos panas, digo, panes. ¿Qué sorpresa nos llevamos? NO habÃa pan. Puras Ensaladas. El mundo se congeló por unos momentos, todo a nuestro alrededor se paralizó, y nos costó caer en cuenta de que no habÃa pan. ¿Cómo era posible?, ¿Era un sueño?, no, era la cruel realidad. Luego de asimilarlo, y dándonos cuenta de la hora, no tenÃamos alternativa, debÃamos morir con la ensalada. Le pregunto a Jesús (el pana que atiende ahÃ), que cómo era el asunto de las ensaladas (Primera vez que me como una), y me dijo “ImagÃnate un Sandwich pero sin el pan“. ¡Jesús! ¿Cómo me vas a decir eso?, si ya lo dije, un sandwich sin pan, NO es sandwich. Bueh. Procedimos a preparar nuestras ensaladas para nada dietéticas. Lechuga, tomate, pimentón, pechuga de pavo y de pollo, doble queso, mostaza dulce, “barbikiú“, roast beef, más queso, los aceites esos raros que le echan, y más salsa. QuerÃamos algo “parecido” a un sandwich, aunque sin pan por desgracia. Incluso planteamos la posibilidad de comprar una canilla en la panaderÃa de la esquina y que nos la rellenaran, pero la rata de Jesús dijo que no.
Lo Bueno: ParecÃamos gente sana comiendo ensaladita, y debido a nuestro disgusto (Y como Jesús es pana), nos llenó los cartoncitos esos para comernos un sandwich gratis
(el dÃa que haya pan).
Lo malo: ¿Cómo no va a haber pan?.

Hasta los camioneros comen en McDonald’s
¿Cuál es el vicio con ese bendito sitio de comida que para muchos se ha vuelto tan detestable?. Bueno, hay gente que sigue amándolo, como el señor Camionero que nos encontramos en Guacara. (Tuvo hasta que bajarse para retirar su comida). ¿Quién mete tal camastrón para un Auto-Mac? Bueno, sÃ, ese señor.

Señor, ¿Le tomo su pedido?

¡Ayúdenlo!

Ahora sÃ, una sonrisa porque tiene su Cajita Felizâ„¢.
El último tequeño: Juego de resistencia
Quizás un poco absurdo éste post, pero bueno, nadie se habÃa atrevido a tocar el tema.
En toda fiesta ó reunión Venezolana hay algo que las caracteriza, y que nunca, pero NUNCA puede faltar: Los Tequeños. Sé que llevan masa y queso, son fritos, y muy simples pero a la vez complejos, un sabor de otro mundo, algo que los exiliados y Venezolanos que viven fuera del paÃs, siempre extrañan.

Ahora, el dilema, siempre que sirven un plato con tequeños (y sucede con otros pasapalos), la gente vuela para agarrar, de a varios si es posible, manteniendo la equidad siempre con respecto a los demás acompañantes de mesa. El detalle está en el último tequeño, siempre queda allÃ, esperando a ser comido, deseado por todos pero a la vez respetado, la intriga y el suspenso que se crea no es nada normal, el sudor comienza a brotar de los poros, todos se resisten pero todos lo quieren, es un juego de resistencia, las personas se miran de reojo pero sin apartarle la vista al tequeño, y es tÃpico que alguien le diga a otra persona “cómetelo tú, dale agárralo” (pero en el fondo lo desea), a lo que la otra responde “no vale, ya estoy bien, cómetelo tú” (la mentira), “no, anda, adelante, es tuyo”, (y ahà pueden durar una eternidad). Es extraño, en vez de crearse conflictos, se crean hipocresÃas, todo por un tequeño (suena a poco, pero es mucho). Bueno igual siempre traen otro plato, otros pasapalos, o una niñita pequeña es quien se lo lleva. ¿Y tú, te lo comes o te resistes?.
Comida Rápida (detestable)
Definitivamente los servicios de comida rápida en Venezuela no sirven, son un asco, una basura, ¡apestan! (aunque por desgracia sigo acudiendo a ellos).
Llego a “sobwei” y me preguntan ¿Qué tipo de pan? pido un orégano parmesano pero… ¡no hay! ok, no hay problema, el normalÃn entonces. Aclaro que cuando voy a Subway (y asà la mayorÃa de los que van conmigo), siempre pido el de pollo teriyaki, y entonces, siguiendo la costumbre, lo pido. ¡Sorpresa! NO HAY… IncreÃble. Bueno, ya estaba allÃ, asà que pido pechuga de pavo. A mi realmente poco me importa si le ponen salsa de tomate o mayonesa, pero hay una salsa que para mà lo es todo: La Honey Mustard. ¿Qué sorpresa me llevo? SÃ, adivinaron, no tenÃan la bendita salsa. ¿Qué otra sorpresa me podrÃa llevar? ¿No era suficiente para ellos? No, no lo era. QuerÃan seguir con la tortura. No habÃa alfalfa tampoco, ni pimentón. ¿Qué habÃa entonces? lo que yo no buscaba. Bueno, una vez listo el Sandwich parece que los de Subway querÃan irse invictos, asà que, como de costumbre, pido Nestéa de durazno (ni de limón habÃa). Ok, será Pepsi. Y por si ya era demasiado, cerraron con broche de oro, de lujo, cuando les digo “quiero galleta doble chocolate”, me dan la maravillosa noticia “hoy no hicimos galletas”
. Cabe destacar que la preparación del pancito demoró al rededor de 20 minutos (aparte de otros 30 adicionales de cola), comida super veloz ¿no? más rápida que Hamilton.
Otro caso peculiar es McDonalds, ese sitio que se vuelve el segundo hogar de los pequeñines de nuestra nación y que desde que nacen una de las primeras palabras en su vocabulario es “mandonal” o “mandona”. No vayan, no sirven, como “comida rápida” que son, demoras hasta 1 hora para comprar (eso no pasa en otros paÃses), además que la comida no sirve, cada vez peor, y por “módicos” precios. Ahora ¿a qué se deberá tanta ineficiencia?, tal vez la inutilidad del personal Venezolano, aquà cualquiera entra a trabajar en McDonalds llenando unos papeles y sin siquiera un entrenamiento. Si trabajas en algún sitio de comida rápida, entonces te queremos decir, desde el fondo de nuestros corazones (sin que lo tomes personal y sin que nos quede nada por dentro): Huye de allÃ, vete a otro sitio, no seas parte de esa detestable familia, no seas un inútil más! (y si no puedes irte, entonces haz bien tu trabajo
). For god’s sake!. (Respira profundo, respira).

