Comparando culturas
Creo que todos, alguna vez en nuestras vidas, hemos sido víctimas de los patéticos programas que transmite MTV (si eres fan del canal, tienes problemas). Siempre tuve la duda de si lo que ocurre en esos shows es verdad o es pura ficción. Tomemos como ejemplo ese que pasaban hace un tiempo, llamado “Wanna Come In?”, en que un “tonto” y un “Don Juan”, trabajaban en conjunto para que el “inexperimentado” conquistara a una
chica de manera aparentemente sencilla, para así lograr que ella lo invitara a pasar a su casa (ahí terminaba el programa así que nunca se sabía si realmente ocurría algo o no). El programa nos dio a entender que en la cultura americana, las cosas funcionan mediante la siguiente fórmula:
- Invitar a la chica a salir.
- Caerle bien, buscar algo de química.
- ¡Listo papá! Toda tuya (o casi).
- Si lo anterior no sucedió, entonces… NEXT (Qué atorrante cuando le decían “next” a un chamo o chama, apenas bajándose del autobús, pero bueno, tenía que ser MTV).
Me referiré a ella como la fórmula americana. Si lo comparamos con la fórmula venezolana, podremos notar que la nuestra es algo más complicada:
- Buscar manera de conocer a la chama (agregarla en Facebook, conseguir su PIN, o que te la presenten).
- Hablar seguidamente con ella, ya sea por chat, o cuando la veas. Hay que hablar mucho, que agarre confianza, y evitar decir algo que haga perder el progreso logrado.
- Seguir hablando con ella, ya que por más que le puedas gustar, si la invitas a salir apenas la conoces, es probable que tenga un manual de excusas para cada situación.
- Salir en grupo, para que ella complemente esa confianza. Si le regalas la entrada al cine o compras el servicio de Vodka, mucho mejor.
- Volver a hablar con ella, por unos cuantos días más, hasta que acepte salir contigo (lo cual no significa nada). Puede, pueeede que pase algo (eso siempre y cuando ya hayas tirado algunas puntas).
- Tal vez unas semanas después, aunque para la mayoría son meses, puede que suceda algo más.
La fórmula criolla es mucho más larga, pero lo anterior es la manera resumida. De igual manera, hay que tener en cuenta que no es muy precisa que digamos y siempre hay excepciones. No niego que siempre ha sido tema de conversación entre hombres (tal vez también entre mujeres), las cosas que se ven en películas americanas que nunca nos cansamos de ver. Claro es el ejemplo de todas las “American Pie“, en que se ve claramente la fórmula americana. También en otros shows como Laguna Beach, The Hills y en series como lo fue The O.C. Entre tantos programas y series, quise corroborar qué tan real era la fórmula americana, qué tan cierto era que lo que vemos en la televisión, y si realmente las cosas son así. Para ello, contacté con 3 panas gringos (o amigos americanos), con los cuales conversé un rato para que me explicaran bien el asunto. Les conté cómo eran las cosas aquí, y luego ellos me contaron lo siguiente:
En “El Norte”, es mucho más fácil acercarse a una mujer, no hay necesidad de mucho protocolo. Cuestión de presentarte e intercambiar algo de conversación. Normalmente cuando hay química, se intercambian los números telefónicos y puede que ahí mismo se cuadre la primera cita. Esta cita suele ser más que todo emocional. Lo más seguro es que se den el primer beso, abrazos tal vez, y si todo va muy bien, es probable que la chica invite al chico a su casa (sí, el mismo día). Ellos me explicaban que el americano simplemente quiere “Vivir la vida al máximo”, porque efectivamente vivimos una sola vez (por comprobar), y es por eso que no existen los tabúes de nuestra sociedad.
Están los “Boys night out” y los “Girls night out“, que básicamente consiste en que un grupo de amigos o de amigas, salen a la disco en búsqueda de… diversión. La fórmula es casi la misma, obviando el paso de invitar a la chica a salir, ya que se conocen en la misma disco (acá las mujeres que van solas a las discos suelen pasarse de tontas muchas veces, ya que lo que hacen es bailar entre ellas, y no existe mundo exterior que las rodee, creyendo que las van a violar o no sé, ni siquiera cuando el hombre sólo tenga intenciones de bailar y compartir un rato). Me dicen que “de 5, por lo menos 3 cuadran”, en cambio aquí ni se manejan estadísticas. Les pregunto “¿Entonces me están diciendo que allá es como aquí pero al revés?

¿Las mujeres son hombres y los hombres son mujeres? Me dicen que no del todo, sino que sencillamente “Girls Just Wanna Have Fun“, o traducido, “Las chicas sólo quieren divertirse”. Acá en Venezuela, son los boys los que normalmente quieren divertirse, mientras que las mujeres buscan seriedad (ojo, no todas). Allá son las mujeres las que buscan diversión, y los gringos incluso se sienten mal de no conseguir a una chama seria. Me dicen que suelen conseguirla luego de los 27 años de edad, cuando la etapa universitaria culminó y cada quien debe hacer su vida. También me dicen que el latino se aprovecha mucho, ya que todo latino se quiere divertir, al igual que las gringas, una combinación perfecta, ¿no? Algo que me llamó la atención y me agradó mucho, es que me dicen que las mujeres no son plásticas. Todos se tratan por iguales, y más en un país donde gran parte de su población son inmigrantes y estudiantes de todas partes del mundo. A pesar que en las películas americanas siempre observamos los diversos estereotipos (rockeros, deportistas, cheerleaders, punketos, nerds, chinos, y muchas cosas más), el trato es semejante, sin denigración social como lo hay mucho acá. Es normal ver una chica “popular” empatada con “un gallo” (sólo que en las películas lo pintan un pelo distinto para sacarle humor a eso). Incluso me dicen que la gente de la “alta sociedad”, tampoco es plástica o sobrada, mucho menos despectiva (tal vez un poco coco-secos algunos y algunas), pero la manera de comportarse es muy similar entre todos. Les conté del asunto con la moda acá, donde si no tienes una Hollister o Aeropostale no estás a la moda, y mucho menos si no usas marcas caras como Lacoste o Polo. Lo que hicieron fue reírse. Me dicen que la gente que utiliza marcas como Hollister, es porque viven en la playa, como California o West Palm Beach, y la ropa se adapta a las necesidades porque está hecha para tales climas y estilos de vida.
Personalmente pienso que hay cosas muy buenas, como también cosas que no cuadran por acá. No sé, supongo que habría que vivir allá un tiempo para notar la diferencia, aunque lo más seguro es que a los de aquí les suene mejor allá, pero a los de allá les suene mejor aquí. Tengo otro pana gringo que estuvo unos meses por Venezuela, y se fue enamorado porque se empató con una chama con la cual la cosa era “bonita” y no “fácil”, pero creo que la chama lo trabajó, se hizo la muy inocente según las referencias que me dieron. Menos mal que hoy en día, el pana sólo extraña las arepas, las empanadas y las cachapas.
¿Qué dicen ustedes? ¿Cuál de las dos culturas es mejor? ¿O cuál prefieren? Tengo el presentimiento que las mujeres dirán lo contrario de los hombres, y viceversa.
La época antes del plástico
A continuación les traigo un MegaUltraHyperArtículo™ (por lo largo), para así compensar los días sin escribir.
El título que le doy a esta entrada va referido a la época anterior a la que se vive en la actualidad, tal vez de unos tres o cuatro años para acá fue que llegó la actual (que cada vez se pone peor). ¿Por qué la llamo época antes del plástico? Porque hoy en día, todo gira en torno a eso, a lo plástico, lo de mentira, lo falso.
En vez de hablar de lo que ya todos sabemos del hoy, como lo que busca un hombre y lo que busca una mujer, preferí irme hacia atrás y buscar opiniones para comparar unos pocos años anteriores con el momento que se vive por estos días. No me refiero a irme con los padres o abuelos, sino la gente que está viviendo todavía su juventud y gozadera, pero que comenzó su faena entre ocho y doce años atrás, esa gente que visitó su primera discoteca entre el 96 y el 2002, donde a pesar de la corta distancia con respecto a la actualidad (relativamente), las cosas eran plenamente distintas.
Para ello decidí consultar con gente de esa “época anterior”, con diferentes perspectivas pero que luego de hablar con ellos, descubrí que vivieron muchas cosas en común.
El primero fue Carlos Alberto Márquez, conocido locutor y productor radial de la región central del país. Le pregunté lo siguiente:
En la época que tú comenzaste a salir, ¿cómo eran las cosas? Comparado a hoy en día, ¿cómo era conquistar a una mujer? ¿Qué les gustaba? ¿Era plástico como ahora? ¿Cuál era la forma de… coronar?
Carlos dijo:

Saber que podía gustarle a una chica era muy difícil. Debías hacer un interrogatorio camuflado con galanterías y mucha caballerosidad. No había celulares ni Facebook. Los detalles eran la prioridad y por supuesto el primer beso costaba mucho en llegar (si es que llegaba). Para un encuentro cercano más allá de un piquito había que salir muchas veces con la víctima, además de zafarse de las chaperonas, que en el mejor de los casos era un hermanito menor o una vecinita que se crió con la familia.
Comparado a hoy en día, ¿Qué extrañas de aquello?
Muchísimo. No reinaba el materialismo y lo sintético (aunque hoy en día le han resuelto la vida a más de una), sin embargo la humildad y sencillez eran virtudes que ya no se ven muy a menudo. Dicen “La mujer hace al hombre”, yo digo hoy en día, “La mujer es lo que había querido hacer al hombre”.
Hoy la cosa es como más fácil, ¿no?
¡Claro! Los jóvenes de hoy la tienen mantequilla, es más, ni deben ponerse muy creativos, son las chicas las de la batuta e iniciativa. ¡No los quisiera ver en mis tiempos! No hubiesen podido pasar ni a primera base con tantas restricciones para una pubertad prematura.
¿Cómo comenzaste a rumbear?
Casi no habían discotecas, los matinées eran la sensación del momento. Fiestas de liceistas emperifollados con sus ruedos de tubitos y cuellos tortugas. Solíamos reunirnos en la casa del pana que se había quedado solo porque los pures estaban de viaje. Las bebidas más afrodisíacas eran Anís con “leche de burra”, guarapita o la polarcita por caja. (nota del editor: Hoy en día todo es una farándula, las niñas a los 14 tienen sus cédulas falsas y se maquillan más que el guasón). Si fumabas te hacía ver mayor y conseguías más atención. Ahora todos fuman de una especie de lámpara de comedor, esperando que salga Shazam de ella, y se pasan el tubito con mucha simpatía. (otra nota del editor: me imagino que se refiere a un Arguile. ¿Quién es Shazam?).
Éramos bebés de pecho, lo más cercano a un material erótico eran casettes de VHS de papá escondidos en las sábanas del gavetero, por lo tanto éramos improvisadores de oficio o copiadores de lo inédito.
La misma pregunta le siguió a Walter “Manga” Briceño, viejo socio, especialista en multimedia y web.
Walter dijo:

Nada era tan boleta como hoy en día. A los diecisiete uno no andaba pendiente de una tiradera como ahorita. No te digo que no se andaba, pero no eran taaan boleta. No se tenía mucho acceso a las discos en esa época, ya que por ejemplo, un servicio de VAT 69, en Seven, una disco de hace unos 10 años atrás, costaba 120.000 bolívares de los viejos, lo cual equivalía más o menos el sueldo mínimo de la época. Uno se reunía en las casas. Existían los matinées, rumbas por la tarde en la casa de alguien cuando los papás no estaban. Reinaba la guarapita, el anís y el superior, sin excluir las cervezas. (nota del editor: Hoy en día todo es un Vodka para las mujeres y un Whisky para los hombres, ni se te ocurra ofrecerle anís a una mujer porque hablará mal de ti por los próximos… toda su vida).
Las mujeres eran más sentimentales weon, menos groseras, más inocentes y más inmaduras. Una chama de 18 años tenía carteritas, monederos y accesorios de Sanrio, que si pochaco, badtz maru y cosas así. (del editor: es verdad, mi tía que es de esa época todavía las usa).
Walter, hoy en día para estar con una mujer de manera rápida, “basta” con tener un buen vehículo, sacarla a cenar, a la disco, pagarle todo, regalarle cosas de marca, comprarle las tarjetas para el celular, e incluso si le regalas un Blackberry todo el proceso se acelera aún más. ¿Era igual en tu época?
Jajaja, gracias a Dios que no. Todo era tan distinto, tan menos plástico, mucho más real (real de verdadero, no real de plata, como hoy en día). Basicamente tenías que enamorarla, aparte de tener como 7 meses o más con ella. Era raro una chama que bebiera o bailara techno como se baila el reggaetón en estos momentos. ¡Ah! No sé por qué los hombres de hoy se visten siempre con chemises de rayitas horizontales.
Por último, le hice la pregunta al famoso capo aragueño conocido como El Kaiser (seudónimo empleado en los bajos fondos para proteger su verdadera identidad).
El Kaiser dijo:
Las chicas del liceo solían pararte más cuando eras bueno en un deporte. También te buscaban por tu forma de ser. Yo los celulares más duros del momento (Nokia 8860 y Vulcan), pero igual no era la sensación. Sólo si le ponías en futbolito, o estabas en una selección de algo, eras el papá de los juguetes. Cuando salí del liceo, rumbo a la calle a joder los fines sin horario, cambiaron un poco las cosas.
Empecé a salir en el 2002. Las mujeres no te paraban casi por el carro, de hecho, en esa época casi nadie tenía carro (no había mucha liquidez en la calle, era un poco difícil un crédito del banco). Las mujeres estaban pendiente era de un tuning, sobretodo si sonaba más duro que los demás. El vehículo del momento era el Mustang 2000 y la primera Hummer (nota del editor: creo que acá comenzó la trascendencia de épocas, ya que luego vino la silicona, el botox, la cirujía, el sonido, los carros, las páginas web de rumbas, la reputación, la popularidad, la posición social, el pique por tener lo mejor, y pare de contar hasta llegar al Blackberry y a “Somos tú y yo”). Las mujeres no se ilusionaban mucho de sus exigencias o gustos, salían con el chico de buenos temas de conversación, y más si era “aventurero” (llámese playa, piscina y centros comerciales), no como ahora que todo tiene que ser Chichiriviche, Margarita, Gran Sabana o también una zona céntrica en las adyacencias de las costas nacionales (Aruba, Curazao, Los Roques, entre otros). (Nota del editor: otro sinónimo de ser aventurero hoy en día, es tener la carpa para techo en el rústico, además de las gorritas y calcomanías de Bass Pro Shops, ya que ahora todos son pescadores de profesión).
La infidelidad no era un problema. Había respeto en las parejas hasta que llegó el Reggaetón con sus mensajes subliminales y de alto contenido explícito (llegó peor que la gripe H1N1). Antes se bailaba mucho el merengue, el techno y la changa, había mucha más variedad de canciones. Ahora todo es quién pega el primero pa’ quedarse un buen rato. Se perdió “un poco” el respeto en las parejas. De un momento a otro las mujeres, por consecuencia de la alineación de los planetas y el calentamiento global, comenzaron a competir entre ellas mismas (nota del editor: creo que los verdaderos culpables fueron los cirujanos plásticos, especialmente el tal Dr. 90210, aunque igual aplausos para ellos
). Las cosas no eran tan exageradas como hoy día, donde el pique arranca con edades a partir de 14 años, que a su vez se enfrentan con mujeres que les llevan el doble. Antes era hasta difícil ver a una de 17 ó 18 saliendo con la facilidad que sale una de 13 el día de hoy (nota del editor: es que los padres de ahora le dan hormonas y fororo a sus hijas desde que nacen, por eso se suelen confundir).
Antes se conformaban con ir a comer helados o pizza, salir un rato a compartir. Ahora el lema es, “si el novio de mi mejor amiga la lleva para Tucacas por 2 días, mi novio lo tiene que hacer por 5 días y para Margarita, para recompensarlo le doy lo suyo y listo” (o algo así).
Esas son las tres humildes opiniones de los tres entrevistados (tres tristes tigres…). Y sí, parece que de un día para otro (o de unos pocos años para otros), lo que cuentan como una gran época, que lastimosamente estuve muy joven para vivir como debió ser, fue mucho mejor que lo que estamos vivimos hoy en día. Personalmente recuerdo cuando no estaba el Reggaetón, ni el perreo, mamboteo, sandungueo, ni pliqui-pliqui. Me parecía una época maravillosa (escuchando Cuentos de la Cripta, Guitarrero y Follow The Lyra), además de la Calle Ciega del momento (asú asú asú, hace el marcianito). ¿Qué? Eran mejores que un reggaetón. Sólo tengo que decir:
¡Que viva la época antes del plástico!
Ah, si lo leíste completo, considérate un fiel lector (o alguien sin oficio, o ambas cosas
).
Comparando un poco
Para los lectores que no saben, vivo en Maracay, la famosa “Ciudad Jardín”, que por cierto, de jardín no tiene mucho (y de ciudad tampoco). Dicen que en la época de Gómez era mucho más bonita y verde, pero bueno, los tiempos cambian. Mi casa de estudios se encuentra ubicada en la ciudad de Guacara, que últimamente es mucho más ciudad que Maracay (ese Alcalde le está poniendo, a diferencia del mediocre que tenemos aquí, y eso que ambos son oficialistas). ¿A qué viene todo esto? Aparte de las críticas constructivas, es importante que sepan que Guacara se encuentra, por así decirlo, justo en el medio entre Valencia y Maracay (o Maracay y Valencia, sin preferencias), y es por ello que inevitablemente acuden estudiantes tanto de una ciudad como de la otra. Más son los de Maracay pero también hay muchos de Valencia.
Aclaro que siempre hay excepciones, así como hablaba en el artículo de las mujeres, donde decía que no todas son iguales, lo mismo ocurre acá. No todos los maracayeros son de una manera, ni los valencianos de otra, pero siempre hay un estándar que identifica a cada grupo en términos generales. Como quien dice, por unos pocos pagan todos.
Como ya mencioné, en mi universidad debemos convivir de manera pacífica ambas tribus. Todo lo que diga es en base a la experiencia propia observada en tal convivencia. Comparemos un poco:
- El valenciano suele ser el típico sifrino, que nunca se ha montado en el autobús de la universidad, ya que llegó desde el principio teniendo vehículo propio. El maracayero, aunque a veces tenga carro, por lo menos al comienzo utilizó el autobús.
- El valenciano es aficionado a la ropa de marca y “con estilo”. Los hombres suelen acudir a un día normal de clases con una chemise Hollister o Abercrombie (el maracayero usa más Aeropostale). También un pantalón de la misma marca y si quieren llamar más la atención, unos zapatos Lacoste son suficiente. No es tanto las marcas, sino la aparente obligación con ellos mismos. Seguro se levantan a las 4:30 a.m., para así tener chance de hacerse un buen peinado. Súmele el Blackberry al de Valencia, aunque hoy en día ambos bandos los usan casi por igual. Las mujeres, ¿hace falta decirlo? De verdad lo más fácil y sencillo del mundo (no sé si sea por la experiencia ya de 3 años en la universidad) es distinguir entre una valenciana y una maracayera. Es difícil de explicar, pero fácil de detectar. Las valencianas parecen no distinguir entre “universidad” y “discoteca”, para ellas es lo mismo (o es que toda su ropa es así). Los morrales o bolsos no existen, pero sí unas carteras más grandes que ellas, y unos lentes a veces más grandes que su propio cráneo, además de la tonelada de maquillaje, cabello planchado, uñas recién hechas, etc. También suelen verse así como despistadas, fuera de lugar (evitan acercarse a quienes no son de su tipo). Por otra parte, la mujer maracayera (a excepción de algunas) suelen ir más centradas en estudiar que en farandulear. No niego la “belleza inigualable” de muchas valencianas, pero no sé, eso no sirve de mucho a veces.
- Los maracayeros somos, y lo digo con autoridad, mucho más amistosos que los de valencia. Ellos suelen ver a las demás personas como con…¿Asco? Sí, con asco podría ser (muchos ni dan la mano). Una vez le pregunté a una “conocida” valenciana, de manera muy inocente ¿Por qué ustedes son así? Recuerdo que me dijo “Es que ustedes los maracayeros conocen a alguien hoy y ya quieren agarrar confianza, o hacerse amigos, nosotros nos tomamos nuestro tiempo para decidir”, ¡por favor! ¿Ahora son exclusivos?
- Un valenciano suele referirse a un partidario del gobierno como “Chavista”, nosotros decimos más “Oficialista”.
- Otra cosa que tampoco entiendo, es por qué el valenciano tiene que poner la voz así como… a ver ¿Recuerdan cómo hablablan los marcianitos invasores en la película Space Jam? Así mismo.
- También he visto que los valencianos suelen hablar muy mal del país, suelen pasar sus vacaciones en el exterior, pero igual siguen aquí. Sé que todos en el país nos quejamos, pero tienen que escuchar a uno de ellos.
He escuchado tontería tras otra. Una vez un valenciano dijo que Maracay era “el barrio más feo de Valencia” (creo que no sabe que son Estados diferentes, aunque bueno, suele ser otra característica del prototipo). Valencia es tremenda ciudad, me gusta su infraestructura, pero la gente nunca me ha cuadrado del todo. Ojo, tengo muchos amigos y amigas de Valencia que realmente no parecen de allí, aunque pensándolo bien, la mayoría vive allá pero nació en otra parte. Ivelise (que es de San Juan) me contaba una vez que en casi 3 años viviendo en Valencia, el vecino ni los buenos días le ha dado alguna vez. Acá en Maracay llega alguien nuevo y hasta una rumba de bienvenida le hacen. Conozco también mucha gente de otras partes de Carabobo y son más de acá que de allá.
Ojo, no tengo nada en contra de los valencianos, sólo que a los de por acá siempre nos ha intrigado su forma de ser. Tampoco digo que todos los maracayeros sean “chéveres”, ya hay muchísimos de acá que son tal cual lo descrito anteriormente. Más bien hablo estadísticamente, ya que en todas partes hay de todo. Yo no nací en Maracay, sino en Caracas. Me atrevo a comparar a los maracayeros con los caraqueños, y a decir que son/somos muy parecidos, casi lo mismo en realidad. Ojo nuevamente, el verdadero caraqueño, nacido y crecido en plena Caracas, no el “inmigrante” que usualmente estudia en la “metro” o en la Santa María (no todos tampoco). ¡Ah! Aunque Guacara está en Carabobo, no son para nada como lo descrito.
Aprovechando que el blog es leído a nivel nacional, hago una pregunta ¿Cómo es la gente en las demás ciudades y Estados del país? Por ejemplo, ¿el maracucho nativo es “Valenciano” o “Maraqueño“? ¿O es otra cosa nueva? ¿Cómo es en tu ciudad? Recuerda, que vivas en una ciudad no significa que “seas de allí”.
Los hombres y el control
Felicitamos a Andreina Romero por haber resultado la gloriosa ganadora de “Sé Famoso, 2da edición” (¡Eres famosa, corre y cuéntale a todos!).
Luego de recibir varios artículos y cuando ya nos disponíamos a declarar ganadora a una parodia de “¿Será que lo perdonan?“, llegó el artículo de Andreina, uno que escribió como réplica a “Las mujeres y el celular“, defendiendo pues, a las mujeres. Ella declara lo siguiente:
He de admitir que cuando leí “Las mujeres y celular”, me reí, y mucho, no porque me sintiera identificada con ello pero sí porque tengo amigas y primas que actúan tal cual tu descripción (¡Se los dije!), desde entonces me sientía frustrada por no poder tener una teoría que invalide tu lógica, sin embargo, pese a mis exaustivos esfuerzos por refutarla, no encontré una lógica más aplastante que tu simple (pero terrorífica) descripción de lo que es una realidad para nosotras… No obstante, soy una tipa que jamás se da por vencida, y anoche mientras intentaba ver un programa de TV al lado de mi papá descubrí (o mejor dicho asimilé) que no sólo nosotras sufrimos esa especie de locura paranoica, sólo que nosotras la sufrimos en público y los hombres, en la comodidad de su hogar, y bueno sin más preámbulo… Espero que te guste.
Y sí, me gustó bastante. Así como ellas no habían notado su manía con el celular, creo que muchos de nosotros no hemos notado la nuestra con el control del TV.
Ahora cada vez que veo TV me acuerdo de esto. Muchas deben estar montándole un altar a Andreina, y es que el artículo creo que marcará un antes y un después. ¡Ah por cierto! Andre, te ganaste (redoble de tambores…) ¡Un Vergatario! La cosa es que no se consiguen, pero algún día te lo haremos llegar
Ahora sí, veamos el artículo:
LOS HOMBRES Y EL CONTROL
(genética másculina)
Clic para seguir leyendo el artículo…
La evolución del nick
Comencemos con una frase célebre: “La evolución es tan natural e imperceptible que sólo viendo atrás nos damos cuenta de ella…” (bueno, realmente la acabo de inventar, pero quedó bien, ¿no?).
Todo empezó en la época en que reinaban los chats, cuando se te pedía que introdujeras un “nickname“, que se traduce como un “apodo” o un “sobrenombre”, hasta allí todo bien. Luego llegó la época del Messenger, el cual nunca ha pedido un “nickname” como tal, sino un “Nombre para mostrar”, total, no hay problema en poner un “nickname” ya que dice “Escribe tu nombre tal y como deseas que lo vean los demás usuarios“, si quiero que los demás vean mi nombre como “FerVzla” (que es el nickname que usaba en la época del chat) pues no hay problema.
Al principio todo iba bien, pero como nada es perfecto y menos para siempre, comenzó la epidemia. Ese espacio dedicado para colocar nuestro nombre, poco a poco se fue transformando en un monstruo incontrolable que hoy en día está totalmente fuera de control.
Primero, la gente comenzó, de manera sutil, a darle ligeros cambios. Por ejemplo, si antes decía “Jessika Graterol” luego pasó a decir “Jessik@ Gr@terol”. Después fue “Je$$ik@ Gr@terol”, más adelante “J3$$!k@ 9r@T3r0l” (como uno siempre los veía evolucionar, sabía quién era cada quien, no era tan difícil). Luego de un tiempo la situación se puso más crítica, y los nicks eran algo como:
((¯`»._.«¦¤¦ JèššïkâGrâ†èró£ ¦¤¦»._.«´¯)) o también «•ºJèššïkâGrâ†èr󣺕» ¿Por qué? No lo sé, pero como toda moda por estos lados, no había alguien que no usara esos nicks porque sencillamente “se veían bonitos” o “tenían estilo”. De eso se trataba un nick, ¿no?
Luego con el tiempo, y como en toda evolución, se dio la diversidad. Aunque el origen fue el mismo, cada quien tomó caminos diferentes, dándole diversos usos a sus nicks. La mayoría de los que nombraré siguen estando hoy en día, y creo que seguirán por un buen tiempo (incluso hasta el apocalipsis), pero es importante ver cómo fueron llegando y cómo nadie se percató de ésto.
Los mercadolibre: Jessik G – Vendo mi Nokia 3310 en perfecto estado (tiene el juego Snake 2, la que atraviesa paredes).
Los sentimentales: Jessik G – Mi amor lo eres todo para mi, quiero que siempre lo tengas presente (Aja, ¿y qué nos importa eso a los otros 300 contactos?).
Los absurdos: Jessik G – NO MOLESTAR POR FAVOR, ESTOY OCUPADA!!! (¿Y cuesta mucho cerrar el MSN? ¿O ponerse no conectado? Aunque antes no existía el no conectado).
Los incomprensibles: Jessik G – …Y que lo bañen por favor… (¿Por qué la tendencia a simplemente llenar un espacio que, aunque parezca vacío, es así como debería estar?).
Los cartelera: Jessik G – No estoy, escribir al cel. Maria Elisa si te conectas zumbeame…
Los chéveres: Jessik G – Okkkkk deeemasiado buena la rumba el sábado, Manuel debe seguir rascado jajaja…
Los (no sé cómo llamarlos): Jessik G – BB Pin: m4m4m310.
Los pensativos: Jessik G- ¿Un 7up o una 7up?
Hay tantas pero tantas especies de nicks que podría escribir un libro, incluso una trilogía. Mejor pasemos a las cosas que todos (o la mayoría) tienen en común.
Primero cabe destacar la extraña obsesión, manía o necesidad de colocar frases, palabras o cualquier cosa en inglés. Alguien me explica ¿Por qué? Los invito a que se den una vuelta por los nicks de sus listas (incluyendo el suyo propio) y encontrarán un gran repertorio de inglich guords, así sea una palabra, pero la encontrarán (creo que los gringos no escriben cosas en español en sus nicks).
Jessik G – I need youuu! Status: RelaXx… I love u- Hot Girl. (8) Please don’t stop the music… (8)
Imaginemos el nick anterior, pero en español:
Jessik G – Te necesitoo! Estado: Relajada… Te amo! – Chica Caliente (8) Por favor no detengas la música (8)
Sí, creo que ya sé por qué los ponen en inglés, las cosas como que suenan mejor (o no todos entienden).
La catástrofe:
Y por si las miles de cosas particulares que se veían en cada nick no era suficiente, llegó el intrusivo Messenger Plus!
Al principio yo no sabía qué era, pero sí noté que poco a poco los nicks se fueron transformando en cosas horribles y espantosas. Muchos números y códigos extraños (yo pensé que había vuelto aquella moda, pero más adelante descubrí la cruel verdad). “¿Que si no tengo el plus? ¿Qué es eso?” pregunté. En palabras resumidas, me dijeron que si no lo tenía, no estaba en nada, así que fui corriendo a bajarlo para ver “qué es lo que era”. Instalé, reinicié el MSN y ¡Sorpresa! Colores, degradados, subrayados, enlaces, $ímb0L0$, negritas, cursivas, torta, piñata, cotillones, todo una fiesta infantil en esa ventana, mutación total.
Lo que simplemente comenzó como “Jessik@ Gr@terol” ahora es algo como:
(claro, a eso hay que sumarle las respectivas tendencias de cada espécimen, la frase que acompaña al nick pues).
Lo peor es que cuando me conecto desde el celular o una computadora sin el plus, lo único que veo es:
·#(*)[u][s]·$36 ·$20 JE ·$13S ·$11S[/s][/u](*)·$0 [a=6] BbPiN: pronto;) [/a=9] :$·$11·#·$6 .(ip)(F)(bah)(nah)(tu):-*
Menos mal que el Messenger tiene la opción para ponerle tú mismo el nombre a tus contactos, es lo mejor que han hecho
Es increíble la forma en que van cambiando las cosas con el tiempo, y aunque en esencia siga siendo lo mismo (un programa para comunicarse e intercambiar información), le hemos dado nuestro “toque personal”, sin darnos cuenta, hemos cambiado completamente algo que tal vez nunca se hubiese previsto. Si así es como funciona la evolución, entonces vamos a la auto-destrucción
Advertencia: Jessika Graterol es un nombre ficticio. Si por casualidad te llamas así, no lo tomes personal, es pura coincidencia
Estar rascado ¡Es lo máximo!
Bueno, no necesariamente rascado, ya que hay gente que se vuelve “un poquito” loca cuando se excede en alcohol, pero más bien me refiero a estar prendido, happy, ese punto exactamente intermedio del milagro de la ebriedad, en que nos encontramos en un estado fisiológico que nos estabiliza entre un más allá y un menos acá de lo consciente, pero de manera balanceada y perfecta.
En otras palabras, creo que no hay nada mejor que estar así. Son tantas las razones, que muchas veces dan ganas que la misma vida fuese así. Por ejemplo, cuando estás en lo que denominaré “el estado”, sientes que debes aprovechar tu vida, te das cuenta que es una sola, te sientes feliz, te olvidas de todos tus problemas, abrazas a los demás, les dices que los quieres, incluso algunos hasta lloran. También cantas (o tarareas) la canción que esté sonando, a todo gañote, y te metes realmente en ella junto a los demás. Es el momento en que sientes qué es importante y qué no, ese momento en que dices cosas que no dirías en otro estado, en que le confiesas tu amor a alguien, en que le dices cuánto amas a esa persona (o cuánto la odias), también es el momento en que aprovechas el noches a mil para fastidiar a otras personas, todo sea por reír (y joder) un rato.
Cuando alguien está en “el estado” siempre sonríe, a veces ni siquiera ve la cámara porque realmente no está viendo hacia algún lado, sino pensando, escuchando, disfrutando el momento, simplemente allí, consciente pero a la vez inconsciente.

Además, beber no es malo, al contrario, es muy bueno, tanto que Dios lo quiso así. Fíjense que cuando bebemos alcohol, terminamos rascados. Cuando estamos rascados lo que hacemos es dormir. Cuando estamos dormidos no cometemos ningún pecado. Cuando no cometemos pecados, vamos al Cielo. La conclusión es simple: Para ir al Cielo hay que beber alcohol
Beban, beban y beban. El alcohol no hace daño (daño hacen los refrescos y el Nestéa con tantos químicos
). Y es que díganme ¿En qué momentos la pasa mejor el Venezolano? ¿Cuáles son las mejores situaciones para compartir, hablar y liberar el estrés? (Sí, lo sé, pero apartando eso).

Lo único tal vez malo, es el “post-estado”, ese que casi nadie recuerda, en que la gente cae ya sea en una cama o en el mismo suelo, luego de una buena vomitada para luego proceder a un no tan agradable dolor de cabeza por la mañana. Pero bueno, todo tiene su costo

¿Y quién dice que estar rascado no es lo máximo? Sino pregúntenle a cualquier pana mío, todos son unos alcohólicos
Halloween Criollo
Éste es un artículo que escribí para una revista, por eso hablo en tercera persona aunque igual el punto de vista sigue siendo personal
Según la historia (o Wikipedia mejor dicho), Halloween es una tradición netamente Céltica y principalmente celebrada por los Norteamericanos (gringos, pa’ los panas). Ahora, ¿Cuándo fue el momento en que se volvió asunto nacional?, no crean que la moda de nacionalizar las cosas la impuso el gobierno, (Sí, lo sé, Cadafe, Cantv, Sidor, etc, etc…), pero, antes de ser el gobierno, seguramente fue un gringo visitante que, en conjunto con un Venezolano sifrino, les dio por crear un nuevo día feriado nacional, y es que aprovechando el hecho de que al Venezolano le encanta un puente, le encanta un día libre, una excusa para no trabajar o simplemente celebrar, nadie escatimó esfuerzos en oponerse a tal suceso. Así nació el Jalowiin Criollo, una celebración muy distinta a la original y con ciertas características.

Para comenzar, lo adaptaron como si de Carnaval se tratase, pero más oscuro, más tenebroso. En carnaval los niños se disfrazan de Batman, las niñas de Hada. En Jalowiin Criollo los disfraces cambian. Batman se transforma en Esqueleto y la Hada mágica pasa a ser una Bruja (muchas no necesitan disfraz alguno). En Estados Unidos, lo usual es que sea un día de festejo para los niños, quienes con su disfraz van de casa en casa, donde pronuncian “Dulce o truco”. Si les dan un dulce o algo, se asu
me que aceptaron el trato, de lo contrario le gastan una pequeña broma como arrojar espuma de afeitar contra la puerta. Por el contrario, en Venezuela, la celebración es para todos, y se divide en dos. Los niños, que van de casa en casa pidiendo el bendito dulce, y puede que sea un Rottweiler el que les dé la bienvenida, o por el contrario, si se trata de un adulto con buenas intenciones de regalar caramelos, tal vez un individuo “disfrazado” de malandro sea el que lo espere afuera.
La otra mitad, son jóvenes y también adultos contemporáneos (así les llaman ahora), quienes más que pidiendo caramelos, celebran el día de otra manera ya muy conocida: Rumbeando. No hay empresari
o que no aproveche una fecha “feriada” para inventar algo que genere consumismo, así que de igual manera, las personas salen a comprar su disfraz para darle un toque “distinto” a la rumba, aunque la finalidad sea la misma. Las decoraciones en el lugar de la cita, se aprecian siempre idénticas: Colores como el negro y el naranja son los que le dan pigmento al sitio. Auyamas mal cortadas con una vela en su interior y un intento de ojos y boca mal picados, muchas telarañas que no todas son falsas, y por supuesto: los globos, muy criollo. También están los empleados obligados a llevar algún disfraz que, con suerte, puede que no se lleve el premio a lo ridículo. Sea como sea, el Halloween Criollo parece ser más divertido que el original, y es que en Venezuela, las cosas no se copian, sino más bien se adaptan.

Aprendizaje™: ¿Qué es un emo?
Muchos saben reconocerlos a lo lejos, algunos han escuchado simplemente rumores, otros saben quiénes son exactamente, pero la mayoría no conoce sus más íntimas cualidades y secretos. Acá te traemos, en exclusiva, un análisis profundo y detallado para que conozcas “la otra cara” o mejor dicho “la cara completa” de esos seres pseudo-vivientes que, por desgracia, habitan entre nosotros (sí, los emos).
Para los que no saben nada, comencemos por lo simple: Los emos son, a primera vista, esos personajes que visten de negro, con los ojos y labios pintados, y el pelo de lado tapándoles un ojo.
El término emo viene de homo(sexual), solo que reemplazaron la letra “o” por la “e” de estúpido, y eliminaron la “h” para hacerlo más “cool“. Conclusión: Un Emo es un homosexual pero más estúpido.
Para reconocer a un emo es importante fijarse en cualquiera de los siguientes detalles:
- Les gusta el color rosado, fucsia y afines. (tiene compleja relación con lo de homo).
- Tienen problemas existenciales, lloran por cualquier idiotés, la vida es el peor castigo para ellos.
- No se toman fotos a ellos, sino a su “cabello” (si es que se puede llamar así).
- Se planchan el pelo hasta para ir a la panadería y volver (robarles el espejo sería suficiente para que cometan suicidio).
- Es difícil saber si es hombre o es mujer, normalmente el que parece hombre es mujer, y viceversa. Todos tienen cara afeminada.
- Se cortan las venas (cuando no están cubiertas por los calcetines ridículos que usan en los brazos).
- Usan ropa de niño, talla 14, producto de sus constantes ataques anoréxicos. Unos jeans desteñidos, una franela de calavera, y los zapatos que estaban de moda hace 15 años ¿Converse no? (Aunque ahorita usan unos que son un tablero de ajedréz).
- Sus amigos son virtuales, y agradecen todos los días al creador de MySpace.
- Tienen más cosméticos y kits de maquillaje que su novia (¡Ah no! no tienen novia).
- Reconocen “ser emos” con todo orgullo (aunque realmente no sepan qué es lo que son, o realmente no sean nada).
- Dicen defender su cultura (sin siquiera antecedentes) pero igual van a McDonalds con el dinero que le piden a sus mamis.
- Escuchan pura música corta-venas pseudo-punketa: My Chemical Romance, Panic! at the Disco, 30 Seconds to Mars y PANDA son claros ejemplos.

Por razones de seguridad y para evitar cualquier tipo de virus, decidí no colocar fotos de emos. También decidí no haber hecho más largo este artículo, ya que cuando iba por la mitad, sentí pena ajena, descubrí que es aburrido escribir sobre esos panas, demasiado ladilla pues. No sé, pensé que tal vez sería más divertido pero resulta que no fue así. Es que son tan nulos, tan aparte, y tan dramáticos, que es mejor que sigan viviendo en su “mundo paralelo”. De todas maneras, ya el artículo está publicado, así que aprovecha para dejarle tu mensaje a esas “cosas”
Aprendizaje™: El gran colisionador de hadrones
– Si no sabes bien qué es el colisionador de hadrones, lee aquí primero —
Menos mal que ya cumplí los 18. Parece que ya queda poco para el fin del mundo y tal vez el universo (risas). A ver, como mucha gente no entiende temas tan sencillos como la física de partículas, intentaré explicar:
En el año 95 los suizos dieron la iniciativa (con unos 2500 millones de dólares, la mitad de lo que gastó nuestro presi en armas rusas) para construir una máquina aceleradora de partículas. Para que se entienda mejor, digamos que construyeron “El Ferrari de la física” en donde “los pasajeros” (Partículas) chocarán entre ellos a gran velocidad. ¿Con qué finalidad? con la de encontrar a un tal Bosón De Higgs (debe ser escocés). La cosa está en que nadie lo ha visto pero todos creen que existe, tal como esos anuncios de “Cristo Viene” (todavía estamos esperando). Ya la primera prueba se realizó con éxito, que constó en poner a correr a los Ferraris, pero a la que todos le tienen miedo es a la que se realizará en unos meses: La colisión de los mismos. Muchos físicos de esos viejos fumados que no saben lo que es una vida social ni un facebook, dicen que es muy probable que por el choque, el señor Higgs y varias cosas más que no entendí (realmente es irrelevante), se formen agujeros negros, que no son más que “huecos” que se tragan todo tipo de cosas, por ejemplo, el planeta entero. No me extrañaría que se trague todo menos Miraflores. Menos mal que aquí nos tomamos las cosas con humor, lo más seguro es que muchos estén diciendo cosa como “Bueh, si nos traga seguro del otro lado seguimos igual, a lo mejor ya nos tragó”. Por lo menos tenemos la certeza y seguridad de que el proveedor de la gran cantidad de energía que requiere “la maquinita” no está a cargo de CADAFE.
¡Ah!, si quieres ver al colisionador en Vivo, acá la señal directa.
Aprendizaje™: El Venezolano es Fiebruo
Tal vez muchos no se dan cuenta pero ¿Han pillado que siempre andamos haciendo algo de manera repetida, hasta que conseguimos otra cosa y nos olvidamos de la anterior?, bueno señores, es el efecto fiebre, el estar fiebruo pues.
Por ejemplo, si estamos en temporada de Béisbol, a todo el mundo le da por reunirse y jugar Béisbol, así sea en la calle o hasta en videojuegos, eso es una fiebre de que hay que jugar todos los días a la misma hora, hasta que se termine la temporada, que todos ya pierden el interés.
No solamente tiene que ser por temporadas, sino simplemente son, y ya. Si alguien se compra un Wii o un PS3, jugará sin parar, todos los días, por uno o dos meses, luego verán el aparato guardado en la caja, o allí, lleno de polvo. Pura fiebre.
Hay gente que se contagia de la fiebre de ver películas, y compran (o bajan) muchas, en exceso, no terminan una y ya están viendo la otra, pueden durar todo un día entero. Incluso es peor la de las series, tengo un pana que vio las 4 temporadas de LOST seguidas, solamente paraba para ir a… bueno, uds. saben.
De hecho, la fiebre llegan a un nivel más humanístico. “No, Juan no va a venir, anda fiebruo porque tiene novia nueva...” o materialístico “Claro, como tiene carro nuevo, ahora no se baja de él”. Aunque por otra parte, hay buenas fiebres, como la de tomar todos los días
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Otro detalle es, que por lo general, nuestra anatomía solo admite una fiebre a la vez. el ejemplo más claro: Antes la fiebre era MySpace, luego pasó a ser Hi5, y actualmente, (seguro ya lo dijeron antes de leerlo), pero sí, Facebook. (Fíjense que es uno a la vez, dejando a los demás atrás). Hasta la fiebre de YouTube ha pasado por muchos.
Se podría concluir diciendo (esa frase siempre la usé en el liceo para las conclusiones), que el estar fiebruo es, básicamente, “Un aumento en la ansias corporales por encima de lo que se considera normal, que surge como respuesta adaptativa ante un fenómeno que se presente en nuestro entorno al cuál accedemos de manera inconsciente“, o en otras palabras: Hacer algo repetitivamente hasta ladillarnos, para luego buscar otra cosa y repetir el ciclo. Personalmente, hace 1 mes andaba fiebruo con bajar películas, hace 3 semanas con bajar música, hace 2 con jugar Warcraft, y ahora ando fiebruo el Póker, ya veremos cuánto dura.



