Comparando un poco
Para los lectores que no saben, vivo en Maracay, la famosa “Ciudad Jardín”, que por cierto, de jardín no tiene mucho (y de ciudad tampoco). Dicen que en la época de Gómez era mucho más bonita y verde, pero bueno, los tiempos cambian. Mi casa de estudios se encuentra ubicada en la ciudad de Guacara, que últimamente es mucho más ciudad que Maracay (ese Alcalde le está poniendo, a diferencia del mediocre que tenemos aquí, y eso que ambos son oficialistas). ¿A qué viene todo esto? Aparte de las críticas constructivas, es importante que sepan que Guacara se encuentra, por así decirlo, justo en el medio entre Valencia y Maracay (o Maracay y Valencia, sin preferencias), y es por ello que inevitablemente acuden estudiantes tanto de una ciudad como de la otra. Más son los de Maracay pero también hay muchos de Valencia.
Aclaro que siempre hay excepciones, así como hablaba en el artículo de las mujeres, donde decía que no todas son iguales, lo mismo ocurre acá. No todos los maracayeros son de una manera, ni los valencianos de otra, pero siempre hay un estándar que identifica a cada grupo en términos generales. Como quien dice, por unos pocos pagan todos.
Como ya mencioné, en mi universidad debemos convivir de manera pacífica ambas tribus. Todo lo que diga es en base a la experiencia propia observada en tal convivencia. Comparemos un poco:
- El valenciano suele ser el típico sifrino, que nunca se ha montado en el autobús de la universidad, ya que llegó desde el principio teniendo vehículo propio. El maracayero, aunque a veces tenga carro, por lo menos al comienzo utilizó el autobús.
- El valenciano es aficionado a la ropa de marca y “con estilo”. Los hombres suelen acudir a un día normal de clases con una chemise Hollister o Abercrombie (el maracayero usa más Aeropostale). También un pantalón de la misma marca y si quieren llamar más la atención, unos zapatos Lacoste son suficiente. No es tanto las marcas, sino la aparente obligación con ellos mismos. Seguro se levantan a las 4:30 a.m., para así tener chance de hacerse un buen peinado. Súmele el Blackberry al de Valencia, aunque hoy en día ambos bandos los usan casi por igual. Las mujeres, ¿hace falta decirlo? De verdad lo más fácil y sencillo del mundo (no sé si sea por la experiencia ya de 3 años en la universidad) es distinguir entre una valenciana y una maracayera. Es difícil de explicar, pero fácil de detectar. Las valencianas parecen no distinguir entre “universidad” y “discoteca”, para ellas es lo mismo (o es que toda su ropa es así). Los morrales o bolsos no existen, pero sí unas carteras más grandes que ellas, y unos lentes a veces más grandes que su propio cráneo, además de la tonelada de maquillaje, cabello planchado, uñas recién hechas, etc. También suelen verse así como despistadas, fuera de lugar (evitan acercarse a quienes no son de su tipo). Por otra parte, la mujer maracayera (a excepción de algunas) suelen ir más centradas en estudiar que en farandulear. No niego la “belleza inigualable” de muchas valencianas, pero no sé, eso no sirve de mucho a veces.
- Los maracayeros somos, y lo digo con autoridad, mucho más amistosos que los de valencia. Ellos suelen ver a las demás personas como con…¿Asco? Sí, con asco podría ser (muchos ni dan la mano). Una vez le pregunté a una “conocida” valenciana, de manera muy inocente ¿Por qué ustedes son así? Recuerdo que me dijo “Es que ustedes los maracayeros conocen a alguien hoy y ya quieren agarrar confianza, o hacerse amigos, nosotros nos tomamos nuestro tiempo para decidir”, ¡por favor! ¿Ahora son exclusivos?
- Un valenciano suele referirse a un partidario del gobierno como “Chavista”, nosotros decimos más “Oficialista”.
- Otra cosa que tampoco entiendo, es por qué el valenciano tiene que poner la voz así como… a ver ¿Recuerdan cómo hablablan los marcianitos invasores en la película Space Jam? Así mismo.
- También he visto que los valencianos suelen hablar muy mal del país, suelen pasar sus vacaciones en el exterior, pero igual siguen aquí. Sé que todos en el país nos quejamos, pero tienen que escuchar a uno de ellos.
He escuchado tontería tras otra. Una vez un valenciano dijo que Maracay era “el barrio más feo de Valencia” (creo que no sabe que son Estados diferentes, aunque bueno, suele ser otra característica del prototipo). Valencia es tremenda ciudad, me gusta su infraestructura, pero la gente nunca me ha cuadrado del todo. Ojo, tengo muchos amigos y amigas de Valencia que realmente no parecen de allí, aunque pensándolo bien, la mayoría vive allá pero nació en otra parte. Ivelise (que es de San Juan) me contaba una vez que en casi 3 años viviendo en Valencia, el vecino ni los buenos días le ha dado alguna vez. Acá en Maracay llega alguien nuevo y hasta una rumba de bienvenida le hacen. Conozco también mucha gente de otras partes de Carabobo y son más de acá que de allá.
Ojo, no tengo nada en contra de los valencianos, sólo que a los de por acá siempre nos ha intrigado su forma de ser. Tampoco digo que todos los maracayeros sean “chéveres”, ya hay muchísimos de acá que son tal cual lo descrito anteriormente. Más bien hablo estadísticamente, ya que en todas partes hay de todo. Yo no nací en Maracay, sino en Caracas. Me atrevo a comparar a los maracayeros con los caraqueños, y a decir que son/somos muy parecidos, casi lo mismo en realidad. Ojo nuevamente, el verdadero caraqueño, nacido y crecido en plena Caracas, no el “inmigrante” que usualmente estudia en la “metro” o en la Santa María (no todos tampoco). ¡Ah! Aunque Guacara está en Carabobo, no son para nada como lo descrito.
Aprovechando que el blog es leído a nivel nacional, hago una pregunta ¿Cómo es la gente en las demás ciudades y Estados del país? Por ejemplo, ¿el maracucho nativo es “Valenciano” o “Maraqueño“? ¿O es otra cosa nueva? ¿Cómo es en tu ciudad? Recuerda, que vivas en una ciudad no significa que “seas de allí”.
Fotos de ¡Ganate un Puff con Chocozuela!
Hace ya un tiempito (3 meses para ser exactos) anunciamos a las ganadoras del concurso ¡Gánate un Puff con Chocozuela! Luego de una laaarga espera por las fotografías (parece que las mandaron en un barco hasta China para ser reveladas, después otro hasta Australia para la digitalización, y por último uno de vuelta a nuetra tierra, que lamentablemente fue interceptado por el SENIAT y retenido en aduana), por fin las tenemos en nuestro poder para compartirlas con todos ustedes. Felicitamos de nuevo a Regina Ippoliti (puff naranja) y a Katiuska Garavito (puff turquesa), por estar disfrutando hoy en día de sus Puffs cortesía de Chocozuela.com
Sus declaraciones fueron las siguientes:
Regina: De verdad me siento muy agradecida con el blog, si no fuese por Chocozuela, todavía estaría durmiendo en el piso. Muchísimas gracias por hacer de mis noches más cómodas.
Katty: ¿Qué les puedo decir? ¡Chocozuela es lo máximo! Toda la vida soñé con tener un puff, tenía incluso pesadillas deseando uno. Ya puedo morir en paz. ¡Ah! Un saludo a mi mamá
Pronto estaremos anunciando un nuevo concurso así que pendientes. ¡Ah! Una preguntica:
Cuando las cosas se complican
Al que no le haya sucedido lo siguiente, está bendito, o tiene mucha suerte, o se lleva muy bien con la naturaleza, o es el mismísimo Todopoderoso.
Dicen que la tecnología es para hacernos la vida mejor, para que una máquina se encargue de lo que antes solíamos hacer manualmente, dándonos confort y tranquilidad. Pues ese no es el caso cuando en verdad necesitamos de ella, pues parece que se pusiera en nuestra contra y tratara de sabotearnos por completo. ¿Por qué la cosa nunca puede fluir con total normalidad? Construyamos una historia, de la que seguro en algún momento formarán parte y se sentirán muy identificados.
Sea liceo o universidad, la profesora manda un proyecto de investigación, un trabajo pues. Tal vez el error resida en que así sea para dentro de una semana, un mes, o un año, siempre lo dejaremos para el último día.
Bueno, no debe ser tan difícil, además es un trabajo en parejas. Yo voy haciendo una parte y el otro pana va dándole con la otra, luego unimos todo y problema resuelto. Abro el Word para comenzar. Busco el correo que mandó la profesora con las indicaciones, mmm, tengo dos de ella, debe ser que lo mandó repetido. Bueno, borro uno para ahorrar espacio y reviso el otro, ok, todo está explicado allí, comienzo. Hago la portada, un poquito de introducción, copio las preguntas y…¡Zaz! “Mocosoft Word ha encontrado una falla de la cual no podrá recuperarse, también lamenta decirle que perderá todo su trabajo, sorry”. Todo esto hace que nuestro subconsciente nos formule la emblemática pregunta “¿Guardaste?” Pues claro que no, nunca guardamos hasta que nos sale el error. Bueno, a comenzar de nuevo, no se perdió mucho. Apenas creo el documento en blanco ya estoy guardando, tres copias por si acaso, en varias carpetas. Ya todo va de lujo, voy guardando y fluye la velocidad del trabajo, por supuesto que estará listo para mañana y sacaremos 20 de sobra. ¡Epa! ¿Y esta pantalla azul? El famoso pantallazo azul, ¿quién no ha tenido la dicha de presenciarlo? Es una de las peores sensaciones pero vale la pena. Bueno, a reiniciar la computadora, menos mal que había guardado el trabajo (no hasta donde lo llevaba pero cerca). Ok, continúo. Bueno, vamos a buscar el trabajo completico en Wikipedia, seguro que allí está, ordenadito y listo para tomarlo prestado. ¡Epa! Se cayó el internet, maravilloso. ¿Y Ahora? Bueno a resetear el módem, o a tomarse un café mientras vuelve, no debe demorar mucho… (rato después)… Ok, ya llegó, sigamos. Ya me fusilé el trabajo de Whiskypedia, así que vamos muy muy bien, unos ligeros retrasos pero todo bajo control. Creo que ya puedo ir imprimiendo esta parte, prendo por acá, luego Menú Archivo, Imprimir, Aceptar. ¿No se detecta ninguna impresora? ¿Cómo es esto? ¡Qué extraño! Ayer estaba imprimiendo tonterías y todo estaba de maravilla. Veamos, el cable USB está conectado, todo parece estar bien. Usualmente las impresoras suelen “repararse solas”, luego de jurungar un rato y pisar botones, ellas arrancan. Ok parece que ya está lista, imprimió una página en blanco pero es signo de que ya funciona. Ahora sí, vamos a imprimir. ¡Momento! ¿Otra página en blanco? ¿Y otra? ¿Otra? ¿Otra más? Otra en puro amarillo. ¿Qué pasó? Sí, cartuchos sin tinta, en el momento más inoportuno, pero clásico también. Bueno, todavía es temprano, iré a recargarlos…

Ya de vuelta con cartuchos nuevos no hay razón para no imprimir el maravilloso trabajo que de seguro la profesora ni leerá, pero que vale nota. Menú Archivo, Imprimir, Acep… ¡Wepa! Se fue la luz señores. Sí, acá no hay nada que hacer, ya que cuando se va la luz se paraliza el mundo. Queda respirar profundo, relajarse, pasar calor, y esperar que vuelva. Ok, volvió. Imprimo lo que llevo, perfecto, pude imprimir. Bueno, debo pasarle el archivo a mi compañero para que se guíe y haga su parte. Se lo enviaré por correo. Nuevo Correo, para, asunto, adjuntar archivo… ¿El archivo que usted adjuntó excede el límite de espacio permitido? ¿Cómo es esto pues? Si sólo tiene texto y dos foticos de mi cámara digital de 12 megapixeles, muy extraño en verdad. Bueno, será grabárselo en un pendrive, y llevarle eso, total, vive cerca. Se los entrego y me regreso, pero me llama al celular diciéndome que el pendrive tenía virus, que él no sabía exactamente lo que hacía pero que le dio en “Formatear Disco“, para así eliminar el virus (y el trabajo también). Bueno, está bien, regreso a buscar el pendrive, vuelvo, grabo de nuevo los archivos, chequeando que no haya virus, y se lo llevo. Ya no debe haber problemas, o esperen, claro que sí. Me llama para decirme que su Word no reconoce los archivos, porque aparentemente están mal grabados y él tampoco tiene el 2007. Bueno, a buscar el pendrive para grabarlos en formato viejo, y por fin lograr el acometido.
La cosa no está fácil, hay que terminar eso para entregarlo mañana. Bueno, el pana ya terminó lo suyo, también lo imprimió, no tuvo problemas al respecto, y ya tenemos el trabajo armado. ¿Que si tengo una engrapadora? ¿Cómo que no lo encuadernaste? ¡Había que encuadernarlo! ¿Dónde vamos a encuadernar a estas horas de la noche? Bueno, vamos a ese sitio 24 horas a ver (excluyamos los problemas que se presentan cuando se accidenta el carro o cuando se queda sin gasolina, asumamos que todo fue de maravilla y lograron llegar al sitio en cuestión). Ok, encuadernación de la más cara e irreversible, para que salga bonito y así nos pongan el 20. Felicidad, todo es felicidad. El trabajo listo y de camino a casa. ¡Epa! ¿Y el índice? ¿Cuál índice? ¿Llevaba índice? Sí, y numeración de páginas también. ¿Y ahora? Pues para atrás, a quitar el encuadernado. Hay que imprimir sobre las hojas los números de página. ¿Cómo se cuadra esto? ¿Por qué sale en números romanos? (¿Quién no ha tenido problemas alguna vez para numerar páginas en Word?). Bueno, parece que está listo. ¡Epa, epa! Metiste las hojas al revés, está imprimiendo por detrás, ¡cancela, cancela! ¿Y ahora? Bueno, liquid “peiper” papá, y a colocar bien las hojas. De nuevo a encuadernar. ¡Ya va! ¿Dónde está la Bibliográfia? Bueno, hay que solucionar en velocidad. Imprímete una hoja que diga “Referencias Bibliográficas” y pones “www.google.com”. Listo, ahora sí, a encuadernar. Se hicieron las 3 am, pero no importa, valió la pena. Con todo el sueño del mundo, se tiene el trabajo terminado, cuestión de entregarlo a las 7 am para asegurar esa valiosa nota. (lágrimas de satisfacción).
7:00 a.m.: Bueno, a esperar que llegue la profesora para entregarlo.
7:50 a.m.: Debe estar por llegar, seguro es que hay tráfico, fíjate que tampoco ha llegado más gente.
8:15 a.m.: Tranquilo, esa viene por ahí, vamos a tomarnos un café y relajarnos.
9:12 a.m.: Se abre la puerta, ¡por fin! El momento llegó. “Muchachos, ¿qué hacen aquí? ¿No leyeron el correo de la profesora? No viene hoy, y el trabajo se lo pueden mandar en digital”.
Una vez perdí un artículo completo de Chocozuela, fue algo fastidioso volver a redactarlo, pero no fue para tanto, tomando en cuenta que hay quienes han perdido Trabajos de Grado y Tesis completas
Y a ustedes, ¿se les han complicado las cosas?
¿Y nosotros?
Luego de la gran polémica y las múltiples quejas femeninas en el artículo “¿En qué se fijan las mujeres?”, donde criticaban la inexistencia del punto de vista masculino, fue inevitable complacerlas para así revelar nuestros más oscuros secretos. Las que pensaron que el blog era machista, se equivocaron. Somos información justa y balanceada, traída con mucho cariño para todo nuestro querido público.
Como dice la pregunta ¿Y nosotros? ¿Nosotros qué? Pues obvio, ¿En qué nos fijamos nosotros? No esperen mucha crítica, ya que a excepción de pocos, todo es mucho más sencillo, sin tantas complicaciones y sin tantos intereses de por medio
Primero que nada, un hombre no busca a una mujer con carro (a diferencia de muchas de ellas), ¡no! Uno es el que siempre busca la manera de llevarlas y traerlas, y pues claro, si tenemos carro mucho mejor, ya que se ahorran (o nos ahorramos) unos cuantos taxis, que normalmente pagamos nosotros, no ellas. Segundo, no andamos buscando un tipo en particular. A una mujer le preguntas ¿Cómo te gustan los hombres? Y comienzan: “Bueno mira, tienee que ser más alto que yo, pero no tanto, sólo un poco pues, sino está descartado. También tiene que tener el cabello liso, castaño pero no tan oscuro, o amarillo también sirve, pero ahí lo pensaría. Otro detalle son los ojos, si no son claros, ¡qué va! Descartado también, y si es muy flaquito tampoco me sirve. Del resto tú sabes, lo normalito pues, que sea cariñoso y que me quiera, yo no soy exigente”. Nosotros no andamos con esas manías, claro, si le preguntas a un hombre puede que te diga “Me gustaría una catira ojos azules”, pero eso no es aquí (al menos no de manera natural).
No somos interesados, tampoco exigimos algún tipo de cabello o estatura, y de paso siempre somos los que damos el primer paso. ¿No somos unos panes de Dios? Deberían ser menos interesadas y tratarnos con más cariño y consideración. Somos unas criaturas inocentes e inofensivas. Pero entonces, ¿en qué nos fijamos? Pues en una sola cosa (preparadas mujeres, ya que el secreto que revelaré cambiará la vida de muchas de ustedes). Podrán conseguir al hombre que quieran, sin importar mucho los rasgos étnicos ni sociológicos, y permitirá que todas nos gusten por igual. Entonces, ¿en qué nos fijamos? Muy simple:

Bueno, aparte de la sonrisa, se fijarán que “hay algo más”. Para las que creían que los “Air-Bags” eran importantes, que el tren delantero era algo necesario y obligatorio, que “las boobies” (o como sea que ustedes las llamen) las harían mejores personas, ¡se equivocaron! Siempre han estado erróneas pero no nos hemos atrevido a decirles (no sea que dejen de hacerlo), ya que como digo, no es lo primordial pero siempre es bienvenido. Entonces, ¿por qué no nos fijamos en… la retaguardia más que en otra cosa? No lo sé, es algo genético, supongo. Chicas, pregúntenle a cualquier amigo que sea sincero con ustedes y que no tenga intenciones más allá de la amistad “¿Qué es lo primero que le ven a una mujer?” La respuesta (de ser sincera) siempre será la misma. Si no tienen a quién preguntarle, utilicen el método de la observación. Miren fijamente y de lejos a un grupo de hombres y esperen a que pase una mujer por el frente de ellos (con su respectivo atributo). Verán cómo las miradas se enfocan en ella ya una vez que pasó y va de espalda, y no cuando venía de frente. Podrán denotar tal vez risas satisfactorias, como también rostros decepcionados. Ya saben el secreto, vayan y compártanlo con sus amigas, conocidas, publíquenlo en sus Facebooks, envíenlo a Globovisión y CNN a ver si hacen un reportaje, hagan que la información (muy valiosa por cierto) sea de todas.
Comparemos requerimientos:
¿Qué quieren las mujeres?: Físico, rostro, carro nuevo, dinero, facilidad, que las lleven, que las traigan, más dinero, que “las representen”, tarjeta dorada, plateada, negra, disco, cena, almuerzos, todo sin poner un bolívar (ni débil ni fuerte).
¿Qué queremos los hombres?: Sólo queremos una chica que nos quiera, y que, bueno, se vea bien de lejos (sobretodo de espalda). Creo que si todas se lo proponen, pueden cumplir con tan sencillas peticiones. Somos mucho menos complicados.
Bueno, todo lo anterior es mentira, fue bromeando, pero vamos a dejar el humor a un lado por unos momentos (¿En verdad creyeron que somos así?), lo que verdaderamente nos impresiona de una mujer son pequeños detalles pero que muy pocas cumplen. Primero, que no sea sifrina, solemos detestar ese aspecto. Segundo, que no sea “hijita de papi y mami pitiyankee imperialista”, sino que se valga por sí misma, que sepa lo que es la vida y el mundo, que sea una mujer independiente, y que no espere que la mantengan. Una mujer que estudie, trabaje, que se haya esforzado para comprar su propio carro, o tenga intenciones de hacerlo, que se defienda, que tenga aspiraciones en la vida sin depender de un noviazgo que le solucione todo de la noche a la mañana. Si eres una mujer así, definitivamente serás aclamada por todos, y deseada por muchos
¡Ah! A quien pueda interesar, en el C.C. Hyper Jumbo de Maracay, hacen el implante de glúteos. Digan que van de parte de Chocozuela.com y les darán un increíble descuento (también les tomarán las fotos para así compartirlas con todos los lectores
). Ya saben
Luego de la gran polémica y las múltiples quejas femeninas en el artículo “¿En qué se fijan las mujeres?”, donde criticaban la inexistencia del punto de vista masculino, fue inevitable complacerlas para así revelar nuestros más oscuros secretos. Las que pensaron que el blog era machista, se equivocaron. Somos información justa y balanceada, traída con mucho cariño para todo nuestro querido público.
Como dice la pregunta ¿Y nosotros? ¿Nosotros qué? Pues obvio, ¿En qué nos fijamos nosotros? No esperen mucha crítica, ya que a excepción de pocos, todo es mucho más sencillo, sin tantas complicaciones y sin tantos intereses de por medio J
Primero que nada, un hombre no busca a una mujer con carro (a diferencia de muchas de ellas), ¡no! Uno es el que siempre busca la manera de llevarlas y traerlas, y pues claro, si tenemos carro mucho mejor, ya que se ahorran (o nos ahorramos) unos cuantos taxis, que normalmente pagamos nosotros, no ellas. Segundo, no andamos buscando un tipo en particular. A una mujer le preguntas ¿Cómo te gustan los hombres? Y comienzan: “Bueno mira, tiene que ser más alto que yo, pero no tanto, sólo un poco pues, sino está descartado. También tiene que tener el cabello liso, castaño pero no tan oscuro, o amarillo también sirve, pero ahí lo pensaría. Otro detalle son los ojos, si no son claros, ¡qué va! Descartado también, y si es muy flaquito tampoco me sirve. Del resto tú sabes, lo normalito pues, que sea cariñoso y que me quiera, yo no soy exigente”. Nosotros no andamos con esas manías, claro, si le preguntas a un hombre puede que te diga “Me gustaría una catira ojos azules”, pero eso no es aquí (al menos no de manera natural).
No somos interesados, tampoco exigimos algún tipo de cabello o estatura, y de paso siempre somos los que damos el primer paso. ¿No somos unos panes de Dios? Deberían ser menos interesadas y tratarnos con más cariño y consideración. Somos unas criaturas inocentes e inofensivas. Pero entonces, ¿en qué nos fijamos? Pues en una sola cosa (preparadas mujeres, ya que el secreto que revelaré cambiará la vida de muchas de ustedes. Podrán conseguir al hombre que quieran, sin importar mucho los rasgos étnicos ni sociológicos, y permitirá que todas nos gusten por igual. Entonces, ¿en qué nos fijamos? Muy simple:
FOTO Dramatizada
Para las que creían que los “Air-Bags” eran importantes, que la suspensión delantera era algo necesario y obligatorio, ¡se equivocaron! Siempre han estado equivocadas pero no nos hemos atrevido a decirles no sea que dejen de hacerlo, ya que como digo, no es lo primordial pero siempre es bienvenido. Entonces, ¿por qué no nos fijamos tanto en eso como en lo otro? No lo sé, es algo genético. Chicas, pregúntenle a cualquier amigo que sea sincero con ustedes y que no tenga intenciones más allá de la amistad “¿Qué es lo primero que la ven a una mujer?” La respuesta siempre será la misma. Si no tienen a quién preguntarle, utilicen el método de la observación. Miren fijamente y de lejos a un grupo de hombres y esperen a que pase una mujer por el frente de ellos (con su respectivo atributo). Verán cómo las miradas se enfocan en ella ya una vez que pasó y va de espalda, y no cuando venía de frente. Podrán denotar tal vez risas satisfactorias, como también rostros decepcionados.
Comparemos requerimientos:
Mujeres: Físico, rostro, carro nuevo, dinero, facilidad, que las lleven, que las traigan, más dinero, que “las representen”, tarjeta dorada, plateada, negra, disco, cena, almuerzos, todo sin poner un bolívar (ni débil ni fuerte).
Hombres: Sólo queremos una chica que nos quiera, y que, bueno, se vea bien de lejos (sobretodo de espalda).
¿En qué se fijan las mujeres?
Un tema de conversación muy típico entre hombres, en el que cada quien suele tener una teoría distinta y que supuestamente es la correcta, es el tema de las mujeres. ¿Qué les gusta? ¿Qué hay que hacer? ¿En qué se fijan ellas? ¿Cómo se puede llamar su atención? Todo hombre tiene una respuesta distinta, al contrario de toda mujer que siempre viene con el mismo cuento. ¿Quién dice la verdad? ¿Quién miente? No lo sé, tratemos de averiguarlo.
Personalmente pienso que cada mujer es distinta. Lo que funciona con una, no siempre funcionará con otra, incluso hay hombres que nada les funciona con ninguna. Lo anterior da algo que pensar: todo el tema de “funciona o no funciona” puede que sea mentira.
El descaro
Le hice una simple pregunta a un selecto grupo de amigas y conocidas, para así determinar la complejidad que puede conllevar el “conquistar” a una mujer. Aparentemente no es tan difícil como parece (claro, todo según lo que ellas dijeron).
¿En qué te fijas tú en un hombre? ¿Qué hay que hacer para conquistarte? A excepción de una gran minoría, la mayoría absoluta respondió prácticamente lo mismo:
A mi lo único que me importa es que sea amable y cariñoso, un buen muchacho pues, que me trate bien, que me quiera, que sea honesto, que me haga reír, detallista podría ser también, ¡que no sea un perro!… ¿Lo físico? Nada en particular, como te digo, lo más importante es todo el interior, lo que tenga por dentro, sus valores, su querer, nada del otro mundo…
Si eres hombre y te creíste lo anterior, definitivamente necesitas ayuda. Si la cosa fuese como ellas lo pintan, más de uno andaría con esa mujer que siempre ha escatimado, esa que ni siquiera sabe que éste existe. Aunque bueno, no todas son así, yo sé que tú, fiel lectora del blog, no eres para nada así
Sé que hay mujeres que tal vez presten un poco de atención a esos “detalles internos”, pero seamos sinceros, se guían por lo físico más que por otra cosa. ¿Alguna lo niega? De hecho obtuve una respuesta por parte de una amiga que se asemeja totalmente a la realidad, y aunque sea triste, es la cruel verdad. Cabe destacar que la chica en cuestión, presenta unos atributos que le confieren un gran nivel representativo, ta’ buena pues, muy chévere a decir verdad (suspiro…), okey, volviendo. Mi pregunta para ella fue:
¿Por qué las mujeres, mientras mejor están, más plásticas son? Con lo de plásticas no me refiero a tus… implantes, sino a que suelen salir con el típico hombre “con plata” y con cara de niña, esos que sólo tienen vida para el gym y no hacen más nada por sus vidas (nada personal mis panas
). No he visto a una mujer 10/10 andar con un tipo “Humilde y cariñoso, sin importar su físico”. Ella me dijo lo siguiente:
Mmm… Bueno, lo que pasa es que uno quiere alguien que la represente, y bueno no sé, yo particularmente me fijo en aquél que me gusta y ya, despues veo, lo demás es complicado, ja ja.
Ahí lo tienen, dicho por una de ustedes mismas. Yo sé que no todas son así (menos ustedes, queridas lectoras), pero después dicen que somos unos perros, que somos unos sucios, que todos somos iguales, que no servimos para nada, que pensaban haber encontrado al amor de su vida (¡Qué patético es eso!), que todo fue una mentira, que todo fue un engaño, que fueron usadas, bla bla bla. Y ahora yo pregunto ¿Qué pueden esperar de alguien que no conocen como persona, y que sólamente están escogiéndolo porque “les gusta”? De apariencia pues, de primera impresión (supongo que ese es el fulano amor a primera vista). ¿Por qué hay parejas que pelean tanto? ¿Que no duran nada? ¡Por eso mismo! Porque al contrario de lo que suelen pensar al principio, no son “el uno para el otro”. Piensen por un momento en alguna amiga que haya tenido muchos novios, seguramente es por la teoría de “Me gusta y ya, después veo”. Luego piensen en una pareja que tenga mucho tiempo junta, que sí haya funcionado, seguramente notarán que esa pareja primero se conoció, y después se empataron, no al revés, pero bueno, a veces el queso es incontrolable para much@s (aunque ya eso es otro tema).
¿Entonces la película Hitch fue un engaño total? Recuerdo una frase que decía algo como “No importa qué, cuándo, ni quién, cualquier hombre puede arrastrar a cualquier mujer a sus pies, sólo se necesita la escoba correcta”. Bueno, la frase tiene toda la razón, sólo que acá particularmente, esa “escoba” tiene que ser último modelo, llevar y traer a la mujer, comprarle lo que pida, y ya saben el resto…
Hombres, no se maten buscando maneras de “conquistar” a una chica, ya que, por así decirlo, es algo más de película que otra cosa. Chicas, creo que nada las hará cambiar (claro, sólo me refiero a esas que describo, no a ustedes queridas lectoras). Hagan un experimento en casa. Imaginen que tienen para elegir entre un chico muy apuesto, ese que ustedes hacen llamar “su tipo”, pero que a la vez es un vago, y aunque le dan todo, no tiene algún plan para su vida, y un chico que su físico no es lo más relevante, pero que saben es alguien con principios, alguien que las respetará, alguien con un gran futuro asegurado, lo opuesto a lo anterior. ¿Con quién se quedan? (Por favor evitar ser descaradas en su respuesta, por favor, es algo para ustedes, para la auto-reflexión). ¡Ah! No digo que algunos hombres no sean así, pero si se ponen a ver, ¿con quién terminan casados los hombres normalmente?









