El efecto ‘ekis’
¿Quién no lo dice?, asà sea “echando broma”, pero es normal en éstos últimos meses (y años). La gente lo usa (según he podido descifrar), para evadir asuntos, situaciones, o cuando no sabes qué decir, o cuando algo no te importa, para todo, absolutamente para todo puedes usar la X.
Ahora, ¿Por qué la X y no la Y?, u otra letra. ¿Se imaginan?, “Ay no, ese chamo es Y de la vida”, ó también “ay no me importa, ELEEE(L)”. No sé, suena extraño, pero asà como la X es una letra, la F también, ¿No?. ¿Quién habrá sido la primera persona en darle tal uso a la X?. Sabemos en que matemáticas la X es la incógnita, debe venir por ahÃ, porque cuando no tenemos respuesta a algo, es decir, que estamos en incógnita, estamos en X. Cuando alguien es ekis, es por eso, porque vale CERO (por lo general). Ó a lo mejor es porque la X tiene la misma forma que cuando tachamos algo, de repente es como tachar el tema, o a la persona de la cual se habla. No sé.

Por cierto, la gente de la foto, es X (¿Quién dice lo contrario?).
Bueno… ekis.
La adicción más grande: El Celular
Confirmado: El mejor amigo del hombre no es el perro, es el Celular.
El celular siempre está con nosotros (…y con su espÃritu), nunca nos abandona. Es aquél que nos ayuda a no vernos solitarios cuando estamos en una fiesta parados sin nada que hacer, solos, viendo a los demás bailar, ¿Qué hacemos? (además de hundirnos en el alcohol), pues sÃ, sacamos el cel y algo encontramos, asà sea mandar un mensajito ó jugar Tetris. También cuando queremos “disimular” o no hablarle a alguien, pasar desapercibidos, lo sacamos y fingimos estar hablando, ¿Quién no lo ha hecho?.
Otra gran particularidad es lo que voy a llamar “La teorÃa del valor invertido”, que básicamente consiste en lo siguiente: Conozco muchas personas con sus aifons (solo por usarlo como referencia), que pagaron Bs.F. 2800 y hasta más por el ni tan novedoso teléfono, que les dices “Chamo, préstame ahà para llamar a mi papá, es urgente”, te dan respuestas que van desde “¿Qué lÃnea tiene? solo tengo segundos para digitel”, hasta la más común aún “mm.. no tengo saldo!
“, (lo mismo cuando le pides para mandar un miserable mensaje de texto). Siempre tiene que salvar la patria: ó el pana del telefonito feo pero siempre con saldo, ó gente como el Indemix o yo. (Ver comentarios).
Ésas mismas personas, del cel que tiene blutú, infrarojo, WiFi, EDGE, cuatribanda, 5 megapixels, GPS, 16 gigas, Home Theater, Tv, lavadora y secadora, las ves llamando en el puestico de la esquina (a 200 bolos el minuto, dicen que sale barato), pero por favor, tienes un celular q costó ¡4 sueldos mÃnimos!.
El celular es realmente una droga. Cuando sales de tu casa y descubres que algo falta en tu bolsillo, comienzas a sentir nervios, revisas el bolso, la cartera, en todos lados, hasta que lo descubres: Se te quedó el celular. Catástrofe. Te deprimes totalmente, y más si no hay chance de regresar a buscarlo. De verdad que un dÃa sin el celular (asà no tenga saldo), hace sentir que falta algo. No es lo mismo. No es fácil.
PD: Nada como Sony Ericsson.
PD2: ¿Quién no tuvo un Nokia 5125?.
Epa, ¡Coleón!
Si nunca te has coleado en tu vida debe ser que no eres Venezolano. Es tan tÃpico y tan normal, que la gente se vuelve experta con el tiempo, y aprenden a convertirlo en un arte, algo más allá que una simple hazaña.
Creo que la cosa viene desde el colegio, cuando en la cola de la cantina era tÃpico “Luis, dame la cola ahÔ, y Luis te la daba, pero detrás de él (No habÃa derecho a queja, aunque a veces sà surgÃan trifulcas y roces). También la manera “indirecta” de llegar y decÃrle al que está de primero “toma cómprame una empanada y un jugo”, (técnicamente no es colearse). Luego con el paso del tiempo, vamos adquiriendo tal experiencia que deja de ser tan descarado el coleo, y pasa a ser inadvertido. Se ve en lugares que van desde el banco hasta una cola para votar en dÃa de elecciones (Cuidado con las viejas peleonas). Consta básicamente de ir “arrimándose” poquito a poco hacia la parte frontal de la multitud hasta hacer parecer que siempre has estado allÃ. En muchas ocasiones no-favorables, somos detectados y pues, quedan dos opciones: “Yo estaba aquà pana…” ó “Ya me voy, solo estaba buscando a alguien”.

Recuerdo (¿Cómo olvidarlo?) haberme “coleado” en el concierto de Dream Theater del 2005 (solo unos pasos más adelante de la cola
), fue una coleada majestuosa, creo que nadie lo notó. Hay que reconocerlo, todos alguna vez nos hemos coleado para algo. No vengan con que no (al menos que seas muy achantado y miedoso correcto y respetuoso). Colearse no es malo, solo hay que saber hacerlo
, Y tú, ¿Cuántas veces te has coleado?.
ChocoExpress: ¡Ah pa’ que tú veas!
Francisco: ¿Chamo cómo conseguiste las entradas?
Mario: ¡Ahhh pa que tú veas!
Diana: ¿Y cómo hiciste para que te dejaran entrar?
Vero: ¡Ah pa’ que tú veas!
Básicamente, se usa, ó cuando nà sabemos cómo fue que logramos algo, ó cuando lo queremos hacer ver “impresionante” ante nuestros amigos, ó también cuando no tenemos respuesta como tal. Literalmente no tiene mucho sentido, “pa’ que tu veas”, ¿Pa’ ver qué?, pero bueno. Hoy alguien me preguntaba “¿De dónde sacas tantas ideas para chocozuela?”, pues, pa’ que ustedes vean
.
¡Estás Castigad@!
Haciendo un poco de memoria en nuestro pasado, citando una infancia no tan lejana (en comparación tal vez a muchos) y trayendo recuerdos al presente, todos deben haber pasado por lo menos una vez en su vida por una frase memorable (y de gran peso) ya sea por su padre, madre, representante ó responsable, ¿Cuál?, sÃ, ¡Estás CASTIGAD@!.
Recuerdo situaciones del tipo “Luis, ¿Vas a salir hoy?” (ni siquiera a ingerir licor como hoy en dÃa, sino tal vez a jugar nintendo en casa del vecino ó béisbol en un terreno), a lo que Luis, desgraciadamente, contestaba: No puedo, estoy castigado. (Catástrofe). Incluso se corrÃa el rumor por toda la cuadra “Luis no va a venir…” ¿Por qué?, “Está castigado
“.
Los castigos, eran (y siguen siendo en muchos hogares), formas de torturas para infantes, que básicamente consisten en quitarles o privarles de las actividades que más realicen en sus momentos de ocio, como por ejemplo “no me prendes el televisor, cero nintendo, ni pienses que vas a salir, cero calle…”, seguido de llantos y berrinches ó simplemente de molestias y quejas, pero igual a cumplir esos 3 dÃas o ese mes de castigo. (Y hablan de democracia), era injusto, aunque el tema no tenga bases polÃticas, era muy injusto, muy cruel.
El caso más común, más peculiar y que veÃa en casi todos mis compañeros de clase, era el dÃa de la entrega de la boleta (tensión, sudor), era el dÃa menos esperado por casi todos (a diferencia de los sobraditos), y siempre buscaban la manera de que los padres no fuesen a buscarla, que se acumulara, tal vez avisaban luego de las vacaciones, ya que ese papelito significaba castigo seguro, todo por unas notas (si veÃan que el muchacho siempre salÃa mal, ¿Para qué seguir castigándolo?), un sistema muy opresor para ser sinceros, en vez de “ofrecer castigos” al obtener malas notas (lo cual causa intimidación y muchos miedos), ¿No era mejor ofrecer incentivos para buenas notas? (aunque hay padres que si lo hicieron), “si sales bien en todas te compramos el GameBoy” (algunos aunque salÃan mal, igual se lo compraban
).
Luego que se cumplÃa el plazo del castigo (hay gente que se llevaba extensiones del “contrato” por violentar las normas establecidas), se procedÃa a la liberación del rehén y su vuelta al mundo real, era un gran alivio el saber que ya “no estabas castigado”, se podÃa sentir la pureza del aire y apreciar las cosas más que antes. Sea como sea, es una forma primitiva, conozco gente que vivió toda su infancia castigada (aunque igual se escapaban y cosas asÃ). “Bueh…”, ¿Y a tÃ, cuántas veces te castigaron?.
ChocoExpress: ¿Qué te puedo decir?
Vero: Chama sabes que llegué tarde y no me dejaron entrar al parcial, que increÃble ¿no?.
MarÃa: ¿Qué te puedo decir?…
Octavio: Pillaste que firmaron a Matsuzaka por 6 seis años y 52 millones de dólares? el triple que cuando llegó, nadie lo cree!
Enrique: ¿Qué te puedo decir?… (Matzu qué??).
Parece que es una frase usada en situaciones tanto de injusticia como cuando la persona a la que le hablan realmente no sabe qué decir, no tiene respuesta, ó ni sabe de qué le están hablando, asà que lo justifica de esa manera.
¿Qué les puedo decir?.
El Whisky a lo Venezolano
Como es habitual de los Venezolanos, tomamos las cosas y las volvemos “nuestras”, les hacemos algunos cambios, se fijan algunas tendencias, y listo, ya es nuestro. ¿A qué me refiero en ésta ocasión? al güisqui.

Es de origen Irlandés y Escocés, y siempre, de toda la vida, ha sido tomado en pequeñas cantidades (medio vaso pequeño), a temperatura ambiente, en su estado puro. Otra opción es el mismo vaso, con un par de hielos, no le quita tanto el sabor y le baja un poco la temperatura. Asà se toma Whisky. Pero claro, acá es Venezuela, no somos como los demás, y ¡no!, asà no se toma el Whisky. Acá es un proceso todo extraño que quién habrá inventado. Primero el vaso de vidrio grande, hasta la pata de hielo (si el hielo no se sale del vaso, es que le falta), luego debes inclinar la botella sobre el vaso y contar hasta 10, ¿Por qué hasta 10?, ¿Quién fue el matemático que puso la medida? (aunque hay otros que cuentan hasta 12 y tienen explicaciones raras), después existen 2 caminos: Soda ó Agua. Sea cual sea, hay que terminar de llenar el vaso. Si sacamos cuenta, el hielo ocupa 50% del vaso, luego al llenarlo por la mitad de Whisky, realmente es la mitad de la mitad, otra cuarta parte de agua o soda.
Conclusión: Menos de 20% de Whisky diluido en algún suavizante. Muchos dicen que toman whisky parejo pero en realidad son rolo de jevas. ¡Ah!, se me olvidaba… por último debes envolver el vaso en una servilleta, es de vital importancia (ve tú a saber por qué). La gran incógnita: ¿Por qué éste estilo “Venezolano”?, ¿Será para ahorrar?, no creo, hasta los que tienen real lo toman asà (a pesar del incremento por parte del gobierno a los impuestos del licor), creo que fue invento de alguna mujer en un intento fallido por reducir el nivel de rasca de su marido (aunque igual embriaga), o sinó algún árabe dueño de una licorerÃa muchos años atrás, todo a fin de servir menos y ganar más. No sé. Yo lo tomo “on the rocks” ¿Y tú?.
El último tequeño: Juego de resistencia
Quizás un poco absurdo éste post, pero bueno, nadie se habÃa atrevido a tocar el tema.
En toda fiesta ó reunión Venezolana hay algo que las caracteriza, y que nunca, pero NUNCA puede faltar: Los Tequeños. Sé que llevan masa y queso, son fritos, y muy simples pero a la vez complejos, un sabor de otro mundo, algo que los exiliados y Venezolanos que viven fuera del paÃs, siempre extrañan.

Ahora, el dilema, siempre que sirven un plato con tequeños (y sucede con otros pasapalos), la gente vuela para agarrar, de a varios si es posible, manteniendo la equidad siempre con respecto a los demás acompañantes de mesa. El detalle está en el último tequeño, siempre queda allÃ, esperando a ser comido, deseado por todos pero a la vez respetado, la intriga y el suspenso que se crea no es nada normal, el sudor comienza a brotar de los poros, todos se resisten pero todos lo quieren, es un juego de resistencia, las personas se miran de reojo pero sin apartarle la vista al tequeño, y es tÃpico que alguien le diga a otra persona “cómetelo tú, dale agárralo” (pero en el fondo lo desea), a lo que la otra responde “no vale, ya estoy bien, cómetelo tú” (la mentira), “no, anda, adelante, es tuyo”, (y ahà pueden durar una eternidad). Es extraño, en vez de crearse conflictos, se crean hipocresÃas, todo por un tequeño (suena a poco, pero es mucho). Bueno igual siempre traen otro plato, otros pasapalos, o una niñita pequeña es quien se lo lleva. ¿Y tú, te lo comes o te resistes?.
Semana Santa: Los funcionarios no son Santos
Por andar rumbeando tanto se me olvidó escribir acerca de Semana Santa, aunque igual hubiese sido aburrido, Santos, no comer carne (¿o es pescado?), que el viernes negro, el sábado azul, las pelÃculas repetidas de Jesucristo en Venevisión, ésto, aquello… No crean que me estoy metiendo con la religión, solo que acá, Semana Santa es sinónimo de vacaciones, vagancia, viajes, rumbas, fiestas, dÃas libres, caña, alcohol, y pues por algo le dicen Sángana.

Subiendo a Ocumare en una de las alcabalas nos dijeron “a la derecha por favor”, ok, a la derecha. Los policÃas y fiscales siempre hablan como robots, todo sincronizados y mecánicos: Bajarse del vehÃculo los 4, cédulas de identidad, ¿Hacia dónde se dirigen?, licencia de conducir, certificado médico, permiso notariado, tramitado autorizado sellado y mutilado, celular, correo, messenger. Todo bien. Luego, papeles del vehÃculo. El dueño del carro pregunta ¿Qué papeles necesitas?, el paco “todos los papeles” (ni sabÃa cuáles pedir), yo confiando en que mi celular estaba en modo silencioso (alguien lo movió), lo saco y le tomo una foto medio escondido a lo que suena el clack, plock, (¿cómo se escribe el sonido de una cámara?), el tipo al parecer escuchó pero disimulé ahà y bueno… pueden notar en la foto la cara de frustración (ya que todos los papeles estaban bien, echiiito, no pudo martillar
), pero bueno, sea como sea, creo que hicieron bien su trabajo, vi muchas camionetas y motos retenidas por no bajarse de la mula tener los papeles en regla. Por cierto, alguien sabe ¿Qué significa UTA? ¿”Unidos Te Asaltamos”? ó será ¿”Unión de Tracaleros Avanzados”?, no sé. Bueno, todavÃa es Semana Santa, Sábado, ¿Qué hago aquà escribiendo? mejor terminen ustedes (en los comentarios), y yo me voy a seguir rumbeando
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Cajeros Automáticos ¿Mucha tecnologÃa?
Yo creo que no hay máquinas más fáciles que los cajeros automáticos, metes tu tarjeta, colocas la clave, par de botones y ya tienes tu dinero. Pero, hay gente que pareciera no saber, o que se complican solos, debe ser mucho avance para ellos, tecnologÃa de otro planeta, porque duran siglos para hacer una simple consulta o sacar 10 Bs.F. No es el hecho de que la persona demore, sino el estar detrás, esperando, durar media hora en una cola por culpa de ésta gente, viendo las maravillas que hacen al estar usando el cajero.

Llegan al cajero y meten la tarjeta al revés (unas 3 veces), luego la ponen boca abajo, sigue estando mal… Luego la voltean, parece que está bien, pero la sacan muy rápido, vuelven a probar, por fin. Les pide la clave, se pelan, buscan dónde borrar, no encuentran, se cierra la sesión. Tarjeta nuevamente (ya por lo menos saben cómo meterla), ponen la clave, excelente, van bien, les pide la operación, algunos creen que es pantalla táctil y pierden la sesión nuevamente, otros, logran presionar “retiro”, proceden al tipo de cuenta y aunque la mayorÃa sean ahorros, hacen el magnÃfico razonamiento “¿Qué cuenta tendré? mi cuenta es normal, común y corriente, sÃ, debe ser corriente…”, luego les dice que no tienen fondos en su cuenta (se asustan), pero repiten los pasos anteriores y piden consulta, ahà ven que si tienen fondos. Se dan cuenta que es cuenta de ahorros, proceden otra vez desde el principio, llegan al monto que van a retirar, error nuevamente, lo pusieron en bolÃvares viejos, ningún cajero te da 20.000 Bs.F, bueno, el señor de atrás le dice a la señora “Acuérdese que es en bolÃvares fuertes..” ¡Ahhhh verdá! gracias hijo!, nuevamente mete la tarjeta, tras sobrepasar obstáculos y calabozos con dragones, llegan nuevamente al monto, lo introducen pero les gana una pregunta: Introduzca los 2 últimos dÃgitos de su cédula o pasaporte. La gente siempre se sabe el comienzo, asà que empieza a decir su cédula en la mente para ver cuáles son esos 2 numeritos, para cuando se acuerda, ya la sesión ha muerto. De nuevo la tarjeta, clave, retiro, ahorros, 20 Bs.F., ahora pide son los dos primeros dÃgitos (creen que el cajero juega con ellos), bueno los colocan y finalmente sale el dinero (o le dice que no tiene real), retiran el papelito, y muy pero muy importante (y patético): presionan Cancelar y los demás botones repetidas veces “para que no les clonen la tarjeta”, por si acaso, uno nunca sabe…
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